
Por: Ricardo León Dueñas
- ¿Cuándo se iniciaron estas protestas extremadamente violentas en Lima primero y luego desbordadas en el sur del país? No vamos a repetir en qué consisten, pues las hemos consignado hasta el cansancio ¿No se acuerdan? Ok. Memorex: cuando el ratero de Castillo dio un golpe de Estado -fallido felizmente- el miércoles 7 de diciembre de 2022 y fue detenido esa misma mañana, estallaron las protestas nada pacíficas, esto ocurrió hace tan solo poco más de ¡un mes!
- ¿Qué exigían sus simpatizantes? ¿No se acuerdan? Ok. Memorex: la liberación de Castillo, elecciones inmediatas y un referéndum para “consultar” una asamblea constituyente. Todas demandas y exigencias imposibles de conceder en el marco de un Estado de derecho como el que vivimos o aspiramos a cumplirlo. Hoy piden además que renuncie el gobierno constitucional de Boluarte. Inaceptable todo ello.
- Entonces ¿Qué hicieron? Escalaron las protestas hasta llegar a niveles inconcebibles, la provocación extrema de grupos vinculados al terrorismo del Movadef-Sendero Luminoso con el apoyo del miserable Evo Morales consiguieron finalmente (al estilo comunista clásico) ocurra la agudización de las contradicciones llegando el fatídico día de ayer, donde ocurrió lo que nunca debió ocurrir: lamentables y demasiados compatriotas muertos responsabilidad única y exclusiva de quienes alientan esta asonada. Lo hicieron un día previo a la presentación del gabinete Otárola en el Congreso ¿coincidencia? Una peligrosa espiral de violencia que de pronto nos remontaron a los años ochenta de siglo pasado…un “deja vu” muy desagradable.
- Durante el desastre de desgobierno de Castillo y sus secuaces, decenas de miles de peruanos salimos a protestar pacíficamente en diversas ciudades de país (por varios meses) para conseguir infructuosamente la salida del indigente mental que fungía de mandatario ¿hubo violencia? NO ¿hubo muertos o heridos? NO ¿Se consiguió el objetivo? TAMPOCO…ahí quedó la cosa.
- Hoy, los “manifestantes” (realmente vándalos terroristas de la ultraizquierda) en tan solo cuatro semanas ya tienen decenas de fallecidos en su haber y pretenden incendiar el país ¿Es la policía un cuerpo de asesinos que salen a las calles a matar gente que está manifestándose pacíficamente? NO ¿No nos dice nada ello?
- Aquí hay responsabilidades y graves y como bien lo ha anotado el premier Alberto Otárola, estas deben dirigirse al fundo Barbadillo donde está recluido el delincuente de Castillo; también en la recua de infelices que lo acompañaron en su desventurado desgobierno. Hoy se les han sumado la infame pataleta de todo el elenco de la pituquería progre/caviar que viene reclamando la salida del gobierno constitucional de Dina, cuando callaron en todos los idiomas las tropelías en más de un año y medio que estuvo Castillo en el poder, así que ahora no vengan a joder al país.
- Nefasto papel de ciertos medios de comunicación y periodistas (principalmente en Canal N) de socavar el régimen democrático incidiendo en la represión policial amparada en la Constitución y no en el violentismo de las hordas de la ultraizquierda. Ya lo hicieron apoyando a Vizcarra cuando cerró el Congreso (septiembre 2019) y cuando este fue vacado consiguiendo la salida de Merino (noviembre 2020). Esto NO se debe repetir.
- Otárola debe salir del Congreso fortalecido y con el voto de confianza de los sectores de la derecha y el centro y dejar fuera de juego a los caviares y a la ultraizquierda. El país quiere paz y tranquilidad. No repitamos la infame caso de Merino y su sucesor Sagasti. NO más muertes. Imposición de la ley y el orden es lo que corresponde.
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