Política

SEÑOR LESCANO, ¿DE QUÉ “HUÁSCAR” HABLA? NUESTRO “HUÁSCAR” MURIÓ EN ANGAMOS!!!

Por: Juan Luis Vásquez Budge

Nadie puede poner en duda que peruanos y chilenos combatieron valientemente aquel 8 de Octubre, así como tampoco que uno de los contendientes, con un solo monitor de 15 años, casco sin carena, andar reducido a 12 nudos y una hélice, podría superar a una escuadra y sus dos acorazados, el Blanco y el Cochrane, nuevos, modernos, con mayor blindaje, mejor y más numerosa artillería y dos hélices, vitales para combate cercano y espoloneo. El estado en que quedó la nave peruana, y la cantidad de muertos y heridos, más del 50% de la dotación, según las memorias del propio cirujano del Cochrane enviado por La Torre para auxiliar a los heridos, lo corroboran.

Ni las voces que atribuyen a la innegable habilidad de La Torre, Comandante del acorazado Cochrane, el triunfo en Angamos, ni los intentos por exagerar las capacidades marineras y artilleras del Huáscar, buscando inútilmente “equilibrar” las inmensas diferencias entre los antagonistas, han logrado minimizan los méritos de Grau y su dotación.

Hay quienes en lugar de hacer oídos sordos, critican que en Chile consideren al Monitor Huascar, como un “Trofeo de Guerra”, cuando deberíamos sentirnos agradecidos y orgullosos por eso. Un trofeo, mientras más cueste conseguirlo, más apreciado será, por lo tanto, tomemos ese importante detalle como una muestra de respeto y admiración porque están reconociendo que un reducido grupo de valientes peruanos, al mando de Grau y oficiales que fueron cayendo, uno a uno al lado de su gente en combate, en una nave con las carencias y falencias como nuestro Monitor, pudiera demandarle tanto esfuerzo derrotarlo y capturarlo cuando estaba a punto de hundirse, convirtiéndose para ellos, en un verdadero trofeo; eso enaltece al derrotado.

Intentemos apreciar entonces el reconocimiento mapocho al coraje y hombría de su tripulación, quienes al mando de Grau fueron capaces de impedir, con aquella pequeña nave, lenta en comparación con sus modernos rivales, escasamente artillada y operativa con serias limitaciones por la desidia de los políticos de la época, que el poderoso ejército invasor que tanto dinero había costado equipar con armas, artillería, uniformes y pertrechos ingleses, pudiera poner un sólo pie en territorio peruano.

Cuan importante habrá resultado para Chile derrotar al Huáscar, que ni el nombre se atrevieron a cambiar cuando lo incorporaron a su escuadra, como corresponde cuando un buque cae en manos enemigas. Tal vez lo hicieron como muestra de respeto y admiración, o como amuleto esperando que así continuara generando zozobra, tu pero esta vez a los peruanos. Lo cierto e irrefutable es que luego de Angamos, el monitor solo fue un buque inútil y nada importante lograron con él, más que emprender la fuga luego de ser dañado por una batería de tierra en Arica y el monitor Manco Cápac, muriendo su comandante.

Lamentablemente para ambos países, aquel Huáscar murió la mañana del 8 de Octubre, junto a su Comandante y gran parte de su tripulación. De allí en adelante, nunca más fue el mismo. Es más, como nunca antes lo hizo en manos peruanas, su artillería fue usada para bombardear poblados indefensos, mancillando con ello su ilustre, respetado y noble pasado. Por ello, todos los peruanos debemos sentirnos halagados porque en Chile rindan permanente homenaje al histórico y legendario monitor, inmortalizado por Grau y su tripulación.

Es cierto que lo correcto y respetuoso hubiera sido que lo conserven tal como quedó después del desigual combate y no pintado y adornado como jamás ocurrió en manos peruanas, tal vez intentando borrar las profundas huellas del horror dejadas por la masacre de aquella mañana, pero si les parece mejor así, dejemos que lo hagan, y oculten con pintura, madera, planchas de fierro y remaches sus actos y muestren esa gigante maqueta, muy distinta a la nave que sirvió con pabellón peruano.

