La columna del Director

OTRA PATALETA DE PEDRO SALINAS

Por: Luciano Revoredo

Hace pocos días publiqué en la sección “La columna el director”, un artículo de opinión que trataba sobre el caso del sacerdote Emilio Garreaud. Para los que no han tenido oportunidad de leer la columna, les hago un breve resumen de esta: meses atrás se dio a conocer una denuncia de abuso en contra del padre Garreaud. Dicha denuncia fue realizada en Costa Rica. Hace algunos días, el arzobispo de la diócesis donde se hizo la acusación publicó un comunicado informando que la imputación había sido archivada por falta de pruebas y pedía se restituyera al P. Emilio Garreaud en todas sus labores pastorales, además, claro está, de hacer todo lo posible para restituir su honra.

En esa línea, comenté que había dos personas —Pedro Salinas y Martín Scheuch— que debían pronunciarse sobre este caso, específicamente en el aspecto de restituir la honra del sacerdote falsamente acusado, ya que ambos escribieron artículos al respecto, sin siquiera haber esperado un tiempo prudente para recibir algún tipo de información relevante sobre la investigación.

Sin embargo, y personalmente no me sorprende, no solo no han mostrado la humildad necesaria para reconocer su error, sino que, sin defraudar a su estilo impulsivo y soberbio, Pedro Salinas despotricó contra otro sacerdote sodálite que tan solo compartió mi artículo en el muro de su Facebook. Hasta ahí, podríamos asumir que fue, algo tan suyo, un berrinche más de Salinas. Pero el problema no quedó ahí. Sino que en esta “pataleta” revela algo que llama mucho la atención para los que seguimos de cerca el caso Sodalicio. Salinas le dice al P. Marzio Paulo de Souza lo siguiente : “En el muro de un cura sodálite, quien cita a un pasquín impresentable y marginal. Dicho cura supuestamente iba a irse porque estaba escandalizado de la doble vida de sus líderes. Me lo dijo en mi departamento. Un fariseo más. No me sorprende, la verdad”.

No está de más aclarar que lo que nos preocupa no es que nos tilde de ser un “pasquín impresentable y marginal”. Sabemos que nos tiene bien presentes y lee todo lo que publicamos. Además, ya su socia y amiga Paola Ugaz tiene pendiente una querella. No. Eso no nos preocupa. Toda descalificación y/o juicio negativo de mentes perversas e invertidas como la de Salinas, son recibidas como condecoraciones por nosotros.

Lo que realmente nos ha llamado la atención es que Salinas haya revelado tan abierta y libremente  una reunión con un sacerdote que, seguramente, se acercó a él para conversar sobre sus preocupaciones personales sobre la comunidad a la que pertenece. Seguramente, el padre de Souza confió en Pedro Salinas. Y no dudamos en que el cura habrá pasado por un proceso de discernimiento personal que lo llevó a continuar en la comunidad religiosa que lo acogió. Lo más probable es que el sacerdote confió en que Salinas cumpliría dos normas éticas básicas que todo aquel que se llama periodista debe cumplir: el secreto de profesión y la protección de las fuentes.

Sin embargo, tal parece que Salinas, que tanto critica las manipulaciones, los “secuestros mentales” y demás figuras que exacerba en cada uno de sus escritos, aplica la misma técnica con aquellos que alguna vez se acercaron a él. ¿Qué está tratando de decir Pedro Salinas? ¿Estará mandando una amenaza a todo aquel que conversó con él en su tan celebrada investigación? ¿Son ahora víctimas de dichos encuentros personales? ¿No pueden siquiera alegrarse de que un sacerdote falsamente acusado haya sido encontrado inocente?

Es una lástima que últimamente Salinas, cuando ve que su castillo de naipes se desmorona por falta de argumentos sólidos y que ya ni sus amigos más cercanos le hacen eco a su obsesión anticlerical, evidencie que él es precisamente lo que critica: un soberbio que sueña con dominar al resto con información, casi-casi, de secreto de confesión. Solo esperamos que todos aquellos que en su momento confiaron en el “desinterés” de Salinas y su supuesto amor a la justicia no se decepcionen cuando a falta de nuevos argumentos, proceda al ataque personal.

1 comentario

  1. Me da mucha pena que este par de desaptados puedan seguir hablando tonterias.
    Se que el sodalicio ha tenido sus fallas,pero ya es hora que la congregacion haga algo en contra de ellos una demanda judicial por hablar cosas que no son ciertas .Acaso Salinas no era un ambrido que se colgo al sodalicio y el otro idiota el daño q le hace a su hermano y ala congrgacion.El tema de Luis Fernando es muy aparte es una persona enferma,ojala que ya paren sus comentarios ezte par de ENFERMOS

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