La columna del Director

LOS DESVARÍOS DE RENATO CISNEROS

Por: Luciano Revoredo

Sorprende la violencia con que se expresan algunos “bienpensantes”. Sorprende como los más enfáticos defensores de los derechos humanos, los más correctos ciudadanos, los abanderados de la corrección política, los más empáticos escribidores de edulcoradas columnas sabatinas se transforman en aceitadas máquinas de insultar, en implacables fabricantes de injurias, en ingeniosos discriminadores cuando ven peligrar su Arcadia progresista.

Un ejemplo de este modo incoherente de ser y actuar es Renato Cisneros, convertido en ícono caviar que desde la comodidad de su vida en Madrid, deja de lado toda corrección y se despacha a su antojo en el tono más rufianesco para agraviar a los que no coinciden con sus estereotipos.

En su última columna hace malabares para justificar las asonadas callejeras y la crisis política de los últimos días. Trata de encontrar fundamento a la violencia política y anuncia el fin de una generación de políticos.

Es libre de creer lo que quiera. Pero es en este contexto que se lanza con virulencia primero contra Ántero Flores Aráoz llamándolo jurásico, esclerótico y brigadier de una guardia política derrotada. Para luego desbordarse y llamar sin justificación alguna a Manuel Merino “monigote de las mafias” y a los ciudadanos que conformaron el gabinete de  ese frustrado gobierno de transición, formado en el marco de la Constitución los tilda de antediluvianos, apolillados y casposos.

¿Este es el nivel del debate político que quieren imponer los caviares? ¿Así se busca la reconciliación nacional?

El afán de Cisneros es justificar la violencia de la mal llamada generación del bicentenario. Busca probar que hubo razones para los disturbios y la violencia, habla entonces del intento de arrebatarles la democracia a los jóvenes (¿?) y los victimiza hablando de políticos corruptos, padres violentos, curas pedófilos, malos maestros y claro, cómo no, policías asesinos… una curiosa proyección de su vida personal a la sociedad peruana que sería materia de un interesante psicoanálisis, pero que de momento debemos sufrir los incautos lectores de su columna.

1 comentario

  1. Todos debemos alertar del peligro que supone #VeronikaconVdeVenezuela. Podría creer en el joven de marras, si con los artículos correspondientes de la constitución del 93 o la del 78, demuestra la falta cometida por Merino, caso contrario, solo sirve para engrosar las filas de los borregos izquierdosos. Eso sí que es fe en los dogmas. Vaya un recalcitrante. Así sucede cuando no se estudia lógica o de ello dependen los porotos.

Dejar una respuesta