Política

CASO “LOS PITUFOS DE PAOLA UGAZ”

Por:Uri Ben Schmuel

El caso “Los pitufos de Paola Ugaz” cada día tiene más indicios que confirmarían la existencia de una red de lavado de activos liderada por la exfuncionaria de la gestión edil de Susana Villarán.

Esta semana, además, el nombre de la periodista ha estado circulando por distintos medios de comunicación y redes sociales debido a su manera sesgada de informar sobre los resultados electorales de nuestro país como corresponsal del diario español ABC. Sin embargo, así ella esté aprovechando esta coyuntura electoral para continuar con su narrativa que la coloca como víctima de acoso y persecución periodística, los hechos vinculados al caso de lavado de activos que la involucra, no se detienen.

Una sospechosa, la ‘pitufina’ Jhosy Lisbeth Mogollón Villarreyes, declarará pronto y, por si fuera poco, entre ella y otras sindicadas se vienen tejiendo en líneas paralelas una especie de thriller en el que corren amenazas y chantajes a cambio de no mostrar videos íntimos que mancharían honras. Pero vamos desde el principio.

La sombra de los barrotes

Era el 26 de septiembre de 1994 cuando la cálida ciudad de Sullana dio la bienvenida al mundo a una joven piurana a quienes sus padres, Pedro y Yesenia, recibieron amorosamente y la llamaron Jhosy Lisbeth. Con mucho esfuerzo, su familia logró que no solo culminara la secundaria, sino también un bachillerato en Ciencias Contables y Financieras por la Universidad Católica los Ángeles de Chimbote.

Con un futuro promisorio, las cosas parecerían haber cambiado de rumbo cuando en el 2020, una publicación en un medio nacional puso el nombre de la joven de 26 años en la mira de la Fiscalía de la Nación. Se trataba del caso hoy conocido como “Los pitufos de Paola Ugaz”. Y para dolor de la familia, Jhosy sería no solo una de las involucradas en la red, sino una de las coordinadoras que trabajaba directamente con Ugaz y una red de pitufos.

Todo esto, de comprobarse su veracidad, significaría para Jhosy una prisión efectiva de hasta 15 años. Es decir, pasaría casi toda su juventud tras las rejas. Por eso, fuentes cercanas a la Fiscalía han dejado entrever que lo más probable es que Jhosy Lisbeth se acoja a la colaboración eficaz para reducir la pena. De hecho, como va avanzando este proceso, sería su mejor opción.

Coordinadora directa

Según la información que se ha ido revelando sobre este caso, la que sería una red de lavados de activos liderada por la exfuncionaria pública Paola Ugaz tendría como una de las cabezas precisamente a Jhosy Lisbeth Mogollón Villarreyes, identificada con DNI 76852104.

Tal como se dio a conocer en un medio local el pasado septiembre, esta joven habría servido de puente entre Ugaz y algunas personas para que estas últimas prestaran sus cuentas bancarias para recibir depósitos a cambio de un 15% de comisión. De esa manera, habría contribuido al lavado de dinero de fuente supuestamente ílicita. Una de estas gestiones se habría triangulado entre Ugaz, Mogollón y nada más y nada menos que Ricardo Marco Antonio Vicent Anderson Campos Ruiz (acusado por narcotráfico internacional) utilizando las cuentas de una empresa llamada Transportes Hécaro.

Dichos movimientos estarían comprobados ya, pues el diario que destapó la denuncia publicó los estados de cuenta vinculados a la operación. Además, según información proporcionada por una fuente cercana a esa red, Jhosy Mogollón habría mantenido una relación íntima con el mismo Anderson Campos Ruiz hecho que estaría siendo utilizado tanto por Anderson como por Ugaz para comprar su silencio.

Sin embargo, esto no es todo lo que incriminaría a Jhosy. Tal como se dio a conocer en el informe periodístico, la joven piurana estuvo coordinando algunos asuntos en Fiscalía sospechosamente vinculados a la misma Susana Villarán. Aquí reproducimos lo publicado en su momento por el diario denunciante: “Han llegado documentos fiscales en la dirección de mi DNI. Sobre la Villarán”. Ugaz responde: “No puede ser. No presentaron pruebas. Mándame la foto para que lo archiven”. “Sí ha llegado”, insiste Jhosy. “Diciendo sobre la plata. ¿Pero con mi nombre?”. En este contexto, se mencionaban supuestas gestiones del abogado Marcos Ríos Luna, quien fuera asesor del mismo Ministerio Público y que hasta ahora no ha sido citado en esta investigación.

