
Por: Ricardo Patrón Alcázar
Señora Nuria del Rocío Esparch
Ministra de Defensa
Me veo nuevamente en la obligación de escribir una nueva carta abierta, dirigida a su persona, tal como lo hiciera el día 25 de enero del presente año; en la cual le manifiesto mi total rechazo a la gestión que viene realizando en el despacho del Ministerio de Defensa; al realizar declaraciones y acciones que demuestran su poca identificación, preocupación y respeto por las Fuerzas Armadas y sus miembros que la componen.
Lamentablemente su ideología y la del gobierno a la cual pertenece, no le permite tener una visión estratégica y geopolítica de la real dimensión e importancia de la Fuerzas Armadas para un Estado; de contar con elementos de maniobra bien equipadas y entrenadas que puedan actuar en forma inmediata ante una amenaza externa, interna o un desastre natural.
Su pésima gestión; enfocada en su ideología, está abocada en efectuar cambios en la estructura y misionamiento de las mismas; afectando la capacidad militar, la unidad y la moral del personal militar.
Como lo mencione en mi carta anterior y lo vuelvo a señalar, Ud. no representa en lo más mínimo a los miles de hombres y mujeres que vistieron y visten el glorioso uniforme que la Patria nos lo entrego para defenderla ante cualquier tipo de amenaza y no logra comprender hasta hoy lo que significa para nosotros la mística, dignidad, honor y patriotismo.
Han transcurrido cerca de 4 meses desde mi primera carta y sinceramente cada día la situación del país y de las FFAA está más complicada; lo único que ha venido realizando en este lapso es tratar de introducir cambios que no favorecen a las FFAA; por intermedio de personas de su entorno que ha colocado en los principales cargos del Ministerio de Defensa, las mismas que no tienen conocimiento ni la experiencia requerida.
Por otra parte, quería recordarle que hace poco más de dos meses, cuando un grupo de militares en situación de retiro organizaron una ceremonia patriótica y la difundieron a través de un comunicado que presentaba los escudos de las instituciones militares; raudamente su ministerio emitió un comunicado rechazando y amenazando por el supuesto uso indebido de estos distintivos. A raíz de esta situación, se promulgó la R.M. N° 0200-2021-DE de fecha 30 de abril del 2021, en la cual se prohibía el uso de emblemas, logos, insignias, escudos y otras formas de identidad institucional de las Fuerzas Armadas por parte de personas naturales o jurídicas, públicas o privadas.
Sin embargo; hace pocos días un grupo de supuestos representantes de las Fuerzas Armadas utilizaron estos distintivos para apoyar la candidatura del líder del partido comunista Perú Libre y también un grupo de reservistas pertenecientes al grupo que apoya a Antauro Humala, estuvieron repartiendo folletos y revistas en la ciudad del Cusco, utilizando los uniformes del Ejército. Pero como era de esperar, no hemos visto ninguna reacción de parte del Ministerio de Defensa rechazando este uso indebido y mucho menos aplicar la ley vigente al respecto. Sabemos del doble rasero que utiliza el régimen que nos gobierna.
La campaña política de la segunda vuelta electoral se ha visto enmarcada por el uso excesivo de la violencia verbal y física, por parte del partido comunista Perú Libre; llegando en más de una oportunidad que sus líderes y seguidores realicen amenazas directas contra las instituciones militares y contra la integridad de sus miembros. Una vez más; su despacho, incurre en el silencio cómplice y permisible, al no rechazar y condenar enérgicamente estos pronunciamientos.
Este accionar, revela una vez más el sesgo político que tiene el gobierno y por supuesto su despacho ministerial. Su deber como Ministra de Defensa es velar y proteger a las FFAA y a su personal que las integra. Pero no lo viene realizando y permite que se les maltrate; sin embargo, Ud. sin corresponderle tiene un hijo en uno de los colegios de la Marina de Guerra y fue una de las promotoras del retiro del Director del colegio, tal como se pudieron apreciar en los correos que se cursaron, quizás porque estaba en contraposición con la ideología que profesa.
Lo más lamentable de su gestión ha sido ver su tímido accionar y reacción ante la reciente matanza perpetrada por miembros de Sendero Luminoso en el VRAEM, contra personas desprotegidas, donde inclusive habían niños. Su pronunciamiento inicial fue meramente numérico y frívolo; después solo ha manifestado, que este hecho no sea utilizado con fines políticos durante la campaña electoral; con el aparente único fin, de no mover y agitar las aguas que pudieran afectar al candidato del gobierno.
A pocos días de las elecciones más trascendentales en la historia del Perú, en donde está en juego el futuro de todos los peruanos; esperamos y estamos seguros que las Fuerzas Armadas cumplirán a cabalidad con sus funciones de defender la soberanía, independencia e integridad territorial en el marco del orden constitucional y las leyes; seremos observadores y fiscalizadores de un proceso electoral que a todas luces viene siendo fraudulento; lo cual no lo permitiremos.
Para suerte de todos los peruanos y sobre todo de las Fuerzas Armadas, solo faltan cerca de 2 meses para que usted sea relevada del cargo; se le recordará por mucho tiempo, por su pésima gestión e intento de politizarla. Dios y la Patria la juzgarán.
¡VIVA EL PERÚ!





