Cultura

Psicopatía o Transtorno de Personalidad Antisocial.

Por: Silvia Suárez.

Un(a) psicópata es una persona con una disfunción afectiva en la esfera interpersonal, con baja sensibilidad, empatía y remordimientos. Son por lo general personalidades egocéntricas, manipuladoras, que violan las normas sociales y explotan a los demás sin experimentar sentimiento de culpa.

No podemos considerar al o la psicópata como demencia, porque no padecen alteración en la capacidad de racionar, ya que no hay alucinaciones y pueden ser personas productivas en sus labores profesionales, pero sin mantener normas éticas.
Tampoco presentan mayores síntomas neuróticos o de pensamiento irracional persistente, porque estas personas no tienen conflictos con el Súper-yo, lo que sí tiene una personalidad neurótica (desde el punto de vista psicoanalítico).
Generalmente la personalidad psicopática ha tenido ausencia de figura paterna o materna. Su norte ético está debilitado.

Las personalidades psicopáticas saben lo que hacen, y que su comportamiento va en contra de las normas sociales y jurídicas.

Les gusta salirse con la suya y cuando son descubiertas relativizan públicamente las normas del bien común. Por tanto, no se arrepienten de sus actos y sobre todo niegan que pueda haber de su parte, un entendimiento de la responsabilidad moral o legal que han cometido.

Los  psicópatas son mentirosos  compulsivos, sean hombres o mujeres y como se explicó líneas arriba, usan el negacionismo cuando son evidenciados o se victimizan. Como son por lo general egocéntricos utilizan la intelectualización y proyectan en otros sus defectos. Se apropian también de los méritos ajenos y los comunican socialmente como propios.

La persona con rasgos de personalidad psicopática sabe lo que hace ya sea preconcientemente o conscientemente, y si realiza alguna acción en contra de las normas es porque así lo desea. No son inimputables debido a que tienen cognición y voluntad intacta.

Los psicópatas en la psicología forense de familia, se hallan en parientes que se aprovechan de la debilidad de los adultos mayores para delinquir y apropiarse de sus bienes materiales o intelectuales.

También para sacar provecho material tras un casamiento y luego una pronta y calculada separación marital.

En mujeres se ha hallado que un porcentaje son dadas a la sensitividad y libertinaje, en consecuencia comorbidas con transtornos de personalidades lascivias como la ninfomanía, histrionismo e histeria.

Varios autores clásicos de la psicología, tal como John E. Bells, han sustentado que la inmoralidad en las mujeres se relaciona generalmente a problemas de autocontrol de los instintos sexuales. Así que el arte de la seducción sexual es un rasgo hallado en el historial psicopático o de personalidades antisociales femeninas.

Finalmente hay que ser conscientes que hay grados de psicopatías, que se miden como rasgos cuando es leve o trastorno cuando los rasgos son altos. El nivel es dado por el daño moral o psicológico que causan a sus víctimas y la repetición o intensidad de estos cometidos en sus círculos de influencia o sociedad en general.

 

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