Como se puede ver, de comprobarse todo lo arriba mencionado —que parece ser ese el camino— la joven Jhosy Mogollon estaría jugándose varios años de libertad. Esto, sin duda, debe preocupar enormemente a su familia, sobre todo a su padre Pedro Mogollón Panta y a su hermano Rodrigo, joven quien pertenecería a la noble familia de la Policía Nacional del Perú. Sin duda, un apellido que se vería manchado si es que la joven Jhosy no está dispuesta a colaborar con la justicia. De hecho, su citación está pronta a efectuarse y ya no habría vuelta atrás.

Amigas y puebas

Según la misma fuente cercana a los “pitufos”, ha trascendido que Jhosy tendría una relación amical con otra pitufina: Fiorella Pinedo Elaluf. ¿Quién es Fiorella? Tal como lo publicamos hace unos días, Pinedo Elaluf sería otra de las principales coordinadoras de la red de lavado de activos que lideraría Paola Ugaz. Ella es la esposa del doctor Juan Jesús Escate Lira, un médico del MINSA, quien también estaría involucrado en la red. Según la información recibida de nuestra fuente, Paola Ugaz estaría chantajeando también a Fiorella Pinedo Elaluf con información de su vida íntima tanto personal como familiar para cortar con las supuestas extorsiones que le vendría haciendo Pinedo a Ugaz a cambio de su silencio.

Sin embargo, ante estas supuestas amenazas, Fiorella y Jhosy no se quedarían tranquilas, pues cuentan con pruebas irrefutables que demostrarían la relación cercana entre nada más y nada menos que Anderson Campos Ruiz y Paola Ugaz.

Idas y vueltas de extorsiones y chantajes a cambio de silencios que, sin embargo, no alteran la gravedad del hecho central de esta historia: la verosimilitud de la existencia de esta red de lavado de activos.

Ante las evidencias, ha transcendido que el fiscal José Domingo Pérez, siempre con su afilado olfato, ya ha detectado que el caso “Los pitufos de Paola Ugaz” tiene indicios delictivos que valdrían la pena investigar. Es por eso que estaría pronto incluyéndolo en la carpeta fiscal principal del caso “Las chalinas verdes de Susana Villarán”.

Cabe recordar que dicha carpeta, la de Villarán, ya se encuentra en proceso de acusación por lo que este caso podría resolverse con bastante celeridad. Frente a esta decisión del Fiscal, Ugaz y su red de contactos dentro de la Fiscalía estarían haciendo hasta lo imposible por excluir de dicha carpeta a los que serían los pitufos más importantes como son Anderson Campos Ruiz y Fiorella Pinedo.

Además, según fuentes cercanas al caso, Paola Ugaz y su equipo de colaboradores, principalmente vinculados al IDL, estarían dando información falsa a los “pitufos” tratando de dilatar sus declaraciones en Fiscalía. Es decir, les estarían diciendo que todo está bajo control, que no se preocupen, que no se entreguen, que no declaren, que ellos están manejando todo adentro del Ministerio Público para que no incluyan a nadie. Pero la realidad es otra. Como venimos informando, cada vez son más los involucrados que declaran y van develando la verdad. El proceso avanza a paso firme y agrava mucho más la situación para los que obstruyan la justicia.

Del mismo modo, el fiscal José Domingo Pérez ha decidido ser igual de firme con la inclusión en el caso del esposo Paola Ugaz, el periodista inglés Daniel Collyns. El Fiscal habría revisado la vasta información publicada sobre las propiedades, viajes, gastos y el supuesto desbalance patrimonial de la pareja, y habría concluido que hay datos suficientes para iniciar una investigación.  De comprobarse la veracidad del supuesto desfase entre ingresos y egresos de la pareja, Collyns también podría ser acusado penalmente.

Finalmente, también ha causado mucha sorpresa entre los interesados en este caso el hecho que el abogado Carlos Rivera Paz, recientemente suspendido del IDL por defender a un pedófilo, esté involucrado directamente en este caso.

Inicialmente se había acreditado como el abogado de Paola Ugaz. Sin embargo, ahora ha decidido ser también el defensor de Jhosy Mogollón. Es importante recalcar que Rivera Paz sería muy cercano al potencial presidente Pedro Castillo por lo que dentro de sus primeras acciones podría estar el influir en que cambien al Fiscal Domingo Pérez para salir limpios en este caso. Por eso su abierto apoyo al candidato pues si se consolidara su victoria, tendrían campo libre para sacar al Fiscal y evadirse de la investigación que lidera Domingo Pérez a paso firme.

