La columna del Director

UN CURA QUE HACE APOLOGÍA DEL TERRORISMO

Por: Luciano Revoredo

Luis Humberto Bejar es miembro de la Hermandad de Sacerdotes Operarios Diocesanos. Natural de Tafi Viejo, provincia de Tucumán, Argentina. Entre otros estudios obtuvo una maestría en teología en Arequipa.

Se ordenó a los 32 años en el Perú donde rápidamente dejo de lado la vida espiritual para dedicarse al activismo social, pero sin dejar de ser sacerdote. “Pasamos de una etapa sacramental a una parte más interna, a una acción más social”. Declara en una entrevista a un medio argentino. Además es peronista del ala kirchnerista.

En los últimos días ha cobrado notoriedad por sus mensajes cargados de ideología extremista, apoyando a los terroristas que están incendiando el sur del país. Sus videos han circulado mucho en redes y grupos de chat causando gran indignación. Es un sacerdote que no tiene una capilla ni parroquia a su cargo. Ya no pertenece a los Sacerdotes Diocesanos sino pertenece a la diócesis de Huancayo, es decir depende del locuaz monseñor Pedro Barreto, sin embargo, vive en Puno. Según declara Pedro Barreto sabe lo que él está haciendo y que siempre lo apoyó. “Estoy en relación directa con el arzobispo de Huancayo. Estoy ahora con una licencia por situaciones personales y por cuestiones de interés social”.  A Jorge Carrión, Obispo de Puno no le obedece.

Sería muy importante que monseñor Barreto se pronuncie sobre este caso. Que diga si realmente aprueba la conducta y las desviaciones éticas, morales y doctrinarias de este cura extranjero que está envenenando a la gente en Puno.

Bejar por ejemplo considera que no hay un Mesías, a su juicio el Mesías es el pueblo. Dice haber conformado una asociación civil y ya tiene en cuatro casas estudiantes niños, adolescentes y jóvenes a los que viene deformando con sus ideas perversas. ¿La Conferencia Episcopal permanecerá en silencio ante este flagrante caso de utilización de la iglesia para fines protervos?

Sabemos que el Cardenal Barreto es un hombre que se mueve muy bien políticamente, tiene llegada a los medios de comunicación, opina sobre todo lo que puede. Siendo tan locuaz, sería importante que se pronuncie sobre si es cierto que es el protector de Bejar y si aprueba el tipo de declaraciones que hace este cura que hace tiempo abandonó su obligación de salvar las almas, para dedicarse a la revolución. Tal vez sea mucho pedirle eso al arzobispo rojo de Huancayo. Pero es su deber.

Por su parte también haría bien el gobierno expulsando del país a este agitador que siendo extranjero viene haciendo una labor destructiva contra los intereses nacionales.

 

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