
Por: Carlos Vermejo
Observo a algunos amigos contentos con su pasaporte de vacunas obedeciendo felices las ultimas disposiciones inconstitucionales del gobierno respecto a las restricciones de los ciudadanos, que incluye la muerte civil para aquellos que no se vacunen, no se dan cuenta que han perdido su libertad y han descendido a la categoría de Ciudadanos de 2ª. Clase, si, así es, porque ahora para hacer cualquier cosa tienen que presentar su pasaporte de vacunación.
Observamos un afán extraordinario por el ejecutivo en aplicar estas medidas tan vejatorias para la ciudadanía con tanta premura, lo que lleva a preguntarnos ¿a qué se debe todo esto? ¿Será por los contratos secretos con el cartel de las farmacéuticas?, ¿Será que el País está obligado a implementar estas políticas, contra una penalidad que es respaldada con el Patrimonio Nacional? O ¿Será también, como indican algunos medios de comunicación, que el permiso temporal de las vacunas en USA expiran también en enero y no hay visos de renovación de estos permisos?
También tenemos el factor local, definitivamente, el diseño del negocio de los hampones (en mi opinión) del cartel farmacéutico ha contemplado jugosos negocios colaterales como la cadena de frío y las pruebas moleculares que también son multimillonarios, ¿Será también que los han arreglado previamente con los amigos o parientes de los gobernantes de turno? Estamos hablando de decenas e incluso centenas de millones de dólares y todo esto contratado por emergencia en un estado de emergencia que no tiene ya sustento, la criticidad ya pasó, pero me olvidaba, ¿Será ocultado debido a que todas las instituciones de control ya fueron copadas incluyendo la mayoría de la prensa y medios de comunicación?
Frente a la realidad surgen más preguntas, ¿todo quedará aquí?, o este control que viene dictado de afuera se extenderá para hacer lo que el gobierno desee, el control poblacional perfecto, un país de rodillas por un contrato, ya vienen los acuerdos o tratados internacionales para la ampliación con nuevas reglas e imposiciones, como dicen nadie cruza el Rubicón para no conquistar Roma, o en Peruano nadie rompe la cascara del huevo si no lo va a freír, se ve que esto está lejos de terminar.
Ahora veamos para los más despistados, los falsos argumentos de la narrativa oficial. “Los no vacunados pueden contagiar a los vacunados”, solo esta oración ya es una contradicción, si los vacunados se pueden contagiar, no tiene sentido vacunarse, pero sigamos con los argumentos que le siguen, “es que los vacunados contagian menos”, la prestigiosa revista de investigación The Lancet que publica los estudios mas importantes en el área de la salud, indica con sustento que los vacunados contagian igual que los no vacunados, de hecho en las cifras que muestra de Inglaterra, se observa incluso que los vacunados contagian ligeramente más que los no vacunados, y analizando otros datos estadísticos de Israel concluye que no existe ninguna justificación para restringir de ninguna manera al grupo de personas no vacunadas, les recomiendo revisar el estudio completo en éste link:
https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(21)02243-1/fulltext#%20 y también aquí en español: https://kontrainfo.com/the-lancet-covid-19-estigmatizar-a-los-no-vacunados-no-esta-justificado/
Es también interesante enterarnos que los pacientes cero de la variante Omicrón en Sudafrica estaban vacunados con doble dosis, también interesante que los únicos que viajan en avión deben estar vacunados con las dos dosis e incluso pasar una prueba de 24 horas antes indicando que no esta enfermo, sin embargo la variante Omicron Llegó a Israel, Inglaterra y otros Países, si pues, esto parece fortalecer la afirmación de que los vacunados no solo contagian también producen las nuevas cepas reforzando lo indicado por el premio nobel el virólogo Luc Montagnier.
