
Por: Juan Carlos Eguren.
Los poderes Ejecutivo y Legislativo siguen con remezones que pueden cambiar los ánimos de la calle y de los congresistas con miras a la sucesión presidencial.
Por el lado del ejecutivo, la fiscalía a incorporado en la investigación de organización criminal nada menos que al Premier y al Ministro de Justicia, que sumados al secretario general, al ex ministro de transportes, al actual ministro de transportes y obviamente al líder de la banda, Pedro Castillo, con todo su entorno familiar y amical, agrava la legitimidad y debilita la sostenibilidad del régimen. A esto se suma la ruptura de la alianza soterrada de Castillo con Acuña con ocasión de la arremetida del gobierno contra Acuña y la censurada ex presidenta del Congreso, lo que implicaría que los votos de APP podrían estar más cerca de la vacancia presidencial.
Los audios de Acuña con su bancada han auto infringido un duro golpe a la agrupación política: perdieron la presidencia del Congreso y debilita las opciones electorales regionales y municipales, en especial la del propio Acuña, y le resta dos congresistas a la bancada, la expulsada por grabar y la del importante cuadro Chiabra.
En este marco, en el que todos pierden, se producirá la elección del nuevo presidente del legislativo y potencial Presidente de la República en caso caiga Castillo y Boluarte, escenario en el cual la presidencia del Congreso recaería en Moyano de Fuerza popular y se podría dar un escenario sólido de transición con un trabajo cohesionado entre los dos poderes del estado y con la tranquilidad para muchos de que Keiko oficialmente anunció que no participará en las próximas elecciones.
La composición ideológica del parlamento no ha cambiado y se debería elegir nuevamente a un congresista de centro/derecha en el bolo, se vuelve a poner a Echáis y Chiabra, perfiles con capacidades y prestigio suficientes para eventualmente asumir la presidencia de la República.
Mientras más se agudiza la crisis política más cerca están las salidas democráticas que permitan retomar el rumbo y el optimismo. Sin embargo, por los antecedentes de los actores tampoco se descarta otro enjuague y reacomodo en la línea de “nos quedamos todos”.
Finalmente en el tema municipal la disputa está entre Urresti y López Aliaga, el segundo debiera hacer un giro en su estrategia de campaña si quiere ganar, debe politizar la contienda y polarizar entre el candidato del gobierno y el candidato de la oposición, si logra posicionar esta idea en las tres semanas que quedan por delante ganará la alcaldía.




