Política

¿Y QUÉ PASÓ CON EL “CONTIGO PERÚ”?

Por: Luis Yunis

No hay duda que el Perú de hoy cada día está más dividido social, moral y políticamente; y, maldita sea que esté así, porque ello solamente nos conduce al retraso, al hambre, a la miseria, y Dios no lo quiera, a la violencia.

Por un lado, tenemos un Ejecutivo que sólo busca su conveniencia y nombra amigos, conocidos, familiares, aliados y sobones en puestos de responsabilidad y de decisiones altamente sensibles sin mirar en sus nombrados estudios, preparación, experiencia y proyectos, lo cual obviamente al no estar a la altura de las circunstancias esos personajes generan caos, corrupción y desastres.

Asimismo, tenemos un Congreso con representantes del pueblo que definitivamente no son de los más iluminados e ilustrados; sin embargo, tienen en sus manos un arma poderosa de Fiscalización de ese Ejecutivo que no es usada con la convicción que se requiere por presuntamente intereses particulares y no lo efectúan como debería ser, a sabiendas y con conocimiento de causa que muchos de los actos de gobierno están delimitando con aspectos atípicos y figuras jurídicas absolutamente penales.

Y esto ocurre a vista y paciencia de un Ministerio Público cuyo accionar lento, pasivo y con actuaciones que dejan mucho que desear no da la seguridad que requerimos, y al contrario, esa estabilidad jurídica se ha vuelto precaria, inestable y definitivamente politizada, con la complacencia de un Poder Judicial timorato, medroso, corrupto y absolutamente arcaico.

La Contraloría General de la República se ha vuelto un nido de burgueses y de señoritos que sólo cumplen su horario y de vez en cuando emiten algún pronunciamiento cuando el asunto es mediático; de hecho, no hay un compromiso firme con la labor que por ley deberían realizar; y ni hablar de la Defensoría del Pueblo, es una isla vacía en medio de la nada que sirve para que las aves depositen sus excrementos.

Mientras tanto, los travestis, homosexuales, degenerados, lesbianas y drogadictos tiran la moral por los suelos, insultan a los católicos y creyentes, se burlan de la sagrada figura de Jesucristo, piden aborto, ideología de genero, confusión en nuestros niños y finalmente exigen más derechos que los heterosexuales y pretenden pisotear la decadente figura familiar.

En cuanto a los otrora líderes políticos, figuras representativas de prestigiosas universidades, eruditos y sabios de los diversos colegios profesionales, decanos, rectores, empresarios con apellidos pomposos, y en fin, todos ellos, incluidos escritores, profesores de renombre y periodistas serios brillan por su ausencia, abandono y dejadez, mientras el país sucumbe.

Y todo esto ocurre frente a la mirada perdida y mediocre de oficiales generales, militares y policías, obedeciendo a los tristemente célebres funcionarios de todas las instituciones anteriormente nombradas a una sola voz: “¡Si señor, ordene usted!”.

Si el gran Oscar Avilés y el “zambo” Cavero vivieran, estoy seguro que se preguntarían ¿Y qué pasó con aquello de unida la costa, la sierra y la selva? ¿Qué pasó con la “P” de patria, la “E” del ejemplo, la “R” de rifle y la “U” de la unión?
Quiero pensar que aún somos muchos los que nos preguntamos lo mismo, pero si nos limitamos a observar, otros a ignorar, algunos a maldecir y los demás a dar soluciones de taxista sin involucrarnos decididamente y no emitir una respuesta a una sola voz, la ola que tenemos actualmente seguira creciendo y creciendo hasta reventarnos en la cara y cuando queramos reaccionar será tarde y procederemos a llorar como los Venezolanos, los Cubanos y los Nicaragüenses, y todo por la cobardía de no haber tomado una decisión a tiempo.

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