
Por: Luciano Revoredo
La votación de los chilenos ha sido contundente. Han rechazado de manera mayoritaria y absoluta el proyecto de constitución progresista que pretendía destruir ese país y convertirlo en un eslabón más de la cadena de estados sometidos a la tiranía de esa organización criminal llamada Foro de Sao Paulo.
El proyecto de constitución era un esperpento propio de los delirios de la izquierda que ha tomado las riendas en gran parte del continente. De aprobarse esa constitución iba a acabar con la libertad económica y el derecho a la propiedad y con la idea de la pluriculturalidad terminaría por desintegrar el estado nación.
Los chilenos se han plantado firmemente y puesto un dique ante estas amenazas. La derrota del progresismo en Chile es el inicio de la caída de la farsa socialista en el resto del continente. El Perú sigue resistiendo, Argentina debe despertar, Colombia ha de verse en el espejo de Chile, en Brasil debe seguir el ascenso de Bolsonaro ante la amenaza del patibulario Lula da Silva. Es el momento de derribar nuestro “muro de Berlín” virtual y retomar la senda de la libertad.
Boric, ese impresentable comunista cuya lerdez solo es superada por el fantoche que gobierna el Perú, y todos los demás rufianes de la chusma izquierdista que ha tomado el continente por asalto quedan notificados. Su aplastante derrota por más de 20 puntos en Chile es un aviso. Los pueblos finalmente reaccionan. Todo plan subversivo de dominación tiene un límite.
Chile no es un caso aislado y el desastre al que en seis meses los está llevando Boric es el mismo al que Castillo conduce al Perú hace un año y al que se encaminará la Colombia de Petro. Es que estos politicastros de la izquierda no saben hacer otra cosa que destruir los países donde llegan al gobierno. En el Perú la justicia tiene rodeado a Castillo y pronto se verá un nuevo pedido de vacancia, en Chile ya se habla de la renuncia de Boric, ese será el camino de los demás países oprimidos por el plan castrochavista. No seguiremos el camino de Venezuela, Cuba o Nicaragua. Aunque la batalla recién empieza. En el caso chileno insistirán con el tema constitucional. Esta claro que el rojerío se ríe de los votos y los referéndum cuando le son adversos, sino recordemos el infame acuerdo de paz colombiano que se firmo pese a ser rechazado electoralmente.






Seis meses del títere Boric, han bastado para que los que se abstuvieron de votar a Kast se dieran cuenta del plan del izquierdocapitalismo, para cargarse lo que quedaba de Chile. Obviamente los adoctrinados de las universidades (dominadas por la izquierda) son los que han votado por aprobar ese mamarracho.