
Por: Luciano Revoredo
El delincuente Pedro Castillo, al que en estas páginas jamás llamamos presidente, quebró el orden constitucional dando un golpe de estado a través de un mensaje a la nación, en cuya parte central establecía una dictadura cuando señalaba que su plan era disolver el congreso para luego “… convocar en el más breve plazo a elecciones para un nuevo Congreso con facultades constituyentes para elaborar una nueva Constitución en un plazo no mayor de nueve meses. A partir de la fecha y hasta que se instaure el nuevo Congreso se gobernará mediante decretos ley”.
En el mismo mensaje anunciaba la toma de instituciones, del Poder Judicial, el Ministerio Público, la Junta Nacional de Justicia y el Tribunal Constitucional y el establecimiento de medidas como el toque de queda y otras que configurarían el escenario perfecto para la dictadura.
La aventura golpista no duro más que unas cuantas horas. Esa misma tarde era declarada la vacancia de la presidencia y el aprendiz de tirano puesto en prisión como corresponde.
Hasta ahí los hechos. Lo sorprendente, insólito y hasta delirante ha empezado a suceder un día después. Los defensores de Castillo han soltado una serie de explicaciones, justificaciones y supuestos atenuantes para justificar los hechos, que podrían ingresar a una antología de la imbecilidad humana.
- Una congresista señala que no hay delito porque lo que hizo Castillo fue manifestar una opinión o un deseo, “se trata de un decir, no firmó nada”, dice en su ignorancia.
- Un congresista con antiguos vínculos con Sendero Luminoso dice que alguien habría drogado a Castillo para que lea algo que no quería leer.
- Otros señalan que no se trata de rebelión porque no tenía un arma.
- Entre los argumentos de defensa se esgrime que ha sido vacado por la oligarquía racista. Por la ultraderecha y otras fantasías.
Lo peligroso es que estas fantasías alimentan los ímpetus de un populacho lumpenesco siempre dispuesto a la revuelta y el espectáculo callejero. Las Zairas y los Gahelos está siempre a la espera de una foto en la primera asonada posible.
Dina Boluarte ha sido parte del gobierno corrupto. Nunca deslindó de las trapacerías de Castillo. Lo acompañó hasta que vio una luz al final, una salida por la que podía terminar con la banda presidencial bien puesta.
Dina Boluarte ha sido la cajera de Cerrón y si siendo una oscura funcionaria de RENIEC terminó como candidata a vicepresidencia solo fue gracias a la confianza que tenía en ella Cerrón.
Sin embargo, de acuerdo con el orden de sucesión constitucional y al menos de momento, es la presidente del Perú y si quiere seguir siéndolo ha de verse en el espejo de Merino y actuar con prontitud. De seguir las protestas decretar estado de emergencia antes que le siembren un par de muertitos. Ella que procede de los albañales del zurderío no debiera necesitar estos consejos.
Por su parte la oposición debe ser responsable. Hacer su trabajo. Cumplir su papel. Nada de treguas ni te de tías en palacio. Vigilancia y fiscalización desde el primer día.






Pues creo que ella es la manifestación del pacto no escrito entre caviares y cerrón, por eso el nos tratan de convencer de que el “congreso es manejado por la oposición”, que sospechosamente la absolvió días antes. Todo fue preparado por cerrón. engañaron a castillo haciéndole creer que los tanques estaban de su lado. Esto no es más que el gobiernodellapiz 2.0. Veremos cómo se materializa el pacto, estar atentos a los ministros, viceministros y jefes de gabinete, mirar si son de algunas de las ong caviares pues esa es la línea de sucesión que se ha manejado en este gobierno.