EL LUGAR MAS FELIZ PARA UNA PULGA, ES LA PERRERA.
El Perú es la pulga y el mundo la perrera, con dos grandes mastines: EEUU y China.

Por: Juan Carlos Eguren.
El tránsito de Latinoamérica de continente “periférico a marginal” lleva en su seno al Perú, como país absolutamente irrelevante en el escenario mundial, donde sólo es un actor de reparto tanto en materia geopolítica como económica y comercial.
Con la caída del muro de Berlín terminó la bipolaridad del mundo a favor de EEUU, con el paso del tiempo y el fortalecimiento de otras economías y bloques como China y la Unión Europea se pasó a un mundo multipolar donde EEUU conservaba su hegemonía.
En la última década se comienza a perfilar nuevamente una guerra de baja intensidad entre EEUU y China tanto en el ámbito comercial como en el de defensa, tecnología e inteligencia. Entre estos dos bloques la Unión Europea juega en algunos casos de pívot, en otros de árbitro, amortiguador, etc. Y otros países con estrategia bipolar como India y Rusia, entre otros, en esos “otros” esta marginalmente Brasil y México.
Si Latinoamérica no está en su conjunto en las ligas mayores imaginemos donde está el Perú.
En el único sector que tenemos una importancia relativa es en minerales y más específicamente en cobre, donde somos los segundos productores con la mitad de lo que exporta Chile y a poco de perder la segunda ubicación a favor del Congo. El cobre no es un mineral raro ni escaso por ello pese a ser segundos en producción representamos al rededor del 5% de la producción mundial.
La única vía para que Latinoamérica sea relevante y el Perú montado en ella es la integración, pero hoy es una posibilidad nula, por la dispersión y anarquía política e ideológica de los países de esta parte del hemisferio.
Estando así las cosas, a nuestro país le toca navegar con bandera de cojudos, no somos ni nos conviene alinearnos con ninguno de los dos gigantes (EEUU y China) ni a ellos les interesa.
Pero si sacar el máximo provecho a cada una de las oportunidades que los dos mundos nos ofrecen, así como al resto de países alineados o no, lo que implica seguir avanzando en tratados bilaterales y multilaterales de comercio, defensa, integración, cooperación, etc. y crear las mejores condiciones de competitividad y seguridad jurídica para atraer inversión venga de donde venga.
Se puede ser un país próspero, estable y seguro con la pequeñez que nos caracteriza, la respuesta es SI con mayúsculas, el primer paso es bajarnos de la nube, pisar tierra, reconocer nuestra realidad y debilidades así como la de nuestro entorno geográfico y a partir de ello construir una estrategia de largo plazo soportada en planes concertados.
Podemos ser relevantes en una estrategia de nichos globales rentables: Minería, agroexportación, turismo, pesca y algunos sectores con potencialidad como textiles y petróleo entre otros.






Eso será cuando blackrock y vanguard, decidan que así sea, mientras sigan financiando a las oeneges antimineras, nada va a cambiar, porque a esos antiperuanos que las integran solo les interesan sus bolsillos llenos y mientras siga cayendo el dinerín, ellos seguirán haciendo la propaganda antiminera desde sus 4×4