TRAVESTISMO FORZADO EN COLEGIO DE OLMOS
Menores usados para promover agenda de género

Por: Luciano Revoredo
Lo que ocurrió en un colegio de Olmos, en Lambayeque, es una vergüenza nacional. A los niños se les obligó a travestirse sin permiso de sus padres, como parte de una actividad escolar que nadie autorizó y que jamás debió existir. Los niños se vieron forzados a vestir como niñas y y las niñas como niños y luego desfilar, así en un acto de crueldad y maltrato infantil sin precedentes en el Perú. Esto no es un “error”, no es una “confusión pedagógica”: es un atropello brutal a la autoridad de las familias y una intromisión descarada en la formación de menores de edad.
Esta situación tiene responsables y deben pagar las consecuencias de sus actos. No se trata de una mala decisión improvisada, sino de un plan ejecutado por docentes que actuaron como activistas, no como educadores; directivos que permitieron un abuso disfrazado de actividad escolar y funcionarios ideologizados que creen que la escuela puede reprogramar a los hijos de todos. Todos ellos deben ser separados, investigados y sancionados. No podemos permitir que funcionarios del estado conviertan los colegios en campos de adoctrinamiento.
La ideología de género está cruzando límites intolerables. Este caso desnuda un fenómeno que ya todos vemos: una minoría radical está intentando imponer la ideología de género por la fuerza, usando a los niños como animales de experimento. Les dicen a los padres que “no se preocupen”, que “es solo una dinámica”. Pero en realidad lo que buscan es normalizar la idea de que el sexo es un juego de roles, que la identidad es una prenda, que la biología es relativa y que la sexualidad está a merced de los caprichos de cualquier enfermo o depravado.
Hoy fue en Olmos. Mañana, si no reaccionamos, será en todos los colegios del país. Hay que repetirlo mil veces, la escuela no tiene ningún derecho a decidir sobre la identidad sexual de los hijos ajenos. La patria potestad no es negociable, y quien la viola debe enfrentar consecuencias. Lo ocurrido en Olmos es una muestra de lo que pasa cuando se margina a los padres y se deja la educación en manos de burócratas obsesionados con experimentos sociales.
No podemos seguir tolerando que se use la educación pública para “convertir” a los niños en algo que no son. No podemos seguir permitiendo que una ideología importada pretenda reemplazar la autoridad moral de las familias. No podemos mirar a otro lado mientras el Estado empuja a los colegios hacia una agenda que nadie aprobó para sus hijos.
Lo ocurrido en Olmos exige indignación, exige sanciones y exige una defensa firme de la familia peruana. Quien hoy no levanta la voz, mañana no tendrá autoridad para protestar cuando el estado decida educar a sus hijos según el manual ideológico del funcionario de turno.






DEBE HABER SANCIÓN EJEMPLARIZADORA!!
VAMOS A VER Q ACCIONES HAN TOMADO DE INMEDIATO UGEL, MINEDU, ETC
Nombres, del colegio, de la directora o director, del director/a de la ugel correspondiente, del jefe de agebre, de los funcionarios OCI. Se ha interpuesto denuncia en SISEVE? Y ante la Defensoría?