Política

PENSAR EN EL PERÚ

Por: Aldo Lorenzzi Bolaños

Hoy nuestro país vive una situación muy difícil. Además de la pandemia debemos sumarle las constantes  crisis políticas ocasionadas principalmente por la débil y precaria situación de nuestras instituciones democráticas. Hemos visto escenas que más parecen de películas con libreto siniestro, en un juego de poderes que parece no tener fin.

El día viernes el Perú fue testigo de un nuevo episodio en el cual este congreso “extraordinario” después de escuchar los argumentos de defensa del presidente de la república y su abogado decidieron no vacarlo, más por arreglos bajo la mesa, que por convicción democrática.

Más allá de los apasionamientos propios de esta coyuntura, ¿qué está pasando con nuestro país?, ¿por qué se repite nuevamente esta situación? Podríamos hacer un largo listado de los motivos por los que los peruanos pasamos por esta situación nuevamente, y esto haría que no acabaríamos nunca, ya que las pugnas en nuestro país  por el poder se han dado desde inicios de nuestra vida republicana.

Así que solo tomaremos una de las causas para esta reflexión y es la poca consistencia y el estado fragmentado en su interior que tienen nuestras organizaciones políticas. Sin embargo, la atomización de la política peruana ha traído como consecuencia más grave las continuas crisis políticas. No tenemos bancadas que terminen sus periodos congresales como comenzaron, sino terminan totalmente debilitadas y prácticamente destruidas políticamente.

Por esta razón no podemos seguir apostando porque solo la regulación del financiamiento o que no haya candidatos con sentencias en primera instancia solucionará el problema. Debemos de ir más allá, y empezar a desarrollar nuevamente vida partidaria, formación no solo doctrinaria, sino también como gestores que puedan articular soluciones en medio de escenarios críticos, que sepan debatir sobre la base de ideas y no entorno a ataques de la vida personal de cada persona. Se deben articular nuevos cuadros políticos que estén formados sobre la base de una “profesionalización política”. No podemos seguir teniendo grupos políticos con un escaso nivel del conocimiento sobre la real dimensión de los problemas que pasa el país, que es una crisis de institucionalidad a todo nivel, que mucho se habla pero no se toman las medidas.

Necesitamos políticos orientados a que sean íntegros, que la ética sea parte de su piel, y esto no se logra creando leyes solamente, sino formando ciudadanos que busquen el bien común a través de la reconstrucción de nuestras instituciones.

Estamos a puertas de una nueva elección y debemos de buscar que la atomización política actual, poco a poco se vaya desintegrando, a través de la creación de una agenda común en la cual la improvisación y el oportunismo estén descartados. Somos una nación que cumplirá el próximo año 200 años como república y a veces parece que no hemos aprendido nada, pero aún hay oportunidad de llevar este país a buen puerto y es tiempo de hacerlo.

 

1 comentario

  1. Quizá la única alternativa es que Kenji F. se presente a presidente, con la cúpula más dura del viejo fujimorismo, cuáles son las alternativas? Guzmán, Verónica con V de Venezuela? Barnechea? Gastón Acurio? Acuña? Quién?

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