
Por: Luciano Revoredo
Gran “indignación” ha causado entre la progresía biempensante una arenga de Rafael López Aliaga durante el multitudinario mitin que convocó en defensa de la democracia. ¡Viva el Perú! ¡Muerte al comunismo!… ¡muerte a Cerrón y Castillo! Dijo el líder de Renovación Popular y las redes ardieron.
Los mismos que sin ningún empacho desean la muerte del presidente Fujimori, los mismos que celebraron y hasta se burlaron de la trágica desaparición del presidente García, los mismos que exigen libertad para abortar y asesinar a miles de niños por nacer, los mismos que callan ante los crímenes del comunismo, los mismos que están dispuestos a votar por un candidato vinculado al terror del senderismo, ahora se escandalizan ante una metáfora.
El comunismo es inhumano, carga la pesada mochila de más de cien millones de muertos, el homicidio, la miseria y la indignidad humana son su divisa. Cerrarle el paso y decretar su muerte es lo más sensato.
Obviamente y así lo ha aclarado el propio López Aliaga no había en sus frases una forma de incitación a la muerte real de los mencionados. Se trató de una alegoría que aludía al hecho de derrotarlos electoralmente, de impedir su triunfo. Es evidente.
No hay que caer en el chantaje rojo de quererse imponer como los comisarios del bien pensar, del correcto hablar y del buen actuar. No tienen ninguna autoridad para ello. Finalmente, el fuero interno de cada uno es propio.
Finalmente es oportuno recordar ese pasaje que nos regala Dostoievski cuando Aliosha Karamazov cuestiona a su hermano Iván. “¿Es que todo hombre tiene derecho, mirando a los demás, de decidir quién tiene méritos para vivir y quién no?” Iván responde: “Ese problema suele resolverse en el corazón de cada quien, sin considerar los méritos, sino razones mucho más naturales. En cuanto al derecho: ¿Quién no tiene el derecho a desear?”…






Pues, aunque te votado por López Aliaga y lo volvería a hacer, creo conveniente la moderación, un “¡Alto!” a #CastilloconCdeChavez, pensar un poco en las palabras, y menos aclaraciones. Una actitud más de estadista, un lenguaje más apropiado y virtuoso.
“La prudencia dispone la razón práctica para discernir, en toda circunstancia, nuestro verdadero bien y elegir los medios justos para realizarlo” (Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1835). Convendría que López Aliaga, recuerde esta virtud cristiana, que refrene sus ímpetus, de nuevo recomiendo no dejarse llevar de la emoción, o matizar inmediatamente, muerte, pero muerte política, por poner un ejemplo, pero se podría decir, “basta ya” «¡Alto! Al comunismo» “paremos la locura comunista” o «no dejemos pasar a Castillo, Cerrón, Chávez o Castro». Debe volver a leer alguna de las obras de Escrivá al respecto, por ejemplo
https://www.escrivaobras.org/book/amigos_de_dios-capitulo-5.htm
Claro que RLA necesita más razonamiento previo al hablar. Pero ¡qué buen comentario para tanto hipócrita!
Hasta el mismo pastor de la Iglesia limeña no entendió la metáfora de López Aliaga y lo censuró.