Política

PSICOPATOLOGÍA DEL LENGUAJE Y POLÍTICOS

Por: Silvia Suárez.

La motivación del presente artículo es instruir sobre aspectos resaltantes y pintorescos del lenguaje, que en su frecuencia podrían ingresar en algún manual de psicopatología psiquiátrica.

La psicopatología definamos como aquello que es anómalo en el ser humano. El lenguaje, la forma de comunicar oral, escrita o gestual.  Hemos utilizado nombres de políticos para asociar   sus peculiares expresiones en el lenguaje y también en extensión se han agregado escenas de la cultura política. Aclaramos que la intención no es estigmatizar y menos diagnosticar a nuestros políticos, solo simple y llanamente, al ser estos personajes públicos y por tanto vistosos, nos ayudan como modelos y gracias a ellos, instruirlos sobre la psicopatología del lenguaje y de una forma lúdica.

Empezamos con tres de los motivos psíquicos:

  • Mutismo o afemia: cuando hay una exigua cantidad de lenguaje. Ejemplo: Luis Castañeda.
  • Taquilalia o taquilogia: cuando la velocidad del lenguaje es elevada. Ejemplo: Sigrid Bazán.
  • Verborrea o logorrea o exuberancia del lenguaje: es una alteración de la facilidad para la expresión del lenguaje y consiste en hablar continuo e incoherente, sin tener en cuenta el significado de las palabras y alterándose el propósito de ser entendido o de comunicarse. Ejemplo: Martín Vizcarra, muy nervioso.

Asimismo, ilustramos cuatro alteraciones en la idoneidad del lenguaje:

  • Extravagancia semántica por el uso de paralogías. Cuando se expresa una ambigüedad en toda la proposición que se dice. Ejemplo: César Acuña.
  • Extravagancia semántica por el uso de neologías. Ejemplo: Los políticos que usan el lenguaje inclusivo o de género cambiando las vocales finales.
  • Pararrespuestas: cuando la respuesta es extravagante y no guarda relación con las preguntas. Ejemplo: Yonhy Lescano.
  • Coprolalia: cuando predomina un lenguaje obsceno. Ejemplo: Daniel Abugattás.

Si somos elásticos, podríamos considerar un figurativo de la ecolalia, donde predomina el repetir lo que se dice, cuando escuchamos a los políticos refrendar con su “estirpes” sobre los otros, los que no tienen sus mismos linajes, a los que consideran “las masas”. Ejemplos: “Eres un DBA, neoliberal, caviar, terruco, viejo-lesbiano, pulpín, fujiaprista o taper”.

En las alteraciones de la escritura o del lenguaje escrito, encontramos el:

  • Neografismo: cuando se inventa un tipo de escritura. Como ejemplos, en el lenguaje de género están la arroba (@) o la “e”, cuando este grupo político quiere mencionar un “género neutro”.

Si ya estamos describiendo el neografismo, entonces apostamos por crear un neologismo, hijo de la ecolalia y el neografismo, así graficaremos esa inquietante patología moderna llamada hashtag (#), a la que llamaremos “ecografismo“.

También, tenemos las alteraciones de la mimia o expresión gestual, a dos opuestos:

  • Hipomimia: cuando hay muy pocos movimientos gestuales. Ejemplo: Patricia Juárez.
  • Hipermimia: cuando hay una excesiva cantidad de movimientos gestuales. Ejemplo: Julio Guzmán.

No olvidemos la parafasia: cuando se dice una palabra por otra. Ejemplo: George Forsyth.

Para despedir el artículo, usaremos la disfemia o mejor reconocido como el adorable tartamudeo de Porky: “¡Eso es to… eso es to…eeeesto es todo amigos!”.

 

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Bibliografía:

  • Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-5)
  • Arias Congrains, J.“Para una psicopatología clínica”. UPCH. Perú, 1986.

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