La columna del Director

CUANDO LA TELEVISIÓN ES UN LUJO: NOCHE DE LUNA

El programa Noche de Luna que conduce Javier Luna Elías en Willax cumple tres años al aire. Ha significado un hito en la televisión cultural peruana. Con motivo de este aniversario compartimos con nuestros lectores este artículo publicado originalmente en agosto de 2020.

 

Por: Luciano Revoredo

La televisión peruana ha sabido de grandes momentos. Baste recordar que en el terreno de la televisión cultural hemos gozado de grandes exponentes como José Durand Flórez, Luis Alberto Sánchez, Nicomedes Santa Cruz o el erudito Marco Aurelio Denegri.

Pero también hemos podido ver y vemos, cuán bajo se puede caer cuando manda el rating y lo que se busca es el dinero fácil dando satisfacción a una muchedumbre ávida de escándalo, bullicio barato y vulgaridad. En los últimos años hemos padecido de este mal. Por ese motivo gran cantidad de televidentes saltaron al cable primero y a las plataformas de streaming como Netflix o Amazon después.

Pero ya lo dice el refrán, no hay mal que dure cien años. De pronto surgen luces en el oscuro firmamento de la televisión abierta peruana. En este sentido cabe resaltar la búsqueda de excelencia y singularidad en un pequeño canal como Willax que con constancia e inteligencia se viene posicionando en un importante sector de la teleaudiencia.

En ese sentido, y siguiendo por la senda de la gran televisión cultural que mencionamos líneas arriba, hace ya varios meses que podemos disfrutar de un programa único, claro y distinto: Noche de Luna, con la conducción de Javier Luna Elías.

Luna es un referente en la cultura peruana, un amante del Perú y sus tradiciones y un conocedor profundo de nuestro acervo histórico. Aparece entonces cada domingo frente a nosotros e inicia los más sabrosos monólogos o estupendas entrevistas. Vemos  como si estuviéramos en una tertulia con él, desfilar ante nosotros a entrañables personajes, conocemos usos, tipos y costumbres de la vieja Lima, nos llenamos de orgullo cuando habla de Arequipa, Tacna o su Ica natal. Saboreamos con nostalgia cada vieja calle que evoca y también aplaudimos cuando levanta la voz para llamar la atención de alcaldes y autoridades. Por que lo hace con la convicción del que se sabe en la verdad y del que no debe nada a nadie.

Un verdadero lujo en la televisión peruana, un privilegio para quienes lo seguimos cada domingo y una esperanza de que no todo está perdido.

2 Comentarios

  1. Estoy de acuerdo con todo lo expresado.
    Sólo sugiero, que programa cultural, y vaya que lo es, debería estar en un horario más asequible, para la mayoría de los televidentes de todas las edades, desde la infancia, hasta la vejez, pasando por la pubertad, adolescencia, adultez, y 3a edad.

Dejar una respuesta