Política

PERUANOS: VOTEMOS POR QUI-EN GARANTICE LA LIBERTAD DE COMPETENCIA, DE MERCADO, DE CONTRATACION Y LA CONTINUIDAD CONSTITUCIONAL

Por: Percy Hartley

 

Ni por Mova-deaths, ni ex, pro o pseudo terroristas, ni radicales tiranosaurios roji-formes, sandía-formes, rabani-formes, tribali-formes o sus ecovariantes, ni Moradef, ni clubes de la corrupción, ni oportunistas, ni confusionados, ni herodianos, ni por los política y correctamente sincréticos…votemos por quien o por quienes (sin juego de palabras y en plural, pues no solo es una lid presidencial) nos verdaderamente representen.

Hecha entonces la aclaración de por quién(es) no voy a votar , a pedido de muchos lectores a los que agradezco sus reenvíos masivos y comentarios y me pedían que explicite más la opinión expresada en reciente artículo de idea y título similar y que explicaba  los dos pilares principales que sostengo como estandarte frente a mi propuesta de voto ( anti-comunismo y catolicismo ) detallo pues, mi libre opción de quienes no, pero también aprovecho en ampliar una opinión más allá de estos postulados, que eran en ese aludido y reciente artículo en La Abeja,   propiamente ideológico-morales y religiosos.

También con el devenir de estos días y proximidad del 11 de abril  me he dado cuenta que los que pensamos así y no dudamos en hacerlo público, no somos necesariamente anti-comunistas o anti-comuno-socialistas, ni católicos o cristianos evangélicos, judeo-cristianos o causa-prima-aristotélicos(es decir ni neo-eco-panteístas ni neo-eco-paganistas) y que promueven con entusiasmo o han adherido interesantes opiniones electorales con férreas posturas de por qui-en votar ( qué grata sopresa) en defensa de nuestros mismos postulados de libertad de competencia, mercado,  contratación,  posicionamiento internacional económico del Perú y continuidad constitucional, siendo ellos por cierto , ateos, agnósticos y pragmáticos-no religiosos, lo que no nos contrapone ni enfrenta, solo diferencia en premisas de vida u opiniones de Fe pero que con mucha humildad en honor de nuestra antigua amistad me veo también plenamente identificado en sus claras perspectivas de libre mercado , incluso de algunos que tampoco lo hubiera imaginado.

Y esta convergencia democrática de ideas de economía social de mercado,  doctrina social de la Iglesia y libertades amparadas en la continuidad constitucional, me merece unas líneas finales en defensa de dichos postulados.

Precisamente, porque como me parece bien refiere la hermenéutica alemana , los pensamientos son libres y es en aras de esa preciada libertad, que se encuentran consagrados en nuestra Constitución Política de 1993 que invoca a Dios Todopoderoso y al sacrificio de las generaciones precedentes ( la que no es perfecta pero sí perfectible por sus propios    mecanismos constitucionales ) que se garantiza la defensa de la persona humana, su dignidad y los derechos a la vida, identidad, libre desarrollo y  del concebido como sujeto de derecho, la libertad de expresión, opinión y pensamiento a la libertad personal , legítima defensa, presunción de inocencia, protección de la familia, madre, niño, anciano, familia y matrimonio, paternidad, herencia, salud, educación, cultura y trabajo. A esto debe sumarse la mención, dentro de la independencia y autonomía del Estado, de la Iglesia Católica como elemento importante de la formación histórica, cultural y moral del Perú, prestándole colaboración así como a todas las confesiones.

Pero también, nuestra Constitución establece una jerarquía de normas, prevaleciendo sobre toda norma legal de inferior jerarquía y sucesivamente las siguientes en grado de generalidad y especialidad. Quienes levantan el estandarte del cambio constitucional, buscan allanar el terreno para que puedan borrarse de raíz la mayoría de los derechos constitucionales antes descritos, pues para un régimen dictatorial o pseudo democrático le serían un estorbo y serían constitucionalmente inadmisibles. ¿Alguien ha leído alguna vez la “Constitución “ de Cuba o la Bolivariana ? Invito a hacerlo, pues lo maravilloso del derecho comparado, es que aún en el nuestro, existe libertad de comparación…todavía.

Nuestra Constitución Política también establece a la iniciativa privada como libre y su ejercicio en la economía social de mercado, promoviendo el empleo, la salud, educación, seguridad, servicios públicos e infraestructura y sobretodo, la libre competencia  propia del pluralismo económico, solo actuando el Estado en su rol subisdiario por razón de alto interés público o conveniencia nacional, lo que hay que abolir tumbándose esta kelseniana doctrina piramidal del orden de las leyes,  si se pretende la vuelta del elefantiásico, inoperante e inservible estado-empresario pródigo e ineficiente.

En el Perú post 1993 también existe libertad de contratación, contratos-ley, libertad jurídica de inversión y solución de controversias, defensa de la libre competencia y consumidores, de la propiedad, de la legalidad en materia tributaria, de la moneda y banca, del régimen agrario y de nuestro Estado, nación, moneda y territorio.

En el Perú de la continuidad constitucional que anhelamos existe separación e independencia de poderes, acusación constitucional, antejuicio, independencia legislativa, SUCESION INMEDIATA y no reelección , vacancia presidencial, responsabilidad y refrendo ministerial así como votos de censura y confianza.

En nuestra Constitución Política hay un Poder Judicial que representa, junto con el Ministerio Público, la tutela jurisdiccional efectiva, la pluralidad de instancia, presunción de inocencia, Magistratura y Defensoría del Pueblo, organismos constitucionales autónomos y electorales, un Tribunal Constitucional que ejerce la correcta interpretación de la constitucionalidad de leyes y normas y finalmente las Fuerzas Armadas y Policiales que velan por la seguridad interna y externa de nuestro país. ¿Creen que todo esto existe, con ese grado de libertad, en las nuevas constituciones políticamente modificadas por las nuevas tendencias?

El Perú tiene una nueva encrucijada, pero este domingo, como siempre decimos, Dios es nuevamente peruano y es día de la Divina Misericordia. Y precisamente en esa confianza, sentimos que no nos abandonará. Peruanos, votemos libremente, pero votemos por qui-en represente o quienes representen y garanticen fehacientemente las libertades del mercado que bien tenemos ganado, regule sus excesos, norme sus vacíos, ordene la economía y el presupuesto fiscal, pero sobretodo, la continuidad constitucional. Así sea.

 

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