La columna del Director

LA KAKISTOCRACIA PERUANA

Por: Luciano Revoredo

Hemos tocado fondo. Campea la desvergüenza. Gobierna la hez de la sociedad. Las instituciones han sido carcomidas por la herrumbre de la corrupción y la mediocridad. Las élites extraviadas en la frivolidad y el más ramplón mercantilismo callan esperando su hora indolentemente.

El país ha sido tomado por autoridades lumpenescas, ministros con prontuario, asesores patibularios y funcionarios cuyo único mérito es su desfachatez.

El parlamento, que todos los parásitos de la izquierda en complicidad con el Ejecutivo y un periodismo irresponsable han venido demoliendo hace varios años, viene perdiendo aprobación aceleradamente. Es el triste escenario en que se presenta una tragicomedia decadente. Un terreno infértil en que se vive del cabildeo y el cálculo político. Es tal vez el último espacio democrático que nos queda. Está reaccionando, pero tarde. Ha dejado pasar un tiempo valioso y tal vez irrecuperable.

Del Ejecutivo no se puede decir menos. Tenemos el más inepto, mediocre y corrupto gobierno de la historia republicana. Decenas de ministros cambiados en apenas año y medio. Muchos de ellos salidos en medio de escándalos bochornosos. Un primer ministro con aires de matón y provocador, con un comportamiento demencial que renuncia para ser reemplazado por una investigada por corrupción y recientemente censurada por el congreso, se queda como asesor para seguir moviendo los hilos en la sombra. El resto del gabinete junto no hace un buen funcionario. Todos no son más que roedores de albañal. No pasan de ser una tropilla de advenedizos.

Quien ocupa la Presidencia de la República está en sintonía con todo este desastre, se podría decir que encarna y representa este estado de cosas. Nunca la institución presidencial en doscientos años ha caído tan bajo. La presencia de Castillo en Palacio repugna a la razón y al espíritu.  El desgobierno, la mentira, la demagogia, el enfrentamiento entre peruanos, la idiotización de las masas, la manipulación de la verdad y la mentira como estilo de vida definen a su precario gobierno. Su fuerza se basa en la división de los peruanos, en el avivamiento del odio, en la ruina de las instituciones y el reino de los sentimientos más elementales. Sólo así es posible consolidar una tiranía tan vulgar y oscura.

El italiano Michelangelo Bovero, profesor de filosofía política de la Universidad de Turín y autor de numerosos libros, acuñó el vocablo KAKISTOCRACIA, del griego kàkistos (el peor) y kratos (gobierno). Es decir, el gobierno de los peores, de los más incompetentes. Generalmente se llega a ella tras un constante desprestigio de la política y del arte de gobernar, es entonces la hora de los ineptos, de los pigmeos morales y los arribistas. Los más calificados no quieren “ensuciarse” en la política y se da un gobierno rapaz, indecoroso y pernicioso. Esa es la kakistocracia. Ese es el tipo de gobierno que Castillo viene imponiendo en el Perú.

Está en las manos de los buenos peruanos impedirlo. Es el momento de sacudirnos de tanta inmundicia. Es hora de decisiones radicales. La patria está en peligro de disolución. El Congreso. Las Fuerzas Armadas y los ciudadanos no podemos ser neutrales ni ajenos a este drama.

 

1 comentario

  1. Pues, sí, burns torres, sigue manejando los hilos. Ese cree que ha llegado su momento y lo está aprovechando. Pero sigo recordando que hay muchos en este portal que siguen incluyendo a castillo en el gremio docente y ese sujeto solo jalaría el examen de ascenso magisterial. Atención, la caviarada aupadora de castillo está pasando piola, quien en los medios está exigiendo un pronunciamiento de la “garante” #VeronikaconVdeVenezuela? Toda la prensa mermelera dependiente de gym y odebrecht ha hecho mutis.

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