
Por: Ricardo Patrón Alcázar
La libertad de expresión está plenamente reconocida en la Constitución y así es ejercida a la fecha; pero una prensa mal orientada, conlleva a la alteración de la libertad de expresión; utilizándose en muchas ocasiones expresiones y comentarios ofensivos y falaces que resultan innecesarios para la formación de la opinión pública libre y veraz. La libertad de expresión debe contribuir a la formación de la opinión pública; solo una ciudadanía bien informada que se relaciona con la vida pública de un país, está en condiciones de formar una verdadera conciencia que ayude a la sociedad a tener una mejor visión del gobierno y sus gobernantes.
El periodista tiene una gran responsabilidad social y su trabajo periodístico tiene la finalidad de contribuir al bien común y por lo tanto deben estar regidos por la ética profesional; pero muchos dejaron de lado este principio para dedicarse al escándalo y la desinformación, olvidándose del verdadero rol del periodista; el cual es informar con imparcialidad y objetividad. Los periodistas son la voz de los que no tienen voz.
Desde hace unos años, existe un gran problema con los medios de comunicación en el mundo y también en el Perú; unos pocos son los propietarios de la mayoría de los medios periodísticos y editoriales y por lo tanto controlan el mercado de las noticias y de las ideas, de acuerdo a la ideología que profesan; poniendo en tela de juicio el principio de la libertad de expresión. Los medios de comunicación juegan un papel fundamental en la formación de la opinión pública y en el desarrollo de la vida política de un país. Estos oligopolios dirigidos por grupos familiares se han convertido en los mercenarios de la información y desde mi punto de vista el Estado no solo debe tener el derecho, sino la obligación de garantizar las condiciones indispensables para el buen uso de la información en forma plural, libre y sin sesgo político.
Todos conocemos como actúan estos grupos de poder del periodismo y propaganda, sabemos quién les paga, cómo les pagan y a quienes obedecen. Solo son pocos los medios independientes y profesionales; pero seguramente deben existir otros buenos periodistas que en algún momento recuperarán el prestigio de esta digna profesión, perdida hace muchos años.
El periodismo mercenario de hoy en día, trata de esconder su injustificado y procaz servilismo a los grupos de poder político y económico; que finalmente todo se reduce al vil dinero. Este tipo de periodismo, no solo confunde sino actúa intencionalmente, dejando de lado la objetividad, la ética profesional, la honestidad intelectual y convirtiéndose en un servilismo nauseabundo; peleándose entre ellos mismos, por el gran pastel de la publicidad estatal, que los corrompe y somete.
En el Perú, muchos medios periodísticos son mercenarios, pero el más repulsivo y vil a lo largo de estos últimos años es el diario: LA REPUBLICA. Este diario que fue fundado en el año 1981 por el Sr. Gustavo Mohme Llona, inicialmente nació como un diario independiente, imparcial y veraz; pero lamentablemente, unos años después cayó en manos del hijo; Gustavo Mohme Seminario, el cual se ha visto involucrado en una serie de denuncias, entre las cuales se encuentra las presuntas visitas que habría realizado en más de 30 veces al SIN para reunirse con Montesinos. Esta denuncia no prosperó, a pesar de todos los indicios y nunca se le abrió un proceso penal, quizás por sus cercanías con los políticos, fiscales y jueces que en ese entonces ostentaban el poder.
Desde entonces siempre su línea editorial fue errática, dejando de lado la objetividad y veracidad; llegando inclusive a traicionar al Perú, la democracia y la libertad, al publicar en plena crisis de la toma de la embajada japonesa, la existencia del túnel que se venía terminando de construir para liberar a los rehenes; convirtiéndose en cómplice de este grupo terrorista y hoy en día muestra su absoluto apoyo al MOVADEF y SUTEP-CONARE, que no son otra cosa que Sendero Luminoso, parte de la agrupación política comunista Perú Libre. Lo peor; es que este medio de comunicación lo sabe perfectamente, porque años atrás en sus portadas confirmaba la relación y complicidad existente entre estos organismos de fachada con el movimiento subversivo Sendero Luminoso.
Tal es su ambición económica, su sed de venganza y odio, que deja de lado lo que significa el amor a su patria donde nació, traicionando y poniendo en juego la supervivencia de millones de compatriotas. No solo apoya a este grupo subversivo que tantas muertes y pérdidas económicas nos causó; sino que también es cómplice del régimen totalitario que ha causado la peor crisis en la historia del Perú y la muerte de miles de peruanos; al desinformar en forma sistemática a la opinión pública sobre la realidad del país y ayudando a promover el fraude electoral que se concretó en primera vuelta y que todo hace suponer que será así, en la segunda vuelta electoral.
También; como parte de su intencionalidad de desinformar y crear la división del país, hace unos días, el 21 de mayo para ser precisos; una vez más mintió al país, al publicar: que los militares quieren tener un rol activo en las elecciones y esto a causa de un pronunciamiento que fue realizado por la ADOGEN, la cual es una asociación de oficiales de las FFAA en situación de retiro. La periodista que realizó la nota periodística, se pregunta si los militares pueden ser deliberantes y critica la petición al Presidente de disponer el empleo de las FFAA y de la PNP en caso de disturbios.
Esta supuesta periodista y obviamente el diario que la acoge, o sabe o lo hace en forma intencional; ya que todos sabemos que los militares y policías al pasar a la situación de retiro, son parte activa de la vida política y por lo tanto, son totalmente deliberantes. La Constitución en su artículo 169, establece que las FFAA no son deliberantes y que están subordinadas al poder constitucional, queda claro que esto aplica para los que se encuentran en la condición de actividad. Asimismo, lo solicitado al Presidente, son parte de sus funciones emanadas en los artículos 118 y 137 de la Constitución y por lo tanto; son peticiones y recomendaciones totalmente válidas y carentes de cualquier intento de desestabilizar el Estado de Derecho.
Lamentablemente, existe esta clase de periodismo mercenario y como su nombre lo indica busca un beneficio económico y personal, dejando de lado su nacionalidad. El caso más representativo del periodismo MERCENARIO en el Perú, como ya lo mencioné, es LA REPUBLICA; el cual se dedica a crear y promover en forma desproporcionada e irresponsable enfrentamientos entre la población civil, siguiéndole el juego a la ideología comunista internacional que busca la lucha de clases y la violencia social, para generar caos; con el único fin de tomar el poder.
Este 6 de junio; el PERÚ le dirá no al COMUNISMO y triunfará la democracia y la libertad. Todos aquellos que han sembrado este clima de división, enfrentamiento y odio, tendrán que pagarlo y así lo exigiremos y uno de los primeros en ser juzgados serán todos los responsables del periodismo mercenario y traidor del Perú, junto con los individuos que han sido culpables de esta crisis.





