Vida y familia

MAGNOLIA

Por: Mario Linares

La humedad y el salitre habían carcomido media pared del pasadizo hacia los cuartos dejando a la vista los ladrillos y evidenciando que es una desventaja vivir en el primer piso de un edificio con 40 años a cuestas.
Compra 3kg de cemento y media bolsa de arena, que te alcance para una mezcla de 5 por 1, trae también yeso y una espátula y consigue un lavatorio grande donde hacer la mezcla. Moja la pared primero, la mezcla de cemento con arena la vas tirando fuerte con la espátula y luego frotas con esta hasta que quede bien, la esquina con cuidado, mira bien como hago. Que quede seco en dos días y le pones el yeso, que seque nuevamente, lijas asperezas y luego aplicas dos o tres manos de pintura, mira y aprende. Igual fue con el cambio de plomos, utilizar alicates, llaves, destornilladores, el martillo, arreglar la bicicleta, aceitarla, etc. Todo eso me enseñó mi madre.
Además también me enseñó a lavar los bluejeans a mano, barrer, trapear, enserar y lustrar, cortar las cebollas para el aderezo, pelar papas a cuchillo, llevar siempre una camiseta de repuesto para evitar enfriamientos que desencadenen mi asma y mucho más.
Mi madre era la leona de la casa, experta “haciendo la plaza”, chef (gelatina de pata y aguadito memorables), profesora particular en primaria en todas las materias, confeccionaba gran parte de nuestra ropa, aprendió inyectables y a medir la presión que le valió excelentes relaciones públicas con los vecinos y también un ingreso económico adicional; experta en motivación escolar, repetición de clases y también en zapatos teledirigidos y palos de escoba utilitarios. Nunca se enteró que fue una excelente terapista y que tuve déficit de atención concentración con hiper actividad y que su labor me dio auto estima sobre mi difícil adaptación social escolar.
Siempre pensé que la educación secundaria antiguamente debió haber sido muy buena, lo veía en mi madre. Me quedé pasmado cuando más o menos recientemente me enteré que acabó el colegio en la nocturna como a los 24 años y que luego aprendió mecanografiado quien sabe como y entró a trabajar como secretaria a un despacho notarial y luego en una mutual donde compró una casa a plazos en un lugar lejos de todo por el Galax de Primavera porque a futuro adquiriría valor. También sabía de finanzas y bienes raíces.
1.50 mts de fortaleza, de carácter, de sabiduría para administrar contingencias familiares, de errores también, obviamente. Recriminaciones memorables de más de dos horas cual partido de futbol, guarda cachivaches, recuerdos y tensiones pasadas, miedos infundados, con cicatrices de una realidad y una época difícil en su infancia, etc, pero en suma, una persona derecha, llena de amor para su esposo e hijos.
Hoy, con 93 años, con la memoria inmediata fallando, ( la antigua intacta), esclava de fármacos y sus limitaciones de movilidad y recibiendo mis visitas y ahora llamadas, tan pocas y tan cortas y de las que tendré que dar cuenta a Dios; es una mujer que se ríe de todo, bromista, que ve como pasa todo, que nada y todo tiene importancia.
Feliz día mamá, gracias por tu vida, gracias por todo. Gracias por regalarme en tu vejez, tu serenidad, tus bromas, recuerdos, historias y comentarios lúcidos y otros no tanto. Gracias por regalarme hace poco la experiencia hermosa de rezar el rosario contigo escuchando tu linda voz de ancianita. Como siempre un beso para ti, retribuido con un beso tuyo y la señal de la cruz en mi frente. Mi madre se llama Magnolia y es bellísima, seguramente como la tuya y como María la madre de todos.

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