
Por: Luis Yunis
Doña Dina, un gobernante serio, equilibrado, ordenado y con compromiso moral para con su población, lo mínimo que tendría que asumir como responsabilidad constitucional es brindarles a sus connacionales seguridad y bienestar. No hacerlo teniendo todo a su favor, es simplemente incompetencia, torpeza o sencillamente falta de voluntad política. Le daré el beneficio de la duda y presumiré que no cuenta con buenos asesores.
Usted también sabe, que la voluntad política, es una expresión de Juan Jacobo Rousseau, quien hace más de 300 años la definió como “la suma de los intereses que tiene un pueblo en común”, lo que implica que el Estado debería ser dirigido por la voluntad política general del pueblo, pero muy a nuestro pesar, vemos que ese interés común de seguridad solicitado a gritos por un pueblo que sufre la violencia día a día se circunscribe a funcionarios torpes que no están plenamente identificados con el interés común; lo que significa que usted debe deshacerse de inmediato de ese lastre que arrastra.
De la misma manera, usted también conoce que el INTERÉS COMÚN DE LA POBLACIÓN desde hace un buen tiempo vive un alarmante divorcio con los llamados funcionarios del Estado, llámese estos ministros congresistas, gobernadores o alcaldes, quienes arbitraria y absurdamente toman decisiones completamente alejadas de la necesidad y sin escuchar a un pueblo que clama atención urgente para hacerle frente a la inseguridad y a todo lo que ella acarrea; por lo tanto, es tiempo de enmendar errores y asumir esa VOLUNTAD POLÍTICA.
Señora presidente, su gobierno y específicamente el ministerio del interior tiene el presupuesto suficiente y necesario para las gestiones administrativas y logísticas correspondientes para hacer de la Policía Nacional una verdadera Policía profesional, y aunque no se lo han dicho, también se cuenta en el país con verdaderos especialistas en seguridad, inteligencia e investigación criminal y lo más importante es que tenemos hombres y mujeres dentro de la institución dispuestos a enfrentar el problema con decisión, siempre y cuando haya una DECISIÓN POLÍTICA firme y consecuente; así que es tiempo de proceder competentemente. El país se lo agradecerá.
Doña Dina, mientras siga asesorada por incapaces e ineptos o por funcionarios que no piensen en el INTERÉS COMÚN o por empleados con conceptos populistas que quieren salir del paso con cualquier idea trasnochada, seguiremos a la deriva con planteamientos absurdos e ilógicos como pretender incorporar la figura populista de “terrorismo urbano”, lo cual es un engaña muchachos o continuar ahuyentando el turismo con la mal llamada “Declaratoria de Emergencia” o pretender malgastar dinero público en una “nueva categoría de Policía de Orden y Seguridad”, es absurdo; por lo tanto, no es tarde para enmendar ahora que la pelota de la seguridad está en su cancha.
Señora, no es secreto que las comisarías se caen a pedazos, que existen provincias y distritos sin puestos policiales, que casi la mitad de carros patrulleros están inoperativos, que tenemos un deficiente sistema de comunicaciones, lamentablemente escuelas de preparación en pésimo estado, ineficiente atención policial por falta de capacitación, personal policial haciendo roles administrativos, y todo ello ante el alarmante incremento de la delincuencia en el país; así que enfrente todo ello con firmeza, sin miedo y con un verdadero asesoramiento disponga lo conveniente en el más breve plazo. ¡Asuma!
Y recuerde doña Dina, no es asunto para jalarse los pelos o para soplar la pluma tal como lo acaba de hacer el Congreso delegándole facultades para legislar en materia de seguridad ciudadana. Respire profundo y tome al toro por las astas. No importa si se demora un poquito más, pero deshágase de todos los que la vienen asesorando en un tema que debe ser competencia de los que más saben y convoque a los especialistas en prevención del delito, inteligencia e investigación criminal (modestamente, le puedo sugerir algunos nombres), tal como usted convocó a sus asesores en materia constitucional. Recuerde la época universitaria y revise los libros sobre el INTERÉS COMÚN.
Doña Dina, todos los ciudadanos de bien deseamos vivir en un ambiente de paz. No auyente la inversión, no malgaste la actuación militar, no denigre la función policial, respete al ciudadano y como decía Rousseau: “El hombre nace libre, pero en todos lados está encadenado”, pero lo menos que se desea es estar encadenados al miedo, a la zozobra, al temor, a la delincuencia y a la corrupción, así que intenté pasar a la historia como la persona que al menos pretendió liberar a su pueblo de esas pesadas cadenas. La tarea no es difícil. Es asunto de VOLUNTAD POLÍTICA y de rodearse de los mejores, no de los aduladores ni serviles.






Por favor háganlo leer y conocer a doña Dina…URGENTE!!!
La seguridad prima!!!