¿Tanto es el interés del IDL en proteger a Ugaz que no le importa saltarse sus principios y poner a este abogado a liderar a una de las pitufinas? Ojo al piojo.

Un nuevo sospechoso

 Según denunciara el abogado Percy García Cavero en su cuenta de Twitter, parecería que Paola Ugaz habría coordinado un supuesto “chuponeo” a las comunicaciones del mencionado abogado, del obispo de Piura y Tumbes, José Eguren, al director del portal La Abeja, Luciano Revoredo y de quien firma esta nota.

Pero lo más relevante sobre esta denuncia es que uno de los que sería coordinador directo para “armar” estas historias falsas basadas en los chuponeos sería nada más y nada menos que Jimmy Morante Morales, identificado con DNI 09446780.

Morante Morales habría sido sindicado como parte de la supuesta red criminal “Los pitufos de Paola” por uno de los colaboradores eficaces del caso. Sobre esta persona recaería la sospecha de haber implementado una imprenta llamada 10 PUNTOS CORPORACION GRAFICA S.A.C, que habría sido financiada por la misma Ugaz en el 2014 y que luego habría servido para contratar como proveedor de algunas instancias públicas. De hecho, la imprenta está empadronada en el Registro Nacional de Proveedores para hacer contrataciones con el Estado Peruano. Por este motivo, el Fiscal Domingo Pérez ya solicitó su inclusión en la investigación y ha pedido que sea llamado a declarar.

Por otro lado, también ha transcendido que una empresa conocida como “Max Bravo Video Fotógrafo”, que estaría ubicada en el distrito de San Martín de Porres y cuyo rubro principal sería la edición de videos de eventos, formaría parte de esta red de producción de material difamatorio.

El motivo para dicho “chuponeo” sería el armar una historia en la que nuevamente la señora Ugaz sería víctima de algún tipo de articulación para desprestigiarla por su trabajo de investigación. Según información que nos han hecho llegar, se trataría de información manipulada mediante cortes de edición para armar una historia falsa y sería el propio Jimmy Morante el encargado de hacerla pública.

Ya que Paola Ugaz no se cansa de victimizarse, hasta el punto de recibir premios de periodismo internacional, nosotros seguiremos cumpliendo con informar sobre este caso que no tiene nada que ver con su trabajo como periodista sino con su labor como funcionaria pública.

Cabría preguntarle a la señora Ugaz si también piensa que las declaraciones de los “pitufos” y de los colaboradores eficaces son parte de esta gran “persecución” hasta el punto de incriminarse como parte de una red de lavados de activos para salvarle la espalda a unos cuantos curas. No hay peor ciego que el que no quiere ver.

Situación  de los pitufos

Se ha dado a conocer que Ricardo Marco Antonio Vicente Anderson Campos Ruiz, a quien ya se le habría comprobado desbalances en activos, habría sido sindicado por un colaborador eficaz como coordinador directo de Paola Ugaz y habría dado muchísima información importante, como por ejemplo señalar la dirección de su domicilio.

La misma suerte correría Marco Paz Mansilla, ya que se ha comprobado que realizó continuos viajes al exterior desde el 2016, además de tener a su nombre varios vehículos de lujo. En caso no se someta a la colaboración eficaz se solicitaría la prisión preventiva.

Finalmente, otro de los pitufos, Henry Arana Fernández, no ha podido esclarecer las contradicciones entre su flujo bancario y sus ingresos y, por este motivo, también sería recluido en una prisión a menos que se someta a la colaboración eficaz.

Concretamente en lo que se refiere al matrimonio Escate Lira – Pinedo Elaluf, todo indica que luego de lo dado a conocer en distintas instancias, ya el matrimonio conformado por el doctor del MINSA Juan Jesús Escate Lira y Fiorella Pinedo Elaluf no podrán evadir más dar declaraciones. Lo más grave ha sido que parecería que el Ministerio Público ya ha detectado desbalance patrimonial y movimientos bancarios sin sustento en las cuentas de la pareja.

Además, el doctor Escate Lira estaría en un problema aún mayor de comprobarse que usa un establecimiento de salud del Estado para realizar intervenciones quirúrgicas ilegales como son los abortos. Por otro lado, ha trascendido que el doctor Escate Lira ya ha tenido una sanción por parte del MINSA por vender muestras médicas. Un pasado nada favorable para este caso.

 

Artículo publicado originalmente en el diario La Razón

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