La columna del Director

PERSECUCIÓN RELIGIOSA EN EUROPA: EL PARLAMENTO EUROPEO AMENAZA LA LIBERTAD DE LOS CRISTIANOS

Por: Luciano Revoredo

La libertad religiosa, pilar fundamental de las democracias europeas, está bajo un ataque sin precedentes en el corazón mismo de las instituciones que deberían protegerla. El informe The Next Wave: How Religious Extremism Is Regaining Power, presentado recientemente en el Parlamento Europeo, constituye un atentado directo contra los valores cristianos y un intento descarado de criminalizar a quienes defienden la vida, la familia y la fe.

Este documento, respaldado por el Foro Parlamentario Europeo para los Derechos Sexuales y Reproductivos (EPF) y financiado por fundaciones como la de Bill Gates, Open Society de George Soros y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (los sospechosos de siempre), no señala al islamismo radical ni al terrorismo, como sería lógico en un contexto de extremismo, sino que apunta sus dardos venenosos contra instituciones cristianas que encarnan los principios del Evangelio.

Entre las víctimas de esta difamación están la Fundación Red Madre, dedicada a salvar vidas de los no nacidos y apoyar a mujeres vulnerables; universidades católicas como San Pablo CEU, Navarra y Francisco de Vitoria, faros de verdad y educación cristiana; y centros médicos que promueven la fertilidad natural conforme a la dignidad humana.

“The Next Wave” no es un análisis objetivo, sino un manifiesto ideológico que busca demonizar a quienes se atreven a vivir conforme a la fe cristiana. Presentado en Bruselas con el respaldo de europarlamentarios de grupos como el Partido Popular Europeo, Socialistas y Demócratas, Renew Europe y los Verdes, el informe acusa a más de 275 organizaciones cristianas de formar una supuesta red de “extremismo religioso transnacional”. ¿Su delito? Defender la dignidad de la vida desde la concepción, promover el matrimonio entre hombre y mujer, y educar en valores que reflejan la enseñanza de Cristo.

Entre las organizaciones señaladas están: Fundación Red Madre y Fundación Madrina. Entidades que, acompañan a mujeres embarazadas en situaciones de pobreza o abandono, ofreciendo alternativas reales al aborto. Su trabajo salva vidas y encarna la caridad cristiana, pero el informe las tilda de “antiderechos” por oponerse a la cultura de la muerte.

La s universidades San Pablo CEU, de Navarra y Francisco de Vitoria son instituciones educativas que, inspiradas en la fe católica, forman a generaciones en la verdad, la razón y la moral cristianas. El informe las acusa de “influencia antidemocrática” por enseñar que la vida y la familia son dones sagrados.

También acusan a diversos centros médicos de fertilidad natural, que son centros, que ayudan a parejas a concebir respetando la dignidad humana y los principios éticos cristianos, son señalados como obstáculos a los “derechos reproductivos” por no alinearse con la agenda abortista y de reproducción asistida sin límites éticos.

El informe no presenta pruebas de violencia, odio o acciones antidemocráticas por parte de estas organizaciones. En cambio, utiliza un lenguaje vago y alarmista para equiparar la defensa de valores cristianos con el extremismo, un término que evoca terrorismo y fanatismo. Esto no es un error; es una estrategia deliberada para silenciar a los cristianos y erradicar su influencia en la esfera pública.

Se ignora la libertad religiosa, consagrada en el artículo 9 del Convenio Europeo de Derechos Humanos que incluye el derecho a vivir y expresar la fe en público y en privado. Sin embargo, The Next Wave busca redefinir el “extremismo religioso” para incluir a quienes simplemente practican su fe cristiana.

Al señalar a organizaciones que promueven la vida y la familia, el informe no solo ataca a estas instituciones, sino que intimida a todos los cristianos que desean vivir conforme a su conciencia. Este enfoque recuerda las palabras de San Juan Pablo II: “Cuando la libertad religiosa es negada, se niega la dignidad humana misma” (Centesimus Annus, 1991).

La persecución implícita en este informe no es nueva. En los últimos años, Europa ha visto un aumento de restricciones a la libertad religiosa, desde leyes que limitan la objeción de conciencia de médicos cristianos hasta campañas para prohibir símbolos religiosos en espacios públicos.

The Next Wave lleva esta persecución a un nuevo nivel al institucionalizar la difamación de los cristianos desde el corazón del Parlamento Europeo. Al hacerlo, no solo ataca a las organizaciones mencionadas, sino que envía un mensaje claro: la fe cristiana, cuando se vive con coherencia, es incompatible con la nueva ortodoxia secular.

El informe está respaldado por fundaciones con agendas globalistas que promueven el aborto, la ideología de género y la secularización forzada. La Fundación Open Society, por ejemplo, ha financiado campañas para despenalizar el aborto en países católicos como Irlanda y Polonia, mientras que el Fondo de Población de la ONU ha sido criticado por su apoyo a políticas de control demográfico que chocan con la ética cristiana. Estos actores acusan a las organizaciones cristianas de “influencia indebida” mientras ejercen una influencia masiva sobre políticas públicas, utilizando su poder económico para moldear leyes y narrativas.

Los autores de The Next Wave ignoran los verdaderos peligros del extremismo violento, como el terrorismo islamista, que ha causado miles de víctimas en Europa, para centrarse en organizaciones pacíficas que salvan vidas y educan en la verdad.

Esta distorsión no es casual; es un intento de desviar la atención de los verdaderos desafíos mientras se castiga a los cristianos.

Los cristianos de Europa y del mundo deben alzar la voz contra este informe y exigir que el Parlamento Europeo respete la libertad religiosa. Se debe usar los medios, las redes sociales y los espacios públicos para proclamar la verdad y desenmascarar la agenda ideológica detrás de The Next Wave y sus aliados del globalismo anticristiano e inhumano.

Este ataque ideológico no es solo contra unas pocas organizaciones; es contra todos los que creen en la inalienabilidad de la vida, la dignidad de la persona y la verdad de Cristo. La persecución puede ser dura, pero la cruz siempre será el signo de la victoria.

 

2 Comentarios

  1. A alguien le sorprende? Los que detentan el poder en Bruselas, no han ido elegidos por sufragio universal directo de todos los europeos, sino a dedo por los plutócratas, y los lobbies de las armas y de las farmacéuticas.

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