Es por eso que ahora podemos observar que la primitiva torre de artillería fue modificada totalmente, los antiguos cañones de avancarga fueron cambiados por modernos cañones de retrocarga, la torre de mando que ocupara el Almirante Grau a la hora de su muerte, tal vez el lugar más importante y reverenciado del Monitor tampoco existe, aquella que fue blanco de la artillería enemiga desde el primer momento del combate en un desesperado intento quitarle al Monitor el Alma, sin imaginar que quienes lo sucedieron después de su muerte, cumplirían con su deber como el mismo Almirante lo hubiera deseado.

Nosotros nos quedamos con el alma guerrera, inmortal e histórica de nuestro monitor destrozado por el abrumador fuego de artillería y fusilería y bañado con la sangre de su dotación el día en que se convirtió en Leyenda y pasó a la eternidad. Basta con recordar las palabras de Manuel Aguirre, cirujano del Cochrane, que abordó el monitor después del combate a las 10:55 a.m., quien hace una vívida descripción del estado del Huáscar al abordarlo:

…”Una vez en el, vimos cuadros horribles; mezclados con los destrozos del buque, se veían multitud de cadáveres y de moribundos que exhalaban sus últimos quejidos. La cubierta, tapizada de sangre y restos humanos. La cámara del comandante y la de oficiales, que era la de cirugía, completamente destrozadas y llenas de heridos. No había parte del buque que no mostrara charcos de sangre y fragmentos de cadáveres ya en el piso o incrustados en el techo o en los costados… De los 205 tripulantes del Huáscar sólo sobrevivieron 147, de los cuales por lo menos 40 ó 50 están heridos, muchos de gravedad, habiendo muerto algunos de estos en tierra. Del comandante Grau sólo nos fue posible encontrar una pierna y una botamanga de la levita. Bajaban su cadáver de la torre cuando una bomba lo hizo desaparecer junto con los que lo conducían. Su ropa, espada, charreteras, etc., fueron puestas en manos del jefe de la escuadra”..

Si en Talcahuano desean seguir mostrándolo así a sus hijos contando los hechos a su manera, es su decisión, lo cierto es que nadie que conoce la historia negará el ensañamiento, limitaciones profesionales e incapacidad para hacer frente con una escuadra poderosa y moderna al pequeño monitor y su gigante tripulación.

Cuando en Chile escuchen cada cierto tiempo que en el Perú se alzan algunas voces que reclaman su vuelta al seno patrio, como la del candidato presidencial Lescano, ignórenlas, deben saber que no es el sentir nuestro, y menos de los Marinos. El buque que en Chile atesoran y custodian como reliquia, no es nuestro Huáscar destrozado y agonizante que luchó en Angamos. Ese es el Huáscar que veneramos y retendremos en nuestra mente y corazón por siempre; maltrecho, casi destruido, sin artillería, con los cuerpos inertes de sus valientes tripulantes en sus puestos, en la Torre de Mando, en el interior de la inutilizada torre de artillería, en el aparejo del timón de emergencia, regados por cubierta y al pie del pabellón intentando izarlo por cuarta vez, mientras un gallinazo, así le decía Grau con cariño a los marineros de color de esa tripulación, moría tomado de la driza cortada.

Ignoremos a quienes afirman que en el Huáscar arriaron el pabellón de combate en señal de rendición, porque con ello sólo buscan desacreditar a sus tripulantes, en su mayoría heridos, izándolo una y otra vez por el corte de las drizas por las balas, astillas de madera y esquirlas volando, generadas por las interminables y sucesivas descargas de artillería y fusilaría que azotaban la nave por todos sus rincones, dejando tras de sí destrozos, muerte, sangre y pedazos de cuerpos por doquier, impregnando cubiertas y mamparos con sangre peruana, barrida por las olas del mar.

Por todo ello, gracias nuevamente por reconocer el mérito de aquellos valientes y considerar al Huáscar como “Trofeo de Guerra” y mostrarle a la juventud de su país el buque, aunque modificado y maquillado, en el que un puñado de peruanos supieron combatir gallardamente hasta la muerte, luego de ser una pesadilla durante los 6 meses que navegó y generó zozobra por donde quiso su Comandante, a pesar de la inmensa superioridad de su escuadra.

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