Política

EL LUV

Por: Uri Landman

El LUM o Lugar de la Memoria, Tolerancia y la Inclusión Social, es un espacio cultural que alberga la historia de violencia ocurrida en el Perú entre los años 1980 y 2000, según los promotores de su construcción. El LUM se encuentra ubicado en Miraflores y fue inaugurado durante el gobierno del izquierdista Ollanta Humala. Fue construido gracias a donaciones provenientes de los gobiernos de Alemania, Suecia y la Unión Europea.

Este fin de semana visité sus instalaciones para comprobar de manera objetiva si la historia que cuenta este museo se ajusta a la realidad vivida por todos nosotros en los años ochenta y noventa.

La muestra que presenta el museo, narra la historia de esos años desde la perspectiva de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación, que como sabemos tuvo una marcada orientación ideológica contra el gobierno de Alberto Fujimori y de las Fuerzas Armadas.

Según “su verdad histórica”, el Perú vivió una época de violencia generalizada en la cual había tres grupos de agresores y un grupo de víctimas. Los agresores, según ellos, fueron Sendero Luminoso (SL), el Movimiento Revolucionario Tupac Amaru (MRTA) y las Fuerzas Armadas y las víctimas fueron las comunidades campesinas andinas y en los últimos años, la población civil en general y de Lima en particular.

Las diferentes exhibiciones presentan, equivocadamente, una narrativa en la cual el estado peruano tuvo una política sistemática en contra de las comunidades andinas de violación a los derechos humanos mediante torturas, desapariciones, asesinatos, violaciones sexuales entre otros crímenes. Se deja entender entre líneas, que ello se debió en parte a la discriminación de la población andina por parte de las autoridades en el poder, en los gobiernos de Belaunde, García y Fujimori.

Se resalta el “injusto encarcelamiento de cientos de personas” por parte de la justicia nacional y del asesinato de comunidades enteras a manos de miembros de las fuerzas del orden. Ambas afirmaciones hechas de manera tendenciosa dando a entender que era parte de la política de estado.

Casi al final de mi recorrido a las exhibiciones del museo, encontré brevemente un reconocimiento a la Policía Nacional del Perú (PNP) y en especial al grupo GEIN, por la captura del delincuente criminal Abimael Guzman y toda su cúpula terrorista. Casi no se menciona el rol protagónico que tuvieron las FFAA en la lucha que venció al terrorismo, ni al presidente Fujimori. En mi opinión esto es una mezquindad.

Fujimori fue acusado y sentenciado por ser el “autor mediato” en el caso de Barrios Altos y la Cantuta con la “teoría” que al ser presidente y tener el mando de las FFAA, Fujimori debía saber que existía el Grupo Colina. Bajo esa misma lógica entonces Fujimori también es el responsable directo de vencer al terrorismo. Sin embargo, la lógica solo funciona cuando les conviene a los rojos.

En mi opinión, el LUM debería llamar LUV o Lugar de la Vergüenza, ya que es una vergüenza el maltrato que sufren nuestras heroicas FFAA, quienes derrotaron a los asesinos de SL y del MRTA.

A pesar de no contar con el equipamiento adecuado, la logística necesaria, ni el apoyo de la sociedad civil, fueron ellos quienes hicieron infinitos sacrificios, perdieron brazos, piernas y hasta la vida, en su lucha contra los terroristas para reestablecer el orden y la paz en nuestro país. Las FFAA actuaron bajo las órdenes del Estado y con la autoridad que les concede la Constitución y si se presentaron excesos, fueron casos aislados que se sometieron a la justicia siendo condenados por el Poder Judicial.

Pero no todo es malo en el LUM. La vista desde la terraza del tercer piso es maravillosa. Se puede ver toda la bahía de Lima, desde La Punta hasta Chorrillos, con sus cientos de edificios modernos que muestran una ciudad pujante que avanza hacia el futuro, gracias a las reformas emprendidas por Fujimori en los noventas y por el sacrificio que hicieron las FFAA para derrotar a los terroristas que querían convertir nuestra heroica ciudad en un gran cementerio.

El nuevo ministro de Cultura, Alberto Beingolea, afirmó hace unos días que el LUM no será cerrado ni modificado durante su gestión. Desde esta columna lo invito a que visite sus instalaciones y compruebe por él mismo el sesgo ideológico con el que esta presentada la historia de nuestro país. Si ama al Perú, no puede permitir ni un minuto más que se siga distorsionando la historia que todos vivimos.

Nuestro país venció militarmente a Sendero Luminoso en los años noventa, pero la lucha ideológica continua. Recordemos la frase del asesino Abimael Guzmán cuando lo atraparon:” mi captura es solo un recodo en el largo camino a la victoria”.

No podemos darle un solo milímetro, a aquellos que veladamente apoyan a Sendero Luminoso.

 

 

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