La columna del Director

LA ÚNICA SOLUCIÓN ES LA RENUNCIA DE CASTILLO

Por: Luciano Revoredo

Mientras miles de ciudadanos marchan hacia el centro de Lima en la que será la más grande manifestación de rechazo al gobierno neosenderista de Pedro Castillo, este huye del Congreso de la República anunciando el cese de la inamovilidad en Lima.

Son varios meses en que las protestan han venido creciendo. Las marchas en Lima cedieron su lugar a manifestaciones y protestas de mayor intensidad en provincias. En Huancayo se vivieron horas de mucha violencia y se tuvo el saldo, sin importancia para el gobierno y la caviarada, de cuatro muertos. Incluso tuvimos que ver al indolente ministro de defensa decir que no pasaba nada que eran cuatro muertos nomás.

En medio de esta crisis, llama la atención lo desfasada que está nuestra clase política con relación a la realidad que vive el país. El congreso incapaz de cumplir con vacar a un delincuente como Castillo  se presta a una reunión absolutamente sin sentido para “buscar soluciones con el ejecutivo”. ¿No es capaz de darse cuenta la señora presidenta del congreso que había que soltar la mano de Castillo para que este caiga solo? ¿No se percatan los congresistas que la actual crisis es el momento ideal para la caída del régimen y que el problema no era con el congreso? ¿Tenían necesidad de cargar con el ejecutivo en su peor momento? ¡Que falta de dignidad! ¡Que actitud rastrera la que asumen al ponerse de furgón de cola del peor gobierno de la historia republicana.

Hemos visto hoy como mientras las calles ardían por la indignación popular, como mientras una ciudadanía que ya perdió toda esperanza llenaba las calles por miles y miles, los ministros hacían discursos teóricos, hablando incluso de la guerra en Ucrania, sin ver la guerra que tenían a solo cien metros del congreso.

Hemos llegado a un punto de no retorno. La gente no dará marcha atrás. La única salida es la renuncia de Castillo y que se vaya con él Dina Boluarte para que se convoque de inmediato a elecciones. El Perú no merece ni un día más la deshonra de estar gobernado por la hez de la sociedad.  Hay que fumigar el estado, echar a toda esa chusma comunista que ha tomado la cosa pública como botín. Y si el congreso no comprende cual debe ser su papel, el grito de ¡Que se vayan todos!,  tomará fuerza.

1 comentario

  1. Esos “congresistas” están vendiendo al Perú, están comprando sillas en la improbable “constituyente”. Hay algún líder real y visible que pueda ser quien se haga cargo, militares no creo que haya ninguno capaz y que tenga el suficiente ascendiente entre sus pares.

Dejar una respuesta