Política

EL GOLPE ELECTORAL DE SÁNCHEZ… EN PERÚ

Tenía que llamarse Sánchez, y se llama; tenía que ser de extrema izquierda, y lo es; tenía que perpetrar un fraude electoral gigantesco, y lo ha intentado; tenía que contar con el apoyo de los medios de izquierda caviar, y cuenta; tenía que anunciar una época de nacionalismo militar a través de su número dos, Antauro Humala, y la ha anunciado; tenía éste que ser un racista indigenista (etnocacerista) y lo es; tenía que proclamar la guerra contra el Chile de Kast para recuperar dos enclaves fronterizos, y la ha proclamado; tenía, en fin, que ser Perú el foco de desestabilización de toda Hispanoamérica para recuperar la hegemonía de la izquierda y del cartel de Puebla, y puede serlo. Los dictadores pueden llegar al poder a través de las urnas, y también las urnas pueden ser el primer acto de una dictadura: la de Roberto Sánchez, en Perú.

El fraude electoral necesario para que este comunista, aliado con el Humala golpista de extrema derecha, asesino de policías, tenía por objeto evitar una segunda vuelta entre Keiko Fujimori, que no se cansa de perder y de que gane la izquierda, y Rafael López Aliaga, Porky, el alcalde liberal de Lima y veterano político al que nunca pillaron robando, mérito enorme en un país cuyos ex-presidentes son todos presidiarios. Como la izquierda cree que a Keiko le ganará siempre cualquier candidato, su plan era colocar segundo a Sánchez. Con votos o sin votos.

Como Sánchez no tenía votos, se pusieron toda clase de obstáculos en Lima, para perjudicar a Porky, y se inflaron los votos, al modo de Pedro Sánchez, de su tocayo Roberto. La prensa caviar, como La República, ha empezado a mentalizar a la gente diciendo que las provincias de Sánchez ganan a la Lima de PorkyPero también fuera de Lima el fraude a favor de Sánchez ha sido escandaloso. La ONPE, encargada de las elecciones, lo organizó, y Piero Orvietto, responsable del recuento, fue detenido cuando intentaba huir. La patronal pide nuevas elecciones ante el evidente fraude. ¿Observadores internacionales? No ven nada, pero comen y beben a discreción.

Técnicamente, las urnas quedaron preñadas en las llamadas “mesas 900.000”, una especie de circuito que agrupa la periferia más apartada de Lima, para vender mejor la derrota de la capital. Pero Sánchez triplica su media de votos en el conjunto del país, cosa que no pasa con nadie, no ha sucedido jamás y se considera matemática y sociológicamente imposible. Repetir elecciones es la única salida decente. Y en ese caso, el Sánchez de allí podría perder con el “no a la guerra” del Sánchez de aquí. Malditas coincidencias y bendito sea el Perú.

© El Mundo

1 comentario

  1. Miente Jiménez Lozano, humala a pesar de ser exalumno del franco peruano o justamente por eso no es de derechas, la gran mayoría de los que salen de ahí son de izquierdas, laicistas y anticatólicos. Y no, no existe nada semejante a la extrema derecha. Hace lo mismo que en España, es el tonto útil del ppsoe, acá más de lo mismo, mal hace la abeja en traerlo y sin revisión, allá es el anti-Vox acá es el antiRN. Fuera.

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