
Por: Juan Carlos Eguren
Significado de Corrupción: Corrupción es la acción y efecto de corromper, es decir, el proceso de quebrar deliberadamente el orden del sistema, tanto ética como funcionalmente, para beneficio personal. Además de que el corrupto comete una acción ilegal, también presiona u obliga a otros a cometer tales actos.
Es la más generalizada, cínica y socialmente aceptada/tolerada, es el germen de todas las corruptelas haciendo metástasis en todo el tejido social. A modo de ejemplos: el 70% de informales que actúan al margen de la ley y evaden (roban) los tributos al estado sus impuestos, las coimas a funcionarios públicos y/o privados para adelantar trámites o evitar sanciones, los plagios en colegios y universidades, las coimas a policías de tránsito, pasarse la fila o las señales de tránsito, etc.
Esta corrupción es endémica y para superarla se requiere de mucho esfuerzo, tiempo y perseverancia, comienza con educar en principios y valores a los niños de hoy para que influyan en sus hijos del mañana.
La segunda cara es la Corrupción Pública, es la que se produce de manera más focalizada entre funcionarios públicos y actores privadas en procura de beneficios indebidos a cambio de coimas o prebendas. Esta tipología no es otra cosa que la derivación de la primera (cultural) practicada en esferas o estratos superiores de jerarquía y/o cuantía. Pese a que valorativamente es igual esta es menos tolerada y más perseguida (lo cual esta bien).
Extrañamente los peruanos hemos fijado dos estándares o doble rasero, sin entender que el robo, la coima, la corrupción se debe combatir por igual, es indiferente si se roba o coimea cien, mil o un millón de soles. Quien es capaz de robar o coimear poco lo hará a lo grande cuando tenga el cargo o la oportunidad para hacerlo.
Ello ocurre con gran parte de los presidentes, congresistas, jueces , fiscales, policías, alcaldes, gobernadores, funcionarios públicos y privados, periodistas, directores de medios, etc. Y además explica en gran medida el origen de las antiguas y nuevas fortunas de empresarios. Ellos no se volvieron corruptos cuando accedieron a una cuota de poder fue la “corrupción cultural” inoculada por generaciones.
Pretender combatir la gran corrupción sin enfocarse en lo cultural, es como construir un edificio sin cimientos, sencillamente el esfuerzo terminará en ruinas.
Esta muy bien combatir la corrupción, pero no basta hacerlo solo en la punta del iceberg .
La verdad avitualmente es amarga y duele, pero dolerá más seguir cerrando los ojos ante la evidencia. Se requiere una cruzada, una gran revolución cultural ya.





