La columna del Director

EL CARDENAL BARRETO Y VLADIMIR CERRÓN

Por: Luciano Revoredo

No es novedad que en este medio hemos denunciado muchas veces las desviaciones doctrinarias del Cardenal Barreto, así como los diversos indicios de desorden en su gestión y su testimonio como pastor de la Iglesia.

Es deber del laico católico velar por la integridad del Depósito de la Fe. Es también su deber cuando es necesario encarar y denunciar a las autoridades de la iglesia, así sean estos cardenales u obispos si es que estos se alejan de la doctrina y el Magisterio de la Iglesia.

La lucha de clases, las invasiones de tierra y edificios públicos o privados, la violencia, no están comprendidos en la Doctrina Social de la Iglesia

La Iglesia debe ser fuente de unidad y de paz frente a los conflictos socioeconómicos y estar fundamentada en Jesucristo, no puede proponerse como una respuesta ideológica o de tipo político y social. No puede ponerse al servicio del globalismo ni al nivel de las ONGs que trafican con el ambientalismo, los derechos humanos o ideologías trasnochadas.

La Doctrina Social de la Iglesia se fundamenta en el Derecho Natural y en la Ley de Cristo. Por lo tanto, no tiene necesidad de ser retocada o adaptada a ideologías.  Excluye la “lucha de clases” por ser extraña al Evangelio. Lamentablemente existe una infiltración ideológica en la Iglesia a través de la teología de la liberación que pervierte la sana doctrina social.

Todo esto viene al caso por la forma infame en que el cardenal Barreto viene promoviendo un documento pergeñado por las ONGs adversas a la Iglesia y que el prelado viene promoviendo en todos los medios y en el cual, con la complicidad de monseñor Cabrejos han introducido el logo de la Conferencia Episcopal sin la aprobación de la Asamblea. Es decir, pretenden sorprender a los obispos jugando al hecho consumado.

Hay un hecho más que llama nuestra atención. Hace un tiempo un pintoresco abogado de nombre Raúl Noblecilla intentó vanamente involucrarnos en una demanda por los más diversos delitos supuestamente cometidos en nuestras denuncias sobre Barreto, Noblecilla era el denunciante y se justificaba en su condición de católico y amigo del Cardenal. Esto no pasaría de ser una anécdota más, sobre todo al apreciar la condición por momentos tan estrafalaria del mentado abogado. Pero hay más, el pasado 20 de agosto, el Monseñor Pedro Barreto anunció el inicio del programa pastoral ‘¡Resucita Perú, ahora!’, con el apoyo de diversos personajes de su entorno, uno de ellos era el coordinador de  Legalidad y Derecho, nada menos que el abogado Raúl Noblecilla. Con estos antecedentes, una noticia que aparece en La República nos ha sorprendido mucho.

Se trata de una nota en que el propio Barreto fustiga duramente a López Aliaga y condena el hecho que haya pedido “¡Muerte al comunismo…Muerte a Cerrón y Castillo!” en una arenga a sus simpatizantes en un  mitin. Obviamente comprende el cardenal rojo de Huancayo que se trata de una metáfora, pero en su fingida bondad se escandaliza. Pero esto no es lo que nos sorprende, sino que en la misma nota se informa que Cerrón ha denunciado penalmente  a López Aliaga y que, no podía ser de otra manera, su abogado es el mismo Raúl Noblecilla, el católico amigo de Barreto. ¿Otra coincidencia?

1 comentario

  1. […] El portal ‘La Abeja’ reportó que el Cardenal Pedro Barreto y Vladimir Cerrón mantendrían una relación cercana a través de un «amigo en común», Raúl Nobecilla. Sin embargo, esta denuncia no presenta ninguna prueba escrita, oral o visual donde demuestre esto. A esto, se el suma que no hay ningún vínculo firme que relacione al Arzobispo metropolitano de Huancayo con el líder de Perú Libre más que solo esa prueba y una serie de testimonios sin ningún material adjunto. […]

Dejar una respuesta