Política

PRENSA PERUANA AL SERVICIO DE LA CORRUPCIÓN

Por: Juan Luis Vásquez Budge

La prensa al servicio de la corrupción. Borraron de su diccionario el significado de las palabras ética, moral, seriedad, decencia, honestidad, empatía, patriotismo y valores.

El Perú sería otro si tan sólo contara con una prensa imparcial que hable con la verdad, lamentablemente la poca seriedad con la que se maneja la información importante y trascendental en nuestro país nos está llevando a niveles insospechados. Vemos a diario que la informalidad y desinformación son patrones que se aplican en todas las instituciones del Estado para ocultar incompetencia, desidia e incluso malos manejos, y que como la prensa está al servicio del régimen, para enterarnos de hechos y cifras, debemos recurrir a organismos internacionales o prensa extranjera.

Lo vimos recientemente en el caso Odebrecht, cuando periodistas de La Posta de Ecuador, dieron detalles sobre el proceso de investigación que los llevó a descubrir las coimas en el Gasoducto Sur Peruano, con lo que se evidenció el marcado favoritismo de los fiscales Pérez y Vela por esa empresa y de paso, nos abrieron los ojos porque aquí, la prensa nos oculta información o miente.

También ocurrió con el número de fallecidos por Coronavirus, cuando por el Financial Times del Reino Unido y la BBC de Londres nos enteramos que el gobierno nos ocultaba la real magnitud del desastre generado por su incompetencia, desconocimiento de la realidad nacional, terquedad, soberbia, malos manejos, corrupción y hasta intencionalidad para hacernos daño (caso del Oxígeno rechazado).

O la catástrofe nacional generada por el ex ministro Zamora, al rechazar a finales de marzo el ofrecimiento la prestigiosa empresa coreana Osang Healthcare, una de las más reconocidas del mundo, so pretexto de que “no cumplía con las especificaciones técnicas”, de 500 mil pruebas moleculares, que llegarían al Perú en 7 días, a un precio de US$. 35, con lo que se hubiera podido afrontar de una manera mucho más eficiente la pandemia, para imponernos sospechosamente Pruebas Rápidas de dudosa procedencia y eficacia. Esta vez la alerta llegó desde Corea del Sur, porque aquí todos callaron, nadie quiso darse por enterado, llegando incluso de culpar al presidente Trump de haber acaparado todas las pruebas moleculares. Finalmente, aunque tarde, y ante la ineficacia manifiesta, se adquirieron las Moleculares a US$. 65 con el resultado que todos conocemos.

O el grave caso acaba de ocurrir con las tablets para atender un requerimiento de un Millón de estudiantes rurales, sin recursos y sin acceso a internet; tuvo que ser el propio fabricante, la empresa Lenovo, la que desde China nos comunicó que el intermediario al que había recurrido el gobierno peruano para hacer una compra de US$. 300 Millones, era prácticamente un informal que había presentado documentación falsa y sin garantía, además de venderlas a precios 3 o 4 veces mayores que el de fábrica.

Lo mismo ocurre en la lucha contra las drogas; tiene que ser la Oficina de la Política Nacional para el Control de Drogas de la Casa Blanca la que desnude nuestra incapacidad para evitar el incremento de hectáreas de coca y exportación de clorhidrato de cocaína, porque aquí en el Perú, la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (DEVIDA), maneja cifras inexactas, inciertas y poco confiables, en las que ni siquiera considera las resiembras ni el mayor rendimiento y productividad de cultivos, etc., pero lo más grave, y aunque parezca increíble, no cuenta con cifras oficiales.

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