
Por: Luis Yunis
El Perú no tiene una Policía de Investigaciones que se encargue de perseguir el delito en forma profesional y altamente científica. Tampoco tiene una Policía especializada que garantice el orden público. No tenemos una Policía que resguarde nuestras fronteras y menos las infraestructuras críticas nacionales. No tenemos un servicio de inteligencia interconectado, profesional y especializado.
¿Tuvimos en nuestra reciente historia organizaciones altamente preparadas en los rubros mencionados? De hecho, sí. Alan García que en paz descanse destrozó la seguridad y desde 1988 se viene jugando con ella.
Hoy tenemos una Policía Nacional débil, arrinconada y moralmente destrozada. Paralelamente un Servicio de Serenazgo que ya bordea los 35 mil efectivos cuyas funciones son absolutamene limitadas, y un servicio de seguridad particular que no aporta nada.
Son más de 30 años que los gobiernos han descuidado el orden interno, la investigación criminal y la obtención inteligencia, y no se avizora un verdadero plan para dejar de jugar con algo tan serio que tiene que ver con nuestras vidas y la vida nacional.
No se vislumbra decisiones sensatas y prudentes que puedan contrarrestar las circunstancias de violencia que desde hace un buen tiempo nos acecha.
Y el resultado de tanta informalidad, abandono y dejadez, es justamente el crecimiento de la corrupción en todo el sector público, los asesinatos, el sicariato y toda la ola de criminalidad que vemos y escuchamos a diario, con la complacencia del Ministerio Público y del Poder Judicial, porque “a río revuelto ganancia de pescadores”.
Lamentablemente así saquemos a las calles tanques, helicópteros y a todos los Comandos o de la misma manera armemos a los miembros de Serenazgo con fusiles, granadas y bazukas o prohibamos a los motociclistas dejar de circular o implantemos toque de queda o declaratoria de emergencia, ello no cambiará nada. Absolutamente nada. Sólo es seguir jugando con la seguridad que anhelamos y reclamamos.
Mientras que no se piense en serio y se adopten medidas realmente precisas, contundentes y profesionales, se seguirá continuando con la mediocridad que se viene haciendo e inventando disposiciones sacadas del bolsillo de los payasos como remedio para la solución que nos aqueja.
Entendamos que la seguridad, si bien es cierto es tarea de todos, pero la responsabilidad debe de ser de una institución totalmente experta, técnica, capacitada y altamente especializada, lo demás es un engaña muchachos.





