
Por Erus Símera
Dice en la décima de Larriva “…otra cosa más no hicimos, que cambiar mocos por babas…”. Ante la contundencia de los hechos, los cantautores devenidos en poetas no discutirán y no por falta del usual y espumoso fermento, sino por estar de acuerdo en que, cómo entonces, pasar de Don Fernando VII a Don Simón Bolívar, es lo mismo que hacer el enroque con Don Martín y Don Francisco.
Así que acordaron escribir un par décimas y decidieron poner a consideración de sus lectores, elegir entre los mocos del vacado y las babas del de reciente juramento:
DE MARTÍN, SUS MOCOS
Por Telésforo Picón
Gobernante más querido
no fluyó de otra nariz
nos dejó una cicatriz
y un pañuelo malherido
Seco, aguado y colorido
gelatinoso y salado
un presidente sonado
desechado como un moco
pero no es tonto tampoco
nos pegó un moco “morado”
DE FRANCISCO, SUS BABAS
Por Pancracio de la Manuela
Hay que ver cómo babean
Hay que ver cómo salivan
Cuántas ansias se cultivan
Cuántas babas se trompean
Coquetean, se chorrean
todas quieren su porción
Aprobada la moción
toca mordernos la cola
cómo que “es la misma chola
con diferente calzón”





