
Por: Luis Yunis
Señor Guillen, el Grupo Especial de Inteligencia de la Dirección contra el Terrorismo (GEIN – DIRCOTE) fue un compromiso de hombres y mujeres que bajo el mando de un liderazgo con conocimiento real del problema permitió los logros que conocemos y que dio la vuelta al mundo. Respetemos ese espacio histórico que pertenece a la Policía Nacional del Perú y no deslustremos políticamente ese renombre bien ganado.
Señor Guillen, el asunto es sencillo, sólo debe empoderar a la Policía Nacional y darle el apoyo político sin ningún sesgo ideológico. Bríndele usted las armas legales desarticulándola de la pesada cadena del Ministerio Público y defienda completamente las especialidades de prevención, de inteligencia y de investigación criminal, y pronto verá que ellos seguirán el ejemplo del GEIN histórico y de los grandes líderes policiales en sus respectivas materias con mística, contracción al trabajo, dedicación y entrega, y pronto logrará el éxito que todos deseamos. Usted sólo respalde y el Perú se lo agradecerá.
Señor Guillen, si la Policía Nacional del Perú funcionara profesionalmente como debería ser, no necesitaría instaurar unidades nuevas, ni la necesidad de pretender instituir un gein (con minúscula) para casos de sicariato siguiendo el mal ejemplo de sus antecesores que en sus oportunidades crearon los halcones, las águilas, los ternas, los no sé quién y los no sé cuándo, los invisibles y etc. etc. y etc. que lo único que hace es desarticular a la institución como unidad compacta y desviar el enfoque de la PNP para la cual está constituida, por lo cual se sugiere desarticular, desaparecer y replegar a esos efectivos a sus unidades de acuerdo a sus especialidades. ¡Un solo uniforme, y saco y corbata!
Señor Guillen, respetemos a Serenazgo pero no permitamos que el servicio municipal pretenda opacar la misión constitucional y profesional de la Policía Nacional. Obviamente que se trabaje mancomunadamente y se aproveche de sus bondades logísticas y tecnología, y que sea el servicio de apoyo y de auxilio como medida complementaria de nuestra Policía, pero no la fuerza principal para prevenir el delito como se está convirtiendo ahora, con exigencias y solicitudes de pretender hacer investigaciones policiales, simplemente porque la máxima autoridad política ha descuidado y viene descuidando el quehacer principal de nuestra Policía Nacional ¡Señor Guillen, usted es hijo de policía, y en memoria de su padre fortalezca a la PNP, envístala del poder de policía de antaño, consolide sus funciones y no permita que se abuse de ella!
Señor Guillen, sé que las palabras son del aire, y van al aire; tal como dice la letra de una vieja canción de Willie Colon, pero es mejor que lo diga a que me quede callado. Usted ha sido Fiscal y casi somos promociones generacionales, por lo tanto, conoce de cerca la excelente labor de la antigua Guardia Civil y el profesionalismo de la otrora Policía de Investigaciones del Perú. Así, que no necesitamos inventar nada, sólo apretar por aquí, empujar por allá, poner orden, ¡desengancharse del lastre y hablar claro…la pelota está en su cancha!