También es interesante la no divulgación y presión sobre equipos de investigadores que relacionan estas vacunas con una mayor probabilidad de enfermedades cardiacas, y el estudio de Qatar es contundente debido a la gran cantidad de personas evaluadas, veamos estos resultados, de 265,826 personas no vacunadas y que tuvieron COVID, solo 1,304 se volvieron a contagiar en un plazo de dos años, esto es el 0.4% lo que da una eficacia de 99.6% muy superior a la eficacia de una vacuna, y de estos solo uno murió, es decir 0.00037% si extrapolamos para una población de 33 millones sería 124 personas fallecidas, un porcentaje bastante bajo y que no justificaría tantas restricciones.
Pero sigamos, que sucede con los que por razones médicas no se recomiendan vacunar, por ejemplo, mujeres gestantes, personas con alergias diversas, personas con antecedentes de trombosis, personas con afecciones cardiacas diversas, e incluso personas que se encuentran enfermas de COVID, o que tienen otra enfermedad y se encuentran con un sistema inmunológico comprometido, lo que es más existen varias alertas médicas indicando probabilidades de desarrollar varias enfermedades como pericarditis, miocarditis, y Gillain Barre y los choques anafilácticos o reacciones alérgicas severas presentadas con consecuencias fatales no solo en USA sino también en nuestro País, porque obligar a estas personas con alto riesgo que la vacuna los enferme o mate.
En esa línea les comento que hace unas semanas a un amigo mío y compañero de trabajo lo operaron de una hernia en Essalud, tuvo una pequeña infección luego de salir de alta, hace dos semanas se “vacunó” y la infección se agudizó tanto que le produjo la muerte por paro respiratorio hace una semana, el informe oficial indica muerte por septicemia sin embargo esta fue potenciada por la vacuna que debilitó su sistema inmunológico.
Esto lleva también a otra de las tantas mentiras oficiales, existen muchos efectos adversos y muertes que no son registrados apropiadamente por la vacuna, se apela a la famosa frase de “probablemente haya sido una enfermedad preexistente”, o “no existe evidencia que la vacuna haya causado este desenlace”, etc. y estúpidamente se continúa sin hacer autopsias a los muertos relacionados con el COVID.
Se han puesto a pensar ¿A Cuantos miles de personas enfermas que requieren de atención de salud, se les va a impedir de recibir servicios de salud cuando la vacuna es una amenaza para sus vidas? Esto es un genocidio y un abuso intolerable que desde ya iniciará acciones penales contra los que resulten responsables (esto si estuviéramos en un estado normal y democrático, pero como vivimos en un estado asaltado por una banda de delincuentes, ignorantes, incompetentes y pervertidos lo mas probable es que no pase nada, espero equivocarme).
Finalmente, termino este artículo que seguro no terminará nunca destapando tantas mentiras alrededor de las mal llamadas vacunas, con el comportamiento matonesco del cártel farmacéutico, que desde una posición de dominio imponen las condiciones, primero restringe las negociaciones solo a países y los hace responsables con el patrimonio nacional, ¿un negociador de compras estatales es mejor que uno privado?, especialmente en nuestro país donde tenemos corruptos para exportar, además se fuerza la venta sin responsabilidad y con condiciones muy lamentables para los países que las compran, como por ejemplo no ser susceptibles de donaciones, las donaciones deben ser aprobadas previamente por la empresa farmacéutica, no se puede divulgar el contenido de la vacuna, los países se obligan a no develar información de los contratos, las responsabilidades son asumidas en su totalidad por el país comprador, los pagos son por adelantado y el cronograma de entregas no está garantizado, etc. podrían darte agua salina en las vacunas o agua contaminada y no pasaría nada, igual tendrías que pagarla y no hay ninguna responsabilidad, se ha renunciado a la jurisdicción nacional y todo se maneja en un arbitraje en Nueva York, en la realidad desde Al Capone este es el comportamiento de hampones (¿Y donde ésta Indecopi, Contraloría, Defensoría del Pueblo, etc.? ¿De adorno como todos nuestros organismos de control? Sigo esperando equivocarme).
Suelto una pregunta a los investigadores locales, ¿Qué probabilidad existe de que una persona desnutrida y con un sistema inmunológico bajo pueda enfermar y morir por las diferentes vacunas que están inoculando coercitivamente?





