Política

CASTILLO 2.O RECARGADO

Por: Uri Landman

El fin de semana pasado, el JNE consumó la primera parte del fraude electoral ejecutado por la ONPE, declarando a los ganadores de la primera vuelta. Según los resultados oficiales, pasan a la segunda vuelta la candidata Keiko Fujimori con el 17.19% y el comunista Roberto Sánchez con el 12.04 % de los votos. En tercer lugar, quedó Rafael López Aliaga con 21,200 votos menos que Sánchez.

Es de conocimiento público la larguísima serie de irregularidades que se dieron en la primera vuelta, como la demora en el reparto del material electoral, la demora en la instalación de las mesas, el cambio de sedes de votación en el extranjero, la pérdida de material electoral, etc., que para algunos es solamente una negligencia por parte de ONPE, pero para otros demuestra una clara alteración de la voluntad popular, lo que comúnmente se llama fraude.

Para los tibios, no se puede hablar de fraude ya que no existen las pruebas que así lo acrediten. Desde esta columna les preguntó: ¿Qué prueba necesitan ellos para llamar fraude al fraude? ¿Acaso pretenden un “vladi-video” en el cual Corvetto está reunido en una salita recibiendo dinero o dando las instrucciones de no repartir el material electoral? Un argumento absurdo por donde se le mire.

El plan ejecutado por la izquierda con ayuda de la ONPE finalmente logró su objetivo, quitarle votos a la derecha para que su candidato pudiera colocarse en segundo lugar. El mismo JNE ha reconocido que por demoras en la instalación de las mesas, un aproximado de 550,000 electores no ejerció su derecho a votar. ¿Qué hubieran dicho los medios de prensa, los observadores internacionales y los negadores del fraude, si toda la región de Ayacucho se queda sin votar? ¿También negarían el fraude si todo Tacna y Moquegua se quedan sin votar? No es fraude cuando 550,000 limeños se quedan sin votar.

Ahora que empieza el corto camino a la segunda vuelta, vemos en las redes a personajes nefastos, quienes se presentan como la reserva moral del país, pregonar el voto viciado, con la excusa que ninguno de los dos candidatos es bueno. Estos tibios son tan perjudiciales como los que anuncian su voto en blanco, ya que para ellos, Sánchez es un voto al vacío, pero Keiko representa la continuidad de las ideas del padre.

En el otro extremo están aquellos que odian al país y apoyan la candidatura del izquierdista Roberto Sánchez, quien ha prometido indultar al corrupto y golpista Pedro Castillo. A esta gente les pregunto ¿Odian tanto a su propio país que buscan destruirlo eligiendo a Sánchez?

En las elecciones pasadas, muchas de las personas que votaron por Castillo, lo hicieron con la excusa que Castillo representaba el cambio de paradigma en la política. Castillo era un campesino según ellos, que iba a trabajar por el pueblo.

Los hechos nos enseñaron claramente que Castillo era un analfabeto, que no estaba preparado para gobernar. Ni bien llegó al poder, pensó que podía apropiarse de los recursos del estado como si fueran suyos. Colocó en puestos públicos a una larga lista de ineptos y ladrones, que destruyeron la poca institucionalidad que quedaba en los ministerios y organismos del estado.

A medida que pasaban los meses, se destapaban uno tras otro los escándalos de corrupción en todos los niveles del gobierno. Estoy seguro que recordarán los 20,000 dólares que le encontraron a su secretario Bruno Pacheco en el baño de Palacio de Gobierno.  No se han olvidado de los sobrinos de Castillo quienes integraban una mafia en el Ministerio de Transportes y Comunicaciones que se repartía las obras, o a la cuñada de Castillo prometiendo realizar obras públicas en zonas rurales.

No podemos dejar de mencionar el golpe de estado que dio Castillo en diciembre del año 2022, al verse acorralado legalmente ante las declaraciones de Salatiel Marrufo, ex jefe de asesores del Ministerio de Vivienda, quien declaró ante el Congreso que le entregó 50,000 soles mensuales de soborno para mantener al ministro Geiner Alvarado al mando de la cartera de Vivienda.

Lo más insólito del caso es que Sánchez se haya asociado con la figura de Pedro Castillo buscando la reivindicación de un corrupto y delincuente y prometiendo otorgarle el indulto si llega a ser presidente. ¿Cómo es posible que haya personas que todavía crean el cuento del “hombre del pueblo”, ante la avalancha de hechos que involucran a Castillo con múltiples delitos?

Sánchez también se ha rodeado de personajes como Antauro Humala, un asesino de policías, que hasta la fecha reivindica el “andahuaylazo” como una gesta política; con Cesar Tito Rojas fundador del Movadef, brazo político de Sendero Luminoso, con familiares del corrupto Castillo, con el exfiscal Domingo Pérez, quien tuvo una actuación paupérrima e ineficiente en el Ministerio Público y que descalificó el examen para ser juez, entre otros.

A pesar que está clarísimo que Sánchez solamente traería pobreza y miseria al país, diversos grupos políticos que se dicen de centro o progresistas, lo apoyan abiertamente bajo la excusa que el fujimorismo representa el mayor riego para el país.

Las palabras de Winston Churchill, pronunciadas hace más de 70 años, tienen más vigencia que nunca: “El socialismo es la filosofía del fracaso, el credo de la ignorancia y el evangelio de la envidia”.

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1 comentario

  1. Espero que los del voto en blanco cambien de opinión y se pasen al viciado, dejar votos aptos para rellenar es pésima estrategia que escriban no sé por quién votar o no jueguen con mi voto.

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