
Por: Juan Carlos Eguren
La misión de la OEA solicitada por Pedro Castillo, terminará siendo una burrada más del gobierno, que les reventará en la cara. Los demócratas deberían poner alfombra roja a la OEA, para evidenciar internacionalmente la corrupción e incapacidad del gobierno.
Lo que podrá constatar la misión de la OEA es que existen claros, abundantes indicios y elementos probatorios que demuestran meridianamente la existencia de una organización criminal enquistada en el gobierno y liderada por el presidente.
Así mismo constatará la falta de transparencia y rendición de cuentas del presidente, quien no responde nada en relación a las gravísimas y documentadas imputaciones realizadas por el Ministerio Público.
También verificará, la independencia de poderes y la autonomía del Ministerio Público, el Poder Judicial, La Policía Nacional, la Defensoria del Pueblo, etc.
Es evidente que no hay crisis política si no crisis de corrupción e incapacidad de gestión del gobierno, la mejor evidencia es que el Congreso a censurado solo a cuatro ministros y el gobierno se a auto censurado (cambiado) a más de setenta ministros.
El caso peruano no es político ni ideológico, es PENAL, las diferencias programáticas discurren por canales normales y democráticos.





