TENEMOS DERECHO A LA VERDAD
Cada acta debe ser revisada frente a los ojos de todos los peruanos

Por: Luciano Revoredo
Después de un proceso electoral viciado por las irregularidades y la sombra del fraude logístico de la ONPE, la democracia peruana se encuentra en cuidados intensivos y viene perdiendo legitimidad. pero la legitimidad no se decreta en un boletín oficial ni se saca de un sombrero de mago; se construye con transparencia y honestidad. Sin embargo, lo que hemos visto en un conteo de votos ralentizado a voluntad, fue un despliegue de hermetismo que solo ha servido para alimentar la sospecha.
Ahora viene otra etapa fundamental, independientemente de quien termina primero en el escritunio de la ONPE, si Rafael López Aliaga o el impresentable Roberto Sánchez , es evidente que la distancia entre uno y otro no va a permitir un resultado definitivo, este resultado recién se va a conocer en mesa, luego de la revisión de cada acta impugnada en el Jurado Electoral Especial (JEE).
Entonces la solución para disipar las tinieblas y reconstruir la confianza es tan simple como radical: transparencia total y obligatoria. No podemos permitir que las actas impugnadas sean revisadas en el secretismo de una oscura oficina. El JEE tiene el deber moral de abrir sus puertas de par en par.
Cada audiencia de revisión de actas debe ser transmitida por internet en tiempo real. No una señal privada, sino una plataforma abierta donde millones puedan fiscalizar cada voto. Cualquier canal de televisión o plataforma digital debe tener el derecho de colgarse de esa señal sin restricciones. Si no hay nada que ocultar, ¿cuál es el miedo a la mirada pública?
Este no es un capricho local. Estamos viendo cómo en la región ya se ha intentado imponer agendas mediante procesos electorales cuestionables. La batalla por la libertad se librará en el conteo de cada acta, pero los creadores del fraude prefieren ciudadanos pasivos que acepten resultados cocinados en la oscuridad.
No podemos hablar de defensa de la libertad si aceptamos que el voto sea manipulado en la sombra. La transparencia no es una concesión que el Estado nos hace; es un derecho que como ciudadanos libres exigimos.
Si el Jurado Electoral Especial insiste en la nocturnidad que ha tenido la ONPE, estará firmando la sentencia de muerte de la poca institucionalidad que nos queda. Es hora de que las cámaras se enciendan para mostrar al país que todavía hay instituciones que no temen a la fiscalización ciudadana. El país está mirando.
El ciudadano Eduardo Valladares ha creado una petición en este sentido en la página change.org que ya a reunido más de 10,000 firmas. para adherirse dirigirse a este link





