
Por: Carlos Vermejo
Las respuestas ejecutadas en diversos Países y en especial el nuestro ha mostrado una serie de fallas que han cobrado vidas humanas y que bajo el escudo de la emergencia han cubierto abusos de poder, actos de corrupción y delitos diversos, además de la implementación de políticas públicas que deben ser evaluados por sus resultados en forma objetiva.
Las ciencias naturales siempre se han valido de la observación de la realidad para de ahí buscar alguna explicación y deducir un mejor entendimiento de la misma, con el transcurso del tiempo, estas explicaciones (teorías) se volvieron un poco más elaboradas y se corroboraban contrastándolas contra la realidad, es también cierto que ha medida que aumentaba nuestro conocimiento sobre alguna materia, surgían preguntas mas profundas que no tenían respuesta, es aquí donde las ciencias empiezan a desarrollar teorías mas complejas expresadas en modelos y estos se constatan mediante el diseño y realización de experimentos especiales para demostrar la verdad de una teoría, de hecho esto sucede actualmente con la física y el ejemplo más claro fue la constatación de una parte del modelo estándar con el descubrimiento del Bosón de Higgs.
En las políticas publicas actuales, esta sucediendo algo parecido, se proponen algunas políticas como las implementadas contra la violencia de género que también deben ser evaluadas, de hecho, los noruegos y suecos lo han hecho encontrando que son un gran fracaso, luego de 20 años de estas políticas, la realidad de Suecia y Noruega es que se mantiene un nivel similar de violencia contra la mujer pero eso será discusión de un nuevo artículo (Ver. https://www.uv.es/uvweb/uv-noticies/es/noticias/confirman-paradoja-nordica-/suecia-tiene-indices-violencia-pareja-mas-altos-espana-pesar-mayor-igualdad-genero-1285973304159/Novetat.html?id=1286080146629&plantilla=UV_Noticies/Page/TPGDetaillNews ).
El tema actual es el de poder evaluar lo acontecido con la pandemia para evitar cometer los mismos errores y podamos salvar vidas humanas y tomar medidas preventivas para reducir la corrupción y el abuso del poder, al respecto se observa lo siguiente:
- Cuidado con el manejo del lenguaje.
En esta pandemia se ha cambiado el significado real de lo que es una vacuna por el significado de lo que es un tratamiento médico que no lleva a la obtención de inmunidad ni a la inmunidad de rebaño, es necesario regresar al verdadero significado de vacuna y llamar a las cosas por su nombre, no hacerlo es manipular mediante engaños a la población global.
También se ha cambiado el concepto de eficacia, la eficacia se calcula como el porcentaje de personas protegidas por un medicamento vs la población del estudio, la eficacia relativa es la que se mide entre el porcentaje de personas infectadas con el placebo vs el porcentaje de personas infectadas teniendo la vacuna, son dos cosas distintas.
El otro concepto que ha cambiado de nombre es el de Pandemia, el brote de COVID-19 según la nomenclatura de la OMS era el de una epidemia, es decir, una enfermedad que se extendía entre mucha gente y en muchos países al mismo tiempo, sin embargo, cambiaron el significado a pandemia eliminando el requerimiento de una mortalidad mucho mayor para justificar el uso de políticas públicas de emergencia que suprimen derechos fundamentales y permiten el abuso del poder y la corrupción mediante contratos secretos entre otros.
- Reconocimiento de los intereses de las farmacéuticas.
Las farmacéuticas apostaron por un negocio global y recurrente, por eso diseñaron un tratamiento recurrente y mediante su presión política en los Países y en los Organismos Internacionales como la OMS, presionaron para realizar el cambio de estos conceptos y llamar vacunas a estos tratamientos de ARN Mensajero que ya existían para tratamiento de otras enfermedades, y mediante la declaración de pandemia influyeron y negociaron a nivel de gobierno, con muchos países, para vender sus productos en la modalidad de aprobación de emergencia que los exime de toda responsabilidad. Adicionalmente, presionaron a nivel mundial para descartar otros tratamientos preventivos que competían con su tratamiento como el uso de la Hidroxicloroquina y la ivermectina los que fueron desaprobados y satanizados por la OMS y la prensa parametrizada.
Actualmente luego de cerca de dos años de imposición de estos tratamientos mal llamados vacunas, debieron presentar los resultados finales de sus ensayos clínicos, no lo han hecho ni lo van a hacer, esto es porque demostraría que realmente sus tratamientos tienen poca efectividad y los riesgos de salud que introducen son muy altos, la aprobación de emergencia expiró en USA en Enero, sin embargo, se mantiene un silencio cómplice en las autoridades de salud mundiales ya que un medicamento no puede mantenerse en calidad de medicamento de emergencia por mas de un año, cuando termina la calificación de emergencia, los laboratorios se vuelven responsables del medicamento, intencionalmente esto no ha sucedido ni va a suceder por la posición de dominio que tiene la industria farmacéutica de estas mal llamadas vacunas.
- Tomar decisiones en base a nuestra realidad.
