La columna del Director

MONSEÑOR CABREJOS: UN JUDAS CON SOTANA EN LA CONFERENCIA EPISCOPAL PERUANA

 

Por: Luciano Revoredo

La condena por difamación del periodista Pedro Salinas Chacaltana ha levantado voces en diversos sectores. Como era de esperarse, un ala de la prensa, fundamentalmente progresistas y anticatólicos, ha manifestado su disconformidad por tratarse, según ellos, de una injusticia y un atentado contra la libertad de expresión. Otros más bien se muestran conformes y valoran la sentencia como un necesario recordatorio de los cauces por los que se tiene que desarrollar el periodismo incluso, y quizá con mayor razón, en casos complejos y delicados.

Lo que no se esperaba es que por el hecho judicial se fuese a lanzar al ruedo mediático el presidente de la Conferencia Episcopal Peruana (CEP). Mons. Miguel Cabrejos, presidente del órgano colegiado, acaba de emitir un comunicado expresando su apoyo a… ¡Pedro Salinas! Así como se lee.

La Conferencia que representa a los  Obispos del Perú apoya de manera institucional a un periodista que acaba de ser sentenciado por haber difamado a uno de sus “hermanos” obispos. Cuando uno cree que ya lo vio todo, la realidad se encarga de recordarnos que siempre hay capacidad de superación.

Surgen dos preguntas inmediatas. Primero, ¿por qué tiene la CEP que pronunciarse al respecto? Y, segundo, hacerlo en contra de un obispo peruano, ¿qué mensaje deja para la feligresía?

No es un secreto para nadie la fractura que se vive al interior de la CEP, pero este pronunciamiento ya escala a mayores. Y esto por no mencionar que, de refilón, un comunicado de esta naturaleza está inmediatamente poniendo en cuestión la validez de la sentencia judicial.

Esperemos que el Señor Nuncio, el Vaticano, o el Papa hagan algo, por el bien del pueblo católico, respecto de este inusitado acto de exposición pública de una fractura episcopal que nunca debió traslucir. Y eso, no es un atentado a la transparencia. Es evitar el escándalo, sobre el cual el Jesús en el Evangelio es bien claro. ¿O no, Monseñor Cabrejos?

Se sabe que Mons. Cabrejos es muy empático con Salinas. Lo recibió junto a algunas “víctimas” del Sodalicio. En esa reunión declaró sentirse también una víctima de la institución por haber sido discriminado, según dicen, a causa de su extracción social.

También tenemos conocimiento  que en Semana Santa se lavaría los pies a un grupo de víctimas, también del Sodalicio. ¿Y las víctimas de Borea, o las de los curas de Trujillo de los que Mons, Cabrejos no sabe y no opina? ¿No cuentan? ¿O acaso está usando a las víctimas del Sodalicio para seguir chancando a ese sector de la Iglesia peruana situado en la vereda del frente?

Habría que recordarle a la Presidencia de la CEP que el mismo Santo Padre ha denunciado hace unos días los pecados del periodismo. Y la difamación es uno de ellos, además de la coprofilia que consiste precisamente en ese amor al escándalo ajeno, del cual se vive. A la mugre, a la caca dijo el Papa. En ambos señalamientos de S.S. Francisco, Pedro Salinas destaca. ¿Una mirada selectiva y acomodaticia a los mensajes pontificios, Monseñor Cabrejos? O peor aún, un uso abusivo y fuera de contexto de las palabras del Santo Padre.

No queda claro dónde están las prioridades del presidente de la CEP. Se manifiesta con rapidez frente a una sentencia por difamación y, sin embargo, su silencio es ensordecedor respecto de la crisis producida por la implementación de las políticas de género en la educación nacional. Un asunto que involucra de lleno a la labor educativa en la que la Iglesia tiene mucho que decir.

¿Es más importante lucirse ante las cámaras en Las Bambas? ¿O es que considera que la lucha por la defensa de la familia es un asunto de “derechas”? ¿Cómo hará para conciliar la doctrina católica sobre moral y sexualidad con las propuestas de sexo anal que ahora promueve el Ministerio de educación entre la niñez peruana? ¿Por qué no dice nada ante esta y las otras aberraciones que estamos presenciando? Su silencio es una traición a Cristo y su doctrina, propia de un Judas con sotana.

Una cosa queda clara en todo este pandemónium: Mons. Cabrejos, como presidente de la Conferencia Episcopal de un país que se declara 80% católico, no está representando los intereses de la inmensa mayoría de padres que no quieren que se les vulnere el derecho a ser los primeros educadores de sus hijos. Gracias a Dios ya nunca será Arzobispo de Lima ni Primado del Perú.

El comunicado también lo firma el Arzobispo de Lima Mons. Carlos castillo. De él nos ocuparemos más adelante.

3 Comentarios

  1. Estimado Monseñor, la condena ha sido por un asunto netamente ligado a difamación por una pretendida usurpación y no a asuntos referidos a los actos oprobiosos en el Soladitium, por lo q vuestro comunicado no puede ni debe interpretarse en relación al fallo de la Justicia..!

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