
Por: Luciano Revoredo
La crisis moral y doctrinaria que vive el arzobispado de Lima desde que asumió monseñor Carlos Castillo ya no es una novedad. En estas páginas hemos dedicado varios artículos a denunciar sus excesos, errores y atropellos, así como las tantas veces que ha caminado al filo de la navaja o que ha estado con un pie en la herejía y el otro en el aire.
Desde los primeros días sus decisiones fueron lamentables. Uno de sus primeros actos fue nombrar como Jefe de Prensa del Arzobispado a la señorita Cecilia Castillo Martínez, la cual era una conocida partidaria del aborto, el matrimonio homosexual y asidua propagandista de estas ideas.
Un tiempo después nombró en un puesto de confianza de Caritas a Elizabeth Guillén Castro, Especialista en Programas y Proyectos Sociales. Esta funcionaria era a su vez una conocida feminista y se dedicaba a promover el aborto en sus redes sociales.
Estos casos los denunciamos en La Abeja oportunamente. Pero al parecer no se trata de casos aislados ni de errores. Estamos llegando a la convicción que el arzobispo rojo de Lima es además un comprometido promotor de la causa del aborto, ya que ha vuelto a poner entre sus personas de confianza a una abortista. Esta vez nos referimos a Milagros Lisbeth Rodríguez Gómez. La cual se ha incorporado como responsable del voluntariado de Caritas y también, lo que ya es una constante, es una activista del lobby gay y del aborto. Según nos ha informado una fuente digna de todo crédito, incluso sería la promotora de una carta que se envío al Papa Francisco en apoyo de la “libre elección”, es decir del aborto.

En su cuenta de Instagram hay un enlace a lo que parece que sería un emprendimiento personal suyo. La página se llama Pillpintu_ y vende polos, tazas y otros objetos con mensajes abortistas, feministas y de supremacismo racial antiblanco.



Pero como monseñor Castillo no hace estas cosas por error, sino que es su opción, además ha nombrado a Guadalupe Susana Callupe Pacheco como administradora de Caritas Lima desde marzo de este año. Ignorando que la señora en cuestión fue denunciada por cobrar cupos en el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo durante el gobierno de Pedro Castillo. Este tema aún está investigándose. Recordemos que Callupe fue la secretaria General de durante la gestión del cuestionado Roberto Sánchez. Según la denuncia ella habría estado a cargo de exigir porcentajes antes de renovar los contratos de los locadores de servicios en el ministerio.

Esta es la situación de Caritas del Perú, institución que antes se manejaba con muy poco personal y que Castillo ha multiplicado en cantidad y en sueldos. Ya casi no llama la atención que la secretaria general sea Sylvia Elizabeth Cáceres Pizarro, exministra del cuestionado golpista y corrupto Martín Vizcarra.
En esas manos se encuentra el arzobispado de Lima y una institución tan importante como Caritas del Perú. Esperamos una respuesta que aclare esta situación.






Pero qué ocurrencia, sr. Director, si Castillo no tiene ojos más que para los de su cuerda, a los que solo les preocupa cobrar sus sueldazos y hacer sus negocios. La “opción preferente por los pobres….. funcionarios”.
Esperas en vano