Cultura

PABLO AGUADO Y EL TOREO ETERNO MARCARON UNA EXCELENTE FERIA DE SEVILLA

Por: Fernando Salgado

Continuando con el resumen de lo ocurrido en Sevilla, el domingo 5 de Mayo tomó la alternativa Guillermo Hermoso de Mendoza de manos de su padre Pablo teniendo de testigo a Lea Vicens lidiando toros de Fermín Bohórquez. El joven diestro resultó triunfador al cortar la única oreja de la tarde la sexto toro. Buen caballista, manejó con soltura las cabalgaduras y estuvo acertado en todo lo realizado tanto clavando, quiebros, como los terrenos elegidos. Pablo estuvo en maestro clásico con toros que no le dieron facilidades teniendo que encelarlos. Falló con el rejón de muerte. Lea logró alegrar al público con el quinto en el que dio la vuelta al ruedo.

Entramos el lunes 6 a la semana de farolillos con Morante, Urdiales y Manzanares lidiando toros de Juan Pedro Domecq que resultaron blandos y nobles destacando el segundo, el cuarto fue cambiado por su total endebles. Morante está con actitud ésta Feria. El manejo personalísimo de los trastos por el diestro de la Puebla agregándole valor y empaque es único cuando quiere. A su primero a parte de blando le faltó raza y su segundo se apagó pronto pero en ambos puso lo que les faltaba. La espada lo privó de algún reconocimiento mayor. Urdiales tuvo el mejor toro de la tarde aunque falto de fuerzas. Embistió al ralentí y así lo toreo Urdiales que cuando tiene al frente un toro noble como éste compone la figura logrando muletazos con clasicismo que impactan en los espectadores. Faena con gusto que le valió la vuelta al ruedo por no manejar adecuadamente los aceros. Con el quinto que presentó algunas dificultades (no insalvables) la cosa fue distinta impidiendo el acople del riojano por su falta de resolución cuando le tocan éste tipo de toros con los que muchas veces se le ve a merced. El tercero de la tarde fue blando, soso y desrazado. Manzanares le buscó las vueltas pero su faena no llegó al tendido en ningún momento. Mejor con el sexto cuando llevábamos tres horas de corrida. Logró muletazos estimables con su característico empaque pero pasándoselo por la periferia. En ambos toros falló con el estoque.

Apenas media plaza para ver un cartel muy interesante con Pepe Moral, Álvaro Lorenzo y Ginés Marín lidiando reses de El Pilar. Tres toreros que apuntan a figuras pero que no terminan de dar el paso adelante para lograrlo. Los toros segundo, cuarto y quinto dieron posibilidades que no fueron del todo aprovechadas. Álvaro Lorenzo fue el mejor librado y dio la vuelta al ruedo en el segundo luego de una buena faena por fallar con el estoque (hubiera cortado una oreja) y en el quinto que fue soso escucho palmas. Se demora en darse cuenta de las condiciones de sus toros por eso recién mediada la faena levanta la faena. Moral con el cuarto debió apostar más. Había que encontrarle  la distancia y eso solo lo logró por momentos. Con el que abrió plaza debió torearlo donde el toro tenía su querencia en chiqueros. Al llevarlo nuevamente al terreno opuesto el toro se rehusó a embestir. Ginés pechó con el peor lote y solo pudo mostrar voluntad para justificarse.

El miércoles 9 corrida mixta con dos toros de Los Espartales para Diego Ventura y cuatro de Domingo Hernández para El Juli y Cayetano. Diego Ventura estuvo sensacional sobre todo con el cuarto que embistió con codicia y transmisión. No abrió la puerta del príncipe por fallar repetidamente con el rejón de muerte en ambos toros. Julián pecho con dos toros deslucidos con los que estuvo empeñoso sin llegar a transmitir a los tendidos. Cayetano por su parte, le tocaron dos toros excelentes que embistieron con transmisión y nobleza suprema. A pesar de ello fue incapaz de al menos estar a la altura de ellos. Sin técnica, a veces inocente e ingenuo incluso en momentos se vio a merced solo salvado por la nobleza suprema de los astados que le tocaron en suerte. Lote de puerta del principie desperdiciado.

Debutó en Sevilla la ganadería de Santiago Domecq que estuvo bien presentada e interesante en juego destacando el magnífico segundo. El Cid, Miguel Ángel Perera y Paco Ureña en el cartel. Temporada de despedida de El Cid que fue recibido con mucho cariño pero que el torero no pudo retribuir en su labor torera por no encontrarse en buen momento. Muchas dudas e irresoluto se le fueron dos buenos toros  que en otro momento seguro hubiera desorejado. Perera hizo una gran faena al segundo de la tarde. Mano baja y largo trazo exigiendo al magnífico toro (para mí de vacas) que no dejó de embestir con clase y transmisión hasta el final. La estocada defectuosa dejó el premio en una oreja. Su otro toro equivocó a todos por su movilidad pero desarrollo sentido pronto. Con su conocida pureza y buen torear, Paco Ureña se enfrentó a los dos peores del envío ganadero por desclasados.

