
Por: Luciano Revoredo
Universitario de Deportes, el más grande del fútbol peruano, se encuentra en un momento crucial en su historia. La SUNAT ha decidido tomar una medida que podría alterar drásticamente el rumbo del club: la remoción de Jean Ferrari como administrador provisional. Esta decisión no solo pone en riesgo los avances financieros logrados bajo su gestión, sino que también abre la puerta a intereses que podrían desestabilizar todo lo construido hasta ahora.
Desde su nombramiento en agosto de 2021, Jean Ferrari ha demostrado un compromiso inquebrantable con la estabilidad y el saneamiento financiero de la institución. Bajo su administración, se han logrado pagar más de 36 millones de soles de deuda corriente, un paso significativo en el camino hacia la sostenibilidad económica del club. Además, Ferrari ha presentado un Plan de Viabilidad ante la SUNAT, con el objetivo de comenzar el pago de la deuda concursal, que se estima en cifras astronómicas, y que ha sido un lastre para el club durante años. Por otro lado, bajo la administración de Ferrari se ha recuperado el paso y ganado en tres años de gestión dos títulos nacionales.
La posibilidad de que la SUNAT remueva a Ferrari y coloque a alguien vinculado con Gremco, es alarmante. Gremco ha estado en el ojo del huracán por sus disputas legales con Universitario, y su influencia podría desviar los esfuerzos hacia arreglos que beneficien más a sus intereses que al bienestar del club. La historia de controversias y litigios entre Universitario y Gremco sugiere que cualquier movimiento en este sentido podría ser visto como un intento por controlar el club desde adentro, poniendo en peligro la integridad y autonomía de la institución.
Ferrari, aparte de sus logros financieros, ha mostrado una dedicación apasionada hacia el club, no solo como administrador sino como un ferviente defensor de sus intereses. En múltiples ocasiones, ha insistido en la voluntad de Universitario para pagar sus deudas, evidenciando un plan detallado y transparente que apunta a la recuperación económica y deportiva del club. “Estamos en condiciones de pagar, queremos pagar y vamos a pagar,” ha declarado, subrayando la seriedad de la institución en enfrentar sus pasivos.
Detrás de esta posible remoción, se esconden motivaciones que van más allá de la administración financiera. Existen sospechas de que intereses políticos y económicos están tratando de influir en las decisiones de la SUNAT, utilizando la crisis financiera del club como una oportunidad para tomar el control. Las acusaciones de prácticas irregulares y la aparente reticencia a aceptar el Plan de Viabilidad presentado por Ferrari sugieren una agenda oculta que podría buscar desmantelar los esfuerzos de saneamiento para favorecer a ciertos grupos económicos y a mafias o fondos vinculados al futbol.
La comunidad de Universitario ha reaccionado con preocupación y apoyo hacia Ferrari, comprendiendo que su remoción podría ser el inicio de una nueva era de inestabilidad. La hinchada y los socios del club estamos atentos, listos para defender lo justo y necesario para el futuro de la U. La transparencia y el compromiso de Ferrari han ganado la confianza de muchos, y su salida podría ser interpretada como un retroceso en el proceso de recuperación del club.
Es imperativo que las autoridades y los entes reguladores consideren no solo los aspectos financieros sino también el impacto cultural y social de sus decisiones.
Universitario de Deportes merece un liderazgo que no solo entienda los números, sino que también comprenda la esencia misma del club. La continuidad de Jean Ferrari como administrador es vital para seguir avanzando en el pago de las deudas y en la restauración de la gloria deportiva y administrativa de la “U”. No permitamos que intereses ajenos a la pasión y el amor por el club dicten su futuro.






Brillante artículo, objetivo a pesar de haber sido escrito por un Hincha Crema, pero, con el alma en bandolera. ¡Grande Universitario!
De seguro GREMCO quiere todo de todo y lo quiere ya, no le importa hundir un club, solo tener el control total, y manejar los beneficios. Es así el afán de dinero es la causa de todos los males. En mal momento decidieron unirse a esos, que a no dudarlo están haciendo el lobby más feroz por hacerse del control.