
Por: Juan Carlos Eguren
Pasa de todo pero nada pasa, continúan apareciendo denuncias e investigaciones contra el Presidente Castillo, sus parientes, entorno cercano, ministros, etc., con graves indicios, delaciones y colaboradores eficaces que desmoronan la aprobación del régimen e indignan a la inmensa mayoría de peruanos pero que pese a todo ello Castillo sigue firme ante la pasiva mirada de algunas bancadas en el congreso que hoy ya se tornan cómplices del desmadre de gestión y corrupción.
Por otro lado, el Congreso se alista a realizar dos reformas constitucionales necesarias para fortalecer la eficacia del sistema democrático, por un lado la creación del senado y de otro la reelección parlamentaria. Ambas son indispensables pero lamentablemente impopulares por lo que su indispensable aprobación hundirá aún más su alicaída aprobación y, en consecuencia, seguirá perdiendo legitimidad, aplomo, integridad, confianza, etc. para atreverse de una vez por todas a declarar la vacancia y/o destitución del Presidente.
El momento político es complejo y enredado a modo de una pelea de pulpos, con muchas aristas y varios posibles desenlaces, unos peor que otros.
Los políticos y los ciudadanos debemos ser conscientes que el peor de los escenarios es continuar como estamos, hacer lo correcto y conveniente tendrá costos de corto plazo e incluso posibles desenlácese no previsibles pero que vale la pena asumirlos porque no basta con tumbarse al gobierno, se requiere que ese acontecimiento detone reformas políticas con consecuencias económicas y sociales de la mano con un recambio generacional de la élite que detenta el poder legal pero también el fáctico.
Perdamos el miedo a los cambios que se deben producir y los costos temporales que deberemos asumir para reconducir al país por la senda de crecimiento y desarrollo que merecemos.






Pues, si ni siquiera la abeja ha reportado que en Sri Lanka el pueblo se ha echado a la calle ante la negativa del presidente a renunciar, al punto que han invadido la residencia y ha escapado por la puerta falsa. Eso es lo que se necesita, ejemplos que emular.