SE ACABARON LOS BAÑOS “INCLUSIVOS”. CONGRESO APRUEBA LEY DE PROTECCIÓN A MUJERES Y NIÑOS

Por: Luciano Revoredo
El Congreso ha aprobado un proyecto de ley que, busca proteger a niños y mujeres de las crecientes amenazas a su seguridad e integridad. Esta medida merece ser celebrada como un esfuerzo por resguardar a los más vulnerables, pero también invita a una reflexión crítica sobre las ideologías que, bajo el pretexto de la “inclusión”, han intentado imponer conceptos confusos y potencialmente dañinos, como la ideología de género. En este contexto, afirmamos que la sexualidad sana, arraigada en la complementariedad natural entre hombre y mujer, debe ser el eje rector de una sociedad que priorice el bienestar colectivo sobre agendas experimentales.
La aprobación del Proyecto de Ley 8457, impulsado por Renovación Popular bajo el título “Ley que fortalece los derechos a la libertad e indemnidad sexual de los niños y los adolescentes”, representa un rechazo frontal a las ambigüedades de la ideología de género y un esfuerzo por restaurar el orden basado en la realidad biológica y la protección de los más vulnerables. Al prohibir el ingreso de personas trans a baños que no correspondan a su sexo de nacimiento, la ley aborda directamente casos como el del Aeropuerto Jorge Chávez, evitando que la autoidentificación prevalezca sobre la seguridad de mujeres y niñas en espacios privados. Asimismo, al vetar exhibiciones obscenas en presencia de menores y personas con discapacidad, se pone un freno a manifestaciones que, bajo el pretexto de la libertad, exponen a los niños a contenidos inapropiados. Finalmente, al impedir la explotación y sexualización de menores en medios de comunicación, se desafía la normalización de narrativas que confunden y vulneran su desarrollo natural. Este proyecto no solo protege, sino que reafirma que los derechos de los niños y adolescentes deben prevalecer sobre cualquier experimento ideológico, consolidando una visión de sexualidad sana y coherente con la naturaleza humana.
La aprobación de esta ley llega en un momento crucial, cuando la ideología de género ha ganado terreno en diversos ámbitos, promoviendo una visión de la sexualidad que desdibuja las realidades biológicas y pone en riesgo la seguridad de niños y mujeres.
Un ejemplo claro de esta controversia se vivió en el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez de Lima en 2023, cuando la empresa Lima Airport Partners (LAP) instaló carteles en los baños indicando que estaban destinados a “toda persona con identidad femenina” o “masculina”. Los carteles de los baños hablan de hombres y mujeres en toda su diversidad. Esta medida, justificada por LAP como un acto de no discriminación basado en supuestas normativas constitucionales, desató una ola de críticas por parte de ciudadanos preocupados.
La polémica escaló cuando una usuaria del aeropuerto denunció en TikTok la confusión y el peligro que esto representaba, argumentando que permitir el acceso a baños femeninos según la autoidentificación podría exponer a mujeres y niñas a acosos o abusos. Congresistas y líderes civiles se sumaron al rechazo, señalando que la ideología de género, al priorizar la percepción subjetiva sobre la realidad objetiva, vulneraba la privacidad y seguridad de las mujeres.
Finalmente, el Organismo Supervisor de la Inversión en Infraestructura de Transporte de Uso Público (Ositrán) exigió la eliminación de estos carteles en agosto de 2023, tras considerar que generaban “confusión entre los usuarios”. Sin embargo, los carteles han permanecido hasta la fecha.
Este caso del aeropuerto de Lima pone en evidencia los problemas prácticos de la ideología de género: al desmantelar las categorías de hombre y mujer basadas en la biología, se crean situaciones de riesgo que afectan desproporcionadamente a los más vulnerables. La ley aprobada por el Congreso puede interpretarse como una respuesta a estas inquietudes, al buscar proteger la “libertad sexual” de los niños en un sentido que rechaza la sexualización temprana o la imposición de identidades fluidas que contradicen su desarrollo natural. Asimismo, al proteger a las mujeres, se opone a políticas que, como la de los baños “inclusivos”, podrían facilitar el acceso de potenciales agresores que aleguen identificarse como mujeres a espacios tradicionalmente seguros.
La crítica a la ideología de género es una defensa de la razón y la evidencia. La biología no es una construcción social arbitraria, sino un hecho que ha permitido a la humanidad prosperar mediante la unión complementaria de hombre y mujer. Introducir conceptos que diluyen esta realidad, como se intentó en el aeropuerto, no solo genera confusión, sino que también erosiona las estructuras que protegen a la sociedad, especialmente a niños y mujeres.
Celebramos esta ley como un paso hacia la protección de la infancia y la dignidad femenina, pero también como una oportunidad para cuestionar las agendas ideológicas que, bajo el manto del progresismo más perverso, desafían el sentido común. El caso de los baños del aeropuerto de Lima es un recordatorio de que las políticas públicas deben priorizar la seguridad y el bienestar sobre experimentos sociales. Sin embargo, el trabajo no termina aquí: es imperativo que el Congreso y la sociedad sigan vigilantes para garantizar que estas medidas se implementen con claridad y firmeza, evitando que la ideología de género encuentre nuevas formas de infiltrarse.
De momento esta decisión legislativa es un faro de esperanza en un mundo donde la confusión ideológica amenaza con desestabilizar lo fundamental. Reafirmamos que la sexualidad entre hombre y mujer no es una imposición, sino una verdad natural que merece ser protegida. Que este sea el inicio de un movimiento más amplio para devolver el sentido común a nuestras leyes y espacios públicos, como lo exige el bien común.






Ahora que se les acaba la mamadera usaid de cuyos dineros se han beneficiado todos los medios de (des) información peruanos y de seguro han aceitado a los congresistas que han aprobado las leyes inicias, la dicha ideología irá cayendo porque no es negocio.