Política

LAS IDEOLOGÍAS Y LA EXTINCIÓN DEL ARTESANO Y EL OBRERO EN OCCIDENTE.

Por Jeffrey M. Kihien-Palza.

He crecido en una civilización completamente dominada por las ideologías, dos precisamente, hermanas de vientre, son el Caín y el Abel, supuestamente irreconciliables, pero en realidad gemelas, cuyos caminos se unen, y el espíritu de ambas se fusiona para convertirse en un solo ente. Tienen un enemigo en común; el cristianismo; y, unen sus esfuerzos para destruirlo, pero apañan y promueven cualquier otra religión incluyendo el paganismo. Entre una y otra se acusan de fascistas-otra ideología- anti semitas, islamófobos, homófobos, anti ciencia, la variedad es inmensa, pero nunca se acusan de ser anticristianos. Estas dos ideologías gemelas; el comunismo y el liberalismo; que pregonan la defensa de la libertad desde el estado democrático moderno republicano, han logrado la extinción del artesano, del obrero, del hombre de trabajo, al que las ideologías llaman de “clase obrera,” “clase media.” Las clases sociales, invento moderno, tienen que estar en constante lucha, sin ellas mismas saberlo. Nadie les preguntó, pero los políticos de la democracia moderno los agruparon, justificando la separación en el cientifismo y cientos de teorías, todas absurdas. El orgulloso obrero y sus cofradías fueron devoradas por el sindicato, y el sindicato por los políticos y finalmente por el estado, con la excusa de defenderlo del patrón explotador, que pertenece a una clase más alta superior, aunque todos somos hijos de Dios.

Pero resulta, que las ideologías modernas se unieron para destruir al obrero, desaparecerlo completamente del planeta. El liberalismo, que obliga a las democracias modernas al libre mercado global, pero restringe el libre mercado interno de cada nación, en donde absolutamente todo esta regulado desde un gobierno. Los Estados Unidos de Norteamérica, no es la excepción sino el ejemplo de regulación. En ese país el propietario no puede disponer de un árbol que es de su propiedad, no se lo permiten. No puede cambiar una ventana en su casa sin solicitar un permiso, no puede iniciar una empresa sin que los inspectores le soliciten una serie de permisos y licencias que cuestan, y vive bajo el constante temor de multas y demandas, sin mencionar la excesiva carga tributaria que cambia cada mes en algunos casos, así como también la relación laboral que esta intervenida por el estado, como en la mayoría de los países. Entonces, el obrero no es dueño de su trabajo, no puede negociar en su nombre y, el estado le confiscará hasta la mitad de su labor. No existe en la práctica libre mercado en las hiper reguladas democracias modernas de occidente, aunque las mismas se esfuercen de hacer propaganda sobre el tema. Siendo la libertad de comercio un derecho divino, proclamada siglos atrás en la Escuela de Salamanca como un derecho auto regulado por las virtudes cristianas, esta potestad a sido confiscada.

En 1980 Milton Friedman, acompañado de una muy inusual campaña de marketing global, publicó el libro en coautoría con su esposa Rose Friedman; Libre Para Elegir. Perfecto que su esposa apareciera como autora, desde el punto de vista de la publicidad, aplaca la ira del feminismo y del mujerismo post moderno. Al mismo tiempo, la cadena PBS, a la cual el gobierno de Trump le ha suprimido fondos públicos, produjo un documental de diez episodios bajo el mismo título: Libertad Para Elegir, muy buena producción que cumple la tarea de convencer al ciudadano norteamericano, a la mal llamada clase obrera, sobre los beneficios del libre comercio global, preparando el camino sociológico para lo que luego vendría, el globalismo como forma de gobierno democrático liberal.

Friedman, que recibió el Premio Nobel de Economía en 1976, por sus estudios sobre la teoría del consumo, es también partidario de la legalización de todas las drogas, basando su argumento en la fallida “Guerra contra las Drogas” iniciada por el gobierno de los Estados Unidos durante el periodo de Ronald Reagan, asimismo sostiene que la prohibición del alcohol en 1920, no tuvo el efecto deseado. Estoy en desacuerdo con esa afirmación. La Ley Seca fue un movimiento de mujeres cristianas en los Estados Unidos, el movimiento liderado por mujeres con más éxito en la historia de ese país, y redujo el consumo de alcohol en un país que ya era alcohólico, a la mitad, de siete litros y medio, a un promedio de tres litros y medio. Paradójicamente, ahora se consume ocho litros y medio de alcohol por año en los Estados Unidos, y, la crisis moral es notable. No puedo imaginar los efectos que tendría en la civilización la legalización del Fentanilo, por ejemplo, pues siendo ilegal a devastado pueblos completos, los mismo que los opiáceos. Otro estudio será necesario para explicar la epidemia de la pornografía, en extremo adictiva y al alcance de todos, literalmente. Es que la ideología liberal persigue la libertad sin concepto, ósea sin limite alguno, y, si la civilización esta basada en los valores del placer y el consumo, estos los llevaran a su extinción.

Volviendo al tema de la libertad de comercio sin límites cuyas consecuencias las observamos a nuestro alrededor, la industria de manufactura a desaparecido de los Estados Unidos y prácticamente de todo occidente, pues, siguiendo también otra de las premisas de Friedman; que la única responsabilidad de la empresa es maximizar sus rentas de forma legal y ética, (legal es lo que dicen los políticos de turno y la ética en la modernidad liberal no existe, porque los liberales no creen en la verdad absoluta, mas bien en una verdad a la medida del cliente) las empresas cerraron en los Estados Unidos, despidieron a todos los trabajadores, ocasionando la desaparición de cientos de ciudades, y se mudaron a la Republica Popular de China, en donde el gobierno comunista los recibía con los brazos abiertos con millones de trabajadores para producir a una fracción del costo de los Estados Unidos. En China comunista el obrero reclama suicidándose, no existen sindicatos, inspectores, leyes ambientalistas y lo que es mas importante para sus propósitos; la moral cristiana que antepone la caridad antes que el dinero. De esa forma, el liberalismo y su gemela el comunismo, se unieron para destruir al obrero, al artesano de occidente, eliminando su trabajo y asegurándose legalmente, con miles de regulaciones, que la industria nunca mas retorne a sus países, mientras que, en China, la manufactura no cesa de crecer para alimentar el apetito de consumo del hombre moderno. Pero, tiene solución, esta pasa por enfrentarse a los varones del comercio y derrotarlos. Los varones del comercio financiaron la destrucción del Imperio Español, desde dentro, y cañonearon los puertos chinos durante la Guerra del Opio -1839- para que se le permita vender la droga en el mercado del Imperio Chino. La historia se repite ahora, son las corporaciones que fabrican en China y venden en EEUU los que se oponen a las tarifas comerciales, pues les afecta la rentabilidad de su empresa. Friedman se equivocó con sus teorías, las que abrieron el camino al globalismo y la destrucción de la economía de los Estados Unidos y occidente en general. Es momento de buscar soluciones, libertad para comerciar entre vecinos y dentro de nuestros países, ejerciendo el derecho divino al mismo.

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