¡CON LA VIRGEN NO TE METAS!
Caricaturista Heduardo ofende al pueblo católico con caricatura de la Virgen María

Por: Luciano Revoredo
El Perú es un país católico. Me vendrán ahora con la majadería del estado laico. Pues sí, el estado será laico. Pero la nación es católica. El catolicismo es parte fundamental de nuestra cultura. Gran parte de nuestro patrimonio inmaterial tiene que ver con el catolicismo, desde la artesanía o arte popular hasta las costumbres y las fiestas. No existe pueblo del Perú que no celebre a su santo patrón.
El culto mariano o devoción a la Virgen María está extendido en todo el país. Son masivas las celebraciones de la fiesta de la Candelaria en Puno, que moviliza a miles de fieles que llegan hasta del extranjero, también lo son las de Nuestra Señora de Chapi en Arequipa, la Virgen de la Puerta en Otuzco, la Virgen de Cocharcas en Huancayo, Jauja, Chupaca y Sapallanga en Apurímac y cómo no mencionar a la Virgen del Carmen, patrona de la música criolla que cada año congrega en los Barrios Altos a sus fieles en criolla serenata, podríamos continuar con una larga lista de advocaciones marianas en el Perú. Pero no es el caso. Lo cierto es que los peruanos, que somos mayoritariamente católicos, reconocemos a la Virgen María como Corredentora, Madre de Dios y Madre nuestra.
Es por ese motivo que ha causado tanta indignación entre los peruanos la caricatura publicada en el diario La República de autoría del dibujante Heduardo.
Soy un partidario de la libertad de expresión, no hay personas ni sociedades libres sin libertad de expresión y de prensa. Pero esta libertad tiene límites que son el derecho al honor, a la intimidad y a imagen de las personas. La prensa no puede gratuitamente ofender en sus creencias a ningún colectivo ni sociedad.
Así como sería condenado unánimemente un artículo que incentive el racismo, o una caricatura que se burle de la condición de homosexual de alguien, así como se ha perseguido y censurado a la Paisana Jacinta o al Negro Mama, personajes de ficción, por considerar que eran denigratorios contra determinados grupos étnicos, no se puede tolerar que un caricaturista se burle y ofenda la dignidad de la que millones de peruanos consideramos como nuestra madre.
Heduardo Rodríguez abusa de los católicos y sin duda no sería tan valiente en un país islámico. Pero considero que es el momento de exigir una disculpa al diario La República y al autor de la ofensa al pueblo católico del Perú. Todo tiene un límite.
También es pertinente expresar nuestra perplejidad ante el silencio de nuestras autoridades eclesiásticas. Lo menos que se podía esperar era un pronunciamiento del arzobispo de Lima, monseñor Castillo o del siempre tan mediático presidente de la Conferencia Episcopal monseñor Cabrejos.





Muchas gracias por esta publicación, quise tiene que denunciar a La República para que quiten este agravio al pueblo creyente,EXIJO RESPETO A MI MADRE LA VIRGEN MARÍA
Excelente! Orgulloso de que se defienda las creencias, y lasraices de nuestra patria, hoy bajo ataque permanente.
Se ofende gravemente a La Virgen de las Mercedes, María Auxiliadora, La Virgen de la Candelaria, Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, la Virgen de Chapi, la Virgen de la Puerta, la Virgen de Cocharcas, Nuestra Señora de los Dolores, La Virgen de Altagracia, La Virgen de la Inmaculada, la Virgen del Carmen de la Legua, y tantas advocaciones marianas en el Perú. Ha ofendido a todo el Perú creyente, pues no hay provincia donde no se venere a la Madre de Dios, hasta tenemos una región con ese nombre. ¿Dónde están los parlamentarios de ese departamento? Puede un dibujante, no creer, pero no puede dejar de respetar las creencias de los otros. Pero crea o no, hay un más allá, hay un juicio personal, hay un infierno, y todos tenemos un alma inmortal, que el sujeto en cuestión no crea no significa que no existan en la realidad.
De qué forma se le ofende a la virgen?
O es el solo hecho de dibujarla lo que representa un insulto?
La caricatura exagera lo dicho por RLA y expone sus contradicciones entre sus palabras y hechos del candidato.
Luego, la imagen de la virgen pide por la inocencia de sus votantes, lo cual está expresado sin exabruptos. Por otro lado, el dibujo está bien hecho y no configura una deformación de la imagen de la virgen como la conocemos.