
Por: Luciano Revoredo
Recientemente New York Times publicó un artículo que podríamos definir como de advertencia: “La legalización de la marihuana es un gran error ”, en el mismo citaba el documento “Cómo cambié de opinión sobre la marihuana”, del investigador de políticas públicas Charles Fain Lehman del Manhattan Institute , en este informe el autor comienza confesando que fue un joven libertario de algún modo siguiendo la corriente que le tocó vivir al terminar la secundaria en el 2012 y el libertarismo se encontraba en constante ascenso. “Si eras joven y estabas en onda, eras libertario, y yo era ambas cosas, así que era libertario.” Dice a modo de justificación, para luego señalar que esto lo llevó a ser un entusiasta defensor de la legalización de la marihuana, sin embargo, el documento que ahora publica es un irrebatible alegato en contra de la legalización y que se basa en hechos y estadísticas verificadas y documentadas para fundamentar su cambio.
De alguna manera el aporte de Charles Fain Lehman deja en ridículo todo lo establecido en la carta abierta “ Por qué apoyo la marihuana legal ”, publicada por el arquitecto enemigo de la humanidad y globalista George Soros el 26 de octubre de 2010 , un documento lleno de falacias que el infame Soros usó para justificar un gasto de más de $ 80 millones en un gran impulso para la legalización de la marihuana en Estados Unidos que comenzó en 2014 .
La campaña de Soros fue tan grande y arrasadora que se ignoró por ejemplo que había estudios previos tan serios como los de los investigadores del Centro para la Salud de los Adolescentes del Instituto de Investigación Infantil Murdoch ” Uso de cannabis y salud mental en los jóvenes “, o que el American Journal of Psychiatry publicó su documento de advertencia ” Tasas y predictores de conversión a esquizofrenia o trastorno bipolar después de psicosis inducida por sustancias “, en el que se advertía claramente que casi la mitad de los 6.788 pacientes que experimentaron psicosis inducida por marihuana desarrollaron esquizofrenia o trastorno bipolar. El juego se Soros y sus cómplices consistió en desmantelar toda esta evidencia y promover el consumo de marihuana aún a sabiendas especialmente que el uso de cannabis de alta potencia aumenta las probabilidades de tener un episodio psicótico más adelante.
Coincidentemente acaba de publicar un artículo el Wall Street Journal en el que se advierte que los trabajadores estadounidenses que dan positivo por marihuana alcanzan un récord de 25 años. Es decir, las pruebas de drogas revelan un aumento en el uso de marihuana por parte de los empleados a medida que más estados legalizan.
Estos estudios nos plantean serias advertencias sobre la bomba de tiempo que puede ser el cerebro de los jóvenes luego de estos años de liberalización del consumo. La evidencia revela que se convierten en “bombas de psicosis” después de un uso intensivo en aproximadamente 6 años.
Si recordamos que la campaña de Soros tomó fuerza en 2014, no es de extrañar que, en 2020 , hayamos visto turbas izquierdistas psicóticas arrasando todo Estados Unidos. Ni que haya ciudades enteras pobladas de “zombis” sin voluntad ni futuro. La campaña por destruir a la humanidad está en marcha.
No llama la atención el tuit de Elon Musk: “Soros me recuerda a Magneto. Quiere erosionar el tejido mismo de la civilización. Soros odia a la humanidad”.





Pero muchos de esos zombies, lo son por el uso combinado con drogas “legales” generalmente tranquilizantes, antidepresivos, ansiolíticos y ahora último con el fentanilo. Es cierto que campañas de lavado de cerebro y marketing emocional a favor de la marihuana, hay en todo el mundo, dejando de lado la racionalidad y los fríos datos científicos, nunca desmentidos.