Iglesia

UN COMISARIO PONTIFICIO Y UN OBISPO DEPOSITAN COCA EN UN «PAGO A LA TIERRA»: JORDI BERTOMEU OFERENTE A LA PACHAMAMA

Encuentro Macrorregional Sur «Entrelazando Voces por la Dignidad», presentado por Vatican News como parte de la preparación de la visita de León XIV al Perú, se abrió sin oración católica alguna: en su lugar, un rito de invocación a la Madre Tierra con reparto de hojas de coca, ejercicios de respiración y ofrendas de alimentos en el suelo.

Entre los oferentes, según muestran las imágenes, monseñor Jordi Bertomeu, oficial del Dicasterio para la Doctrina de la Fe y comisario pontificio para el Sodalicio, que deposita sus hojas de coca en el cuenco del «pago» con visible recogimiento y que, al acabar su intervención sobre el caso Sodalicio, gira boca abajo el cartel con su nombre y sale del plano de cámara.

Los días 13 y 14 de agosto se celebró en Cusco el Encuentro Macrorregional Sur «Entrelazando Voces por la Dignidad: por los derechos humanos y el bien común», que reunió a representantes de organizaciones sociales, comunidades indígenas y colectivos de nueve regiones del sur del Perú. El encuentro fue inaugurado por monseñor Lizardo Estrada Herrera, obispo auxiliar del Cusco y secretario general del CELAM, y contó con la participación de monseñor Miguel Ángel Cadenas, obispo de Iquitos. Lo que la crónica oficial de Vatican News no cuenta es cómo comenzó — ni quién más estaba allí.

«Es el mes de la madre tierra, que nos quiere tanto»

Según muestra el vídeo difundido en redes sociales, antes de las disertaciones una mujer dirigió la ceremonia de apertura. «Este mes de agosto es muy especial para nosotros, para la cosmovisión andina; es el mes de la madre tierra, que nos quiere tanto, que es tan cariñosa, que es tan bondadosa, que nos da alimentos», explicó a los presentes. En la tradición andina, agosto es el mes en que se «alimenta» a la Pachamama mediante ofrendas y «pagos a la tierra».

Acto seguido se repartieron hojas de coca entre todos los asistentes y se realizaron ejercicios de respiración guiados: «vamos viendo cómo está nuestro interior», indicaba la oficiante, mientras los presentes cerraban los ojos. «Este cuerpo, esta cuerpa que habitamos es tierrita, es territorio», proseguía.

El rito culminó con el depósito de las hojas de coca en cuencos dispuestos sobre un altar en el suelo, junto a alimentos —entre ellos queso— ofrecidos a la tierra: «le agradecemos a la tierra en este mes tan importante; le damos tres alientos al depositarlas», instruía la directora de la ceremonia. El gesto de soplar tres veces sobre las hojas de coca antes de ofrecerlas es parte del ritual andino del «pago» o despacho a la Pachamama.

En el vídeo no consta oración católica alguna, ni bendición, ni invocación trinitaria. La parte espiritual de la apertura del encuentro quedó cubierta, íntegramente, por el rito de la cosmovisión andina. Los obispos estaban presentes en la sala, aunque durante buena parte de la ceremonia quedan fuera del tiro de cámara.

Bertomeu en actitud contrita e inflamado de paganismo se dirige al altar con las hojas de coca en la mano

Bertomeu, ofrenda con recogimiento y salida ocultando el cartel con su nombre

El asistente más llamativo del encuentro no aparece en la crónica de Vatican News: monseñor Jordi Bertomeu, oficial del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, hombre de confianza de la Santa Sede en los expedientes más delicados de Hispanoamérica y comisario pontificio para el caso del Sodalicio de Vida Cristiana.

Las imágenes lo muestran participando plenamente en el rito: Bertomeu deposita las hojas de coca en el cuenco del «pago», con visible recogimiento, inmediatamente después del obispo auxiliar de Cusco. No consta que se limitara a presenciar la ceremonia: ofrendó como un participante más.

Su comportamiento posterior resulta igualmente llamativo. Las ponencias arrancan inmediatamente después del rito pachamámico y, cuando Bertomeu toma la palabra para relatar ante el auditorio su actuación en el caso Sodalicio, la cámara enfoca en todo momento al público, no al orador. Como si hubiese solicitado no ser documentado ahí. Al terminar, las imágenes lo recogen girando boca abajo el cartel con su nombre sobre la mesa y saliendo del plano de cámara. Un funcionario del dicasterio doctrinal de la Santa Sede que ofrenda hojas de coca a la Madre Tierra y que, acto seguido, procura que no quede constancia visible de su presencia en el evento: cada cual extraerá sus conclusiones sobre a qué obedece tanta discreción, y sobre si la participación en ritos pachamámicos es el tipo de imagen que conviene a quien representa al Papa como comisario pontificio. Este medio ha intentado contactar con Jordi Bertomeu pero no ha sido atendido.

Un evento eclesial, no un acto ajeno

Lo preocuoante es que no se trata de un acto de organizaciones civiles al que la Iglesia asistiera como invitada. El encuentro fue inaugurado por el propio secretario general del CELAM, que fijó el marco apelando a la Doctrina Social de la Iglesia: «la defensa de la dignidad humana, la justicia, la paz y el bien común no son asuntos ajenos a la fe», dijo monseñor Estrada, quien formuló el objetivo de pasar «de las voces dispersas a una palabra compartida […] y de las propuestas a compromisos concretos». El formato responde al de los encuentros que las estructuras de pastoral social y las vicarías del sur andino organizan junto a la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos.

Entre los ponentes figuraron Tania Pariona, secretaria ejecutiva de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos y excongresista de Nuevo Perú; la congresista cusqueña Ruth Luque, de la misma órbita política; José Antonio Lapa, director de Derechos Humanos Sin Fronteras; y Victoria Taco, de la Plataforma de Afectados por Metales Tóxicos de Espinar.

Vatican News lo destaca; el rito y Bertomeu, silenciados

Llama la atención el despliegue que los medios vaticanos han dado al encuentro. Vatican News le dedicó una amplia crónica —reproducida por otros medios— en la que se subraya el protagonismo episcopal y se enmarca el evento, expresamente, en el camino de preparación de la próxima visita del Papa León XIV al Perú. En esa crónica no hay una sola línea sobre la ceremonia de apertura: ni hojas de coca, ni «pago a la tierra», ni mes de la Pachamama. Tampoco una sola mención a Bertomeu, pese a que intervino ante el auditorio inmediatamente después de la ceremonia. El contraste entre lo que muestran las imágenes y lo que cuenta el relato oficial es, en sí mismo, significativo: se publicita el encuentro como antesala del viaje papal y se omite que se trató de un acto confesionalmente pagano con presencia de un oficial del Dicasterio del prefecto Victor Manuel Fernández.

Quedan preguntas abiertas: ¿figuraba el rito en el programa oficial? ¿Quién lo dirigió y a título de qué? ¿Consideran los organizadores que un «pago a la tierra» puede sustituir a la oración cristiana en la apertura de un encuentro de la Iglesia? ¿Y considera el Dicasterio para la Doctrina de la Fe compatible con la función de sus oficiales la participación activa en ofrendas a la Pachamama? Mientras no haya respuestas, las imágenes hablan por sí solas.

 

@ Infovaticana

Dejar una respuesta