La columna del Director

KYARA Y LA VERDAD

Por: Luciano Revoredo

Los seres humanos nacemos hombres o mujeres. Eso está claro y lo certifica la ciencia. Es una verdad inamovible. Sin embargo, entre los delirios que el progresismo pretende imponer está la idea de que esa verdad no importa. Por encima del sexo biológico estaría el género y este es una construcción social. Para ellos la persona construye su género a lo largo de su crecimiento y socialización. Entonces independientemente de los genitales con los que haya nacido puede llegado el momento elegir ser hombre, mujer o cualquier perversión calificada por el espejismo progre como un género más.

Esta farsa se ha llevado ya demasiado lejos y la dictadura del pensamiento único no solo ha hecho que hombres ganen medallas en deportes femeninos, maten a golpes a deportistas mujeres, vayan a cárceles de mujeres donde han abusado sexualmente de las prisioneras, ingresen a los baños de mujeres como está sucediendo en el Aeropuerto Jorge Chávez, sino en lo que ya llega a niveles de surrealismo, compitan en concursos de belleza con mujeres e incluso ganen la corona.

Esta creación ideológica viene sustentada con todo el poder del dinero de grandes oenegés que mueven millones de dólares en campañas para enfermar la mente de los más jóvenes a través de la toma de la educación y los medios de comunicación. Además, se impone por la fuerza a través de la legislación en muchos países. Ya son varios los casos en los que, por ser disidentes de estas posiciones, personas acusadas de “delito” de transfobia, por decir por ejemplo que los hombres son hombres o que los hombres no pueden quedar embarazados o menstruar, han terminado con procesos penales o en prisión.

En este contexto resulta alentadora la valiente declaración en un concurso de belleza teen de Kyara Villanella, nieta de Alberto Fujimori, que ante la pregunta sobre su opinión acerca de la participación de mujeres trans (hombres que se creen mujeres) en los concursos de belleza dijo con absoluta claridad que no deben. “Creo que deberían tener su propio concurso, porque la ciencia señala que nosotras tenemos los cromosomas XX y los hombres XY, entonces sirviéndonos de una base científica, las mujeres transgénero deberían tener su propio concurso” Luego añadió que  “…Se puede cambiar el fenotipo con cirugías plásticas, pero nunca el genotipo. Todo lo que dije lo argumenté con una base científica porque la ciencia son datos verdaderos. Nunca dije que no los respeto, si no que no apoyo que las personas trans puedan competir en un concurso de mujeres biológicas”.

Obviamente las lúcidas declaraciones de esta joven de 15 años generaron el rechazo y la virulencia del progrerío que salió a insultarla y agredirla sin piedad en las redes sociales. En ese caso no importa que sea menor de edad, ni que sea mujer. La maquinaria de demolición progre se echó a andar. En medio del escándalo, la valiente Kyara reafirmó su posición: “¿Solo por mi opinión justificada con biología soy transfóbica? Yo todo lo expliqué con datos”.

Queda claro que al progresismo no le importa ni la ciencia, ni la verdad, ni la realidad. Ya lo hemos dicho muchas veces, el progresismo es una enfermedad mental.

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