Lo que se vivió en la Maestranza el viernes 10 pasará a la historia. Que corridón de toros por la competencia vivida entre los actuantes y lo digo no solo por los matadores sino también por las cuadrillas y los buenos toros de la ganadería de Jandilla que hicieron honor a su fama. Emociones a flor de piel, la música tocó en capote, ejecución del segundo tercio y como es costumbre, en las faenas de muleta. Morante, Andrés Roca Rey y Pablo Aguado fueron los responsables de tan magnífica tarde. Morante ha tenido una buena feria. Dispuesto y con ganas de triunfar en sus tres comparecencias. A ambos toros los toreo excelente con el capote mecido acompañando con la cintura. Su primero fue deslucido y el segundo se acabó pronto. En ambos sacó muletazos estimables sobre todo al cuarto picado por la gran actuación de Aguado. Empezó con ayudados por alto de rodillas en tablas. Faena intermitente pero con sabor en la que le dieron una oreja luego de una estocada de buena ejecución, a petición del público en agradecimiento al conjunto de su actuación. Andrés Roca Rey salió a la plaza a revienta calderas. Se fue a recibir al segundo toro a porta gayola salvando que lo arrollara. Se fue detrás de él y le recetó siete lances de rodillas entre largas cambiadas y afarolados que puso al público en pie y a la banda a tocar. El toro embistió bien a la muleta pero se fue apagando y rajando hasta terminar en tablas. Estocada y oreja. Su segundo embistió sin clase pero se movió. Andrés lo paso por ambos pitones muy cerca en faena que no terminó de llegar a los tendidos. Tal vez le hubieran pedido la oreja si no pincha antes de una buena estocada. El sevillano Pablo Aguado completaba el cartel. Poco placeado no parecía competencia para sus alternantes pero desde las chicuelinas en el quite al toro de Roca Rey cambió la percepción. Las verónicas mecidas, de trazo largo dibujadas en la arena, acompañando con la cintura, pecho por delante y las muñecas rotas ganando terreno a los medios con las que recibió al tercero pusieron a la gente en pie. En la muleta el toro empujó a media altura y el torero lo llevó prendido de los vuelos de la muleta por ambos pitones en muletazos largos, siempre cargando la suerte rematados detrás de la cadera con naturalidad, lentitud, sin arrebatos ni disfuerzos, sacando la muleta por debajo de la pala del pitón. Trincherillas, cambios de mano, todo con gusto, el toreo eterno, el de siempre. Faena medida de cuatro o cinco minutos pero de intensidad suprema. Espadazo y dos orejas. Al sexto igual pero no con la continuidad con la que pasó al tercero por la condición del toro. Sin embargo, sobre todo por la izquierda estuvo superior ligando dos tandas buenísimas. Otra estocada y dos orejas más. Puerta del Príncipe con la gente toreando por las calles.

El sábado 11 se lidiaron toros de Fuente Ymbro que dieron buen juego. Antonio Ferrera sorteo a los dos menos propicios para el lucimiento. Suelto de salida el primero y difícil en el segundo tercio embistió con nobleza pero sin transmisión en la muleta. El cuarto tampoco permitió el lucimiento, tan solo destellos de su buen toreo. El segundo de la tarde desarrollo sentido en la muleta sobre todo por el derecho y El Fandi lo intentó sin llegar a levantar la faena. El Quinto si le permitió torear a gusto dentro de su estilo cortando la única oreja de la tarde aunque el toro era de dos orejas. En Ambos estuvo muy bien con las banderillas. López Simón tuvo un lote de puerta del príncipe y aunque a ambos los toreó aseado y variado, no siempre dio con las teclas para el triunfo que los animales le brindaron. Cuando se tiene la suerte de sortear un lote como el de López Simón y no se es capaz de triunfar con él, es para pensárselo.

Cerró la Feria la corrida de Miura que fue complicada e imposible para el toreo actual. Castella debutó con los Miura y le tocó el peor lote; no pudo pagar un pase a gusto. Octavio Chacón bien dentro de la posible, con oficio fue el mejor librado pero falló con el estoque. Pepe Moral lo intentó infructuosamente en faenas muy largas sin llegar a nada resaltante

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