Iglesia y sociedad

VOLVER A LO ESENCIAL: EL MANDAMIENTO DEL AMOR

Redacción de La Abeja

1. Vivimos en la sociedad de la posverdad. Los titulares y las “fake News” son el pan de cada día. La Iglesia no es ajena a esa realidad.

2.Las declaraciones del Papa que aparecen en el documental “Francesco” fueron editadas y presentadas bajo la óptica del director del documental.

3.El director del documental es gay y bajo esa óptica hay que entender su mensaje. Basta ver el impacto de las declaraciones del Papa en la comunidad LGBT estos días.

4.En base a esas declaraciones, los periodistas simplemente replicaron lo que decía el Papa en el documental. De ahí la gran confusión suscitada.

5.El director del documental falta a la verdad cuando declara a una periodista de la agencia CNA que esas declaraciones se las dio el Papa en exclusiva. El Papa dio esas declaraciones en el 2019 a Valentina Alazraki, corresponsal de Televisa ante la Santa Sede y una de las vaticanistas que dan cobertura a las actividades del Papa.

6. Televisa en un comunicado reciente menciona que la parte de la entrevista en la que el Papa Francisco dice: “convivencia civil”, y que en el documental aparece como “civil union” no aparece en la versión que ellos difundieron. Es decir, sólo el Vaticano tenía ese material. Tampoco aparecen esas declaraciones en la transcripción de la entrevista en vatican.va en 2019.

7. Por qué ahora recién salen esas declaraciones en el documental? por qué no salieron en la entrevista del 2019 en Televisa? Quien dio la entrevista completa y sin editar al director del documental “Francesco”? Son preguntas que esperan una aclaración de la Sala de Prensa de la Santa Sede.

8. Francisco ha abogado siempre por no discriminar a nadie. Todos recordamos su frase: “Quien soy yo para juzgar?”. En la entrevista a Valentina dice: “Las personas homosexuales tienen derecho a estar en una familia, son hijos de Dios, tienen derecho a una familia. No se puede echar de una familia a nadie, ni hacerle la vida imposible por eso”.

9.El Papa Francisco en “Laudato si” como en “Amoris Laetitia” se ha pronunciado sobre el matrimonio. En “Amoris Laetitia” dice en el punto 250: “La Iglesia hace suyo el comportamiento del Señor Jesús que en un amor ilimitado se ofrece a todas las personas sin excepción[275]. Con los Padres sinodales, he tomado en consideración la situación de las familias que viven la experiencia de tener en su seno a personas con tendencias homosexuales, una experiencia nada fácil ni para los padres ni para sus hijos. Por eso, deseamos ante todo reiterar que toda persona, independientemente de su tendencia sexual, ha de ser respetada en su dignidad y acogida con respeto, procurando evitar «todo signo de discriminación injusta»[276], y particularmente cualquier forma de agresión y violencia. Por lo que se refiere a las familias, se trata por su parte de asegurar un respetuoso acompañamiento, con el fin de que aquellos que manifiestan una tendencia homosexual puedan contar con la ayuda necesaria para comprender y realizar plenamente la voluntad de Dios en su vida[277]”. Y en el punto 251 dice: En el curso del debate sobre la dignidad y la misión de la familia, los Padres sinodales han hecho notar que los proyectos de equiparación de las uniones entre personas homosexuales con el matrimonio, «no existe ningún fundamento para asimilar o establecer analogías, ni siquiera remotas, entre las uniones homosexuales y el designio de Dios sobre el matrimonio y la familia […] Es inaceptable que las iglesias locales sufran presiones en esta materia y que los organismos internacionales condicionen la ayuda financiera a los países pobres a la introducción de leyes que instituyan el “matrimonio” entre personas del mismo sexo»[278].

10. En su carta “Fratelli Tutti” el Papa Francisco dice: “Por diversos caminos se niega a otros el derecho a existir y a opinar, y para ello se acude a la estrategia de ridiculizarlos, sospechar de ellos, cercarlos. No se recoge su parte de verdad, sus valores, y de este modo la sociedad se empobrece y se reduce a la prepotencia del más fuerte”. (..) y pocas líneas más adelante dice: “En este juego mezquino de las descalificaciones, el debate es manipulado hacia el estado permanente de cuestionamiento y confrontación”. (Punto 15)

11. El Santo Padre en “Fratelli Tutti” nos invita a volver al primer mandamiento: “La verdad es que «ninguna familia, ningún grupo de vecinos o una etnia, menos un país, tiene futuro si el motor que los une, convoca y tapa las diferencias es la venganza y el odio. No podemos ponernos de acuerdo y unirnos para vengarnos, para hacerle al que fue violento lo mismo que él nos hizo, para planificar ocasiones de desquite bajo formatos aparentemente legales»[224]. Así no se gana nada y a la larga se pierde todo”. (Punto 242)

12. Hay el deber de volver a lo esencial: a vivir y a encarnar el mandamiento del amor, a imitación de Jesucristo. Respetar a quien no piensa como nosotros, aprender a tender puentes de diálogo y comprensión, sólo así construiremos una “cultura del encuentro”. Tarea ardua y apasionante si queremos que el mundo cambie.

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