Las medidas recomendadas de aislamiento al inicio de la Pandemia fueron para la realidad Peruana la causa de la mortalidad mas alta del planeta por millón de habitantes, el confinamiento no tomo en cuenta la realidad Peruana en la que mas del 80% de la población es informal y vive del día a día, el mayor contagio se dio en casa cuando el jefe de familia regresaba de compras o del trabajo y difundía el virus, la doble mascarilla privó del oxígeno suficiente para mantener un sistema inmunológico sano y las medidas y atenciones de tratamiento temprano fueron eliminadas del Sistema de Salud, así como la difusión de recomendaciones equivocadas para no usar Hidroxicloroquina ni Ivermectina entre otros.
Además, hoy día ya se ha desarrollado la vacuna peruana y el Perú cuenta con la infraestructura técnica de primer nivel que nos puede permitir estudiar y dar respuesta a nuevas amenazas biológicas empleando una plataforma de fabricación masiva de vacunas basada en el virus de Newcastle o con otras tecnologías de ser necesario.
- Hacer nuestros propios estudios y nuestras propias respuestas.
Desde el principio se divulgaron muchas conclusiones médicas falsas que fueron desmentidas cuando un grupo de médicos italianos hicieron sus propias autopsias, es así como pudieron comprender el funcionamiento del virus y con ello salvar muchas vidas, identificaron el mecanismo de las trombosis masivas especialmente en los vasos de los pulmones por la tormenta de citoquinas y cambiaron los protocolos para el tratamiento en la etapa avanzada del virus.
El segundo punto aún difícil de comprender es la forma de difusión que es prácticamente aérea, y no solamente por un tema de contacto y el cual aún no explica su rápida difusión.
Así mismo, las variantes del virus se han sucedido con mucha rapidez contando con las mal llamadas vacunas diseñadas para atacar a la espiga de la variante inicial del virus, la variante de Wuhan, y no la Lambda, Delta ni la Ómicron lo que hace inútil administrar estas inyecciones cuando la variante vigente es diferente produciendo ningún beneficio.
Finalmente, no existe un seguimiento bien estructurado sobre los efectos adversos de las mal llamadas vacunas, solo han existido algunas advertencias sobre los efectos de miocarditis, pericarditis, síndrome de Guillain Barre, sin embargo, también han existido diversas enfermedades neurológicas, reacciones anafilácticas y potenciación de otras enfermedades como el cáncer, procesos infecciosos y provocación de abortos en etapas pre natales, quedando incluso pendiente un estudio sobre su efecto en la disminución del sistema inmunológico y la fertilidad.
- Respetar los derechos civiles y las libertades fundamentales.
El abuso del poder con la escusa de la salud a justificado el establecimiento prolongado de los regímenes de excepción y estados de emergencia levantando derechos fundamentales en forma por momentos injustificada para forzar a la población a cumplir con otras medidas como la exigencia del pase sanitario creando una suerte de ciudadanos de segunda e implantando un régimen de discriminación y abuso a pesar de existir razones medicas para no vacunarse, las cuales han sido ignoradas sistemáticamente, la normatividad debe tomar en cuenta las condiciones particulares de salud de la ciudadanía y no emplear ninguna medida discriminatoria que produzca ciudadanos de diferente nivel en razón de estas medidas sanitarias.
- Los intereses del Mundialismo o Globalismo.
Cabe mencionar que desde hace años los mundialistas a través de sus organizaciones como el club de Roma, el club de Paris, el club Bilderberg, el Foro Económico Mundial entre otros, sustentan la promoción de la teoría neo- malthusianista de Ehrlich en la cual se afirma que la sobrepoblación es un mal endémico el cual requiere una reducción importante de la población mundial, es de notar que los grupos de poder que se encuentran financiando estas instituciones son las que poseen el control de las principales empresas farmacéuticas que producen estas mal llamadas vacunas, por lo que es una tarea pendiente de investigación si es que aprovechando los contratos de estas vacunas que los exime de toda consecuencia, no se han introducido elementos para producir un aumento en la mortalidad de la población y una disminución de la fertilidad.
- Evaluar críticamente la información global.
Especialmente de la concentración de medios internacionales, esto implica dar espacio en los medios a opiniones diferentes de las “oficiales” para llegar a la verdad y buscar mejores soluciones y difusión de los mejores tratamientos disponibles, la verdad nos hará libres, sin información no se puede elegir las mejores opciones para el País y para uno mismo, adicionalmente, esto también evidencia que ha existido una afectación grosera de la libertad de información y se han repetido mentiras continuamente sin posibilidad de esclarecer o evidenciar su falsedad.
- Ningún tratado internacional puede disminuir nuestra soberanía en temas legales ni médicos.
Existen intereses ocultos de los mundialistas que controlan y presionan a estos organismos internacionales por generar normativa vinculante en desmedro de nuestra soberanía y para impulsar políticas públicas de dudosa eficacia y bienestar especialmente para los intereses de nuestro País, es por ello que no podemos abdicar de nuestra soberanía en estos temas y menos permitir aquellas que limiten nuestras libertades fundamentales bajo el espejismo de unas malas políticas de salud cuyo fin real es la reducción drástica de la población